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Mira Vigo

La mirada del corazón en el IES Cotobade

Fernando Franco

Fernando Franco

La mirada del corazón en el IES Cotobade

Ahí están, preparando el 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una actividad para visibilizar, sensibilizar y concienciar sobre la importancia de aceptar la diversidad. Son las/os del IES de Cotobade y qué bueno que personal no docente, profesorado y alumnado hayan participado con un objetivo claro. Ahí veis, dentro del perímetro de un gran corazón, decenas de fotos que reproducen sus miradas. Cada una es única, diferente y especial al igual que todas las personas de esa comunidad educativa, incluidas aquellas que están dentro del espectro autista. Pero cada pieza encaja entre sí formando un corazón, un único corazón que late al unísono por la inclusión. Orgullosos tienen que estar ellos y ellas por vivir la diversidad como algo enriquecedor para nuestra sociedad.

Miguel Mora, médico letrista 

No sé qué académico de las Letras escribió que “el currículum universitario médico debería incluir la literatura”, ni tampoco intuyo el porqué lo dijo, aunque tras leer Cenizas y representaciones (círculo Rojo), el último libro del médico anestesista y bloguero Miguel Mora, uno lo entiende. Hay una larga lista de galenos literatos desde un Mateo Alemán a un Luis Martín Santos pasando por Baroja, Marañón... y un largo etcétera entre los que este lucense aparece, no con su alcance mediático pero con méritos para añadirse a la lista. Tengo pendiente la lectura de otros dos suyos, Sombras nada más y Relatos y comentarios pero, por lo de pronto, este libro que acabé hace unos días sin esfuerzo, Cenizas y representaciones, me obliga a estar agradecido a este médico ya jubilado que os habrá anestesiado-reanimado a muchos desde que en 1975 ha trabajado en el Xeral, Fátima y Perpetuo Socorro. Una biografía heterodoxa y reveladora sobre su amigo Xerardo Moscoso (“Voces Ceibes”) es el argumento para despepitar una novela de 190 páginas en la que entremezcla retazos biográficos de la suya, aunque no se sepa cuando son ciertos o recreados. Ahí aparecen Bibiano Morón, Benedicto, Vicente Araguas, Miro... en los conciertos de la Nova Canción Galega pero también Pi de la Serra, Labordeta... el París de Picasso o Cézanne o el México de Diego Rivera. Hay buen ritmo, mejor capacidad narrativa, recursos intelectuales sobrados entre ellos a la música y literatura de un tiempo, retazos de pesimismo y angustia por el paso del tiempo entre lametones filosóficos... Una generación, la de los nacidos en los años 50, se sentirá muy aludida con su lectura y muy gustosa de hacerlo.

El triunfo de La Vieja Escuela

Fue en 2015 cuando me acerqué al centro deportivo La Vieja Escuela, en Sárdoma, recién inaugurado con mucha ilusión por los 5 hermanos Jiménez Graña. Mi intención era hacer unos guantes con el director, entre ellos, Manu Jiménez, del que solo me separaban unos 50 kg de músculos y varios campeonatos de Galicia o España ganados por él en su peso. Tras ofrendarme su barriga para que la golpease, no conseguí hacerle morder el polvo pero poco faltó. Desde ese año hasta aquí ese centro polideportivo, con el boxeo como eje principal intentando rescatar la importancia que tuvo en esta ciudad, ha logrado muchas cosas y hace unos días un triunfo para Vigo: un combate con victoria por K.O., del dominicano afincado en Vigo José Sueiro “La Sombra” contra David Soria.

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