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Menos nidos de gaviota que nunca

En 2020, se retiraron 157, la cifra más baja desde que comenzó la campaña de control

Dos gaviotas graznando sobre una azotea de Vigo Marta G. Brea

Un total de 157 nidos retirados con 309 huevos y 128 polluelos. Es el balance de la campaña de control de la población de gaviotas en Vigo realizada entre los meses de abril y agosto. Son cifras que nada tienen que ver con las que arrojó el programa en sus inicios: en 2010, se localizaron más de 400 nidos con 425 huevos y 367 polluelos. Los números revelan que la urbe olívica ha sido capaz de contener la proliferación de esta especie a lo largo del último decenio: la cantidad de nidos rescatados este año es la más baja de la serie histórica, aunque el guarismo de huevos recogidos es el más alto de los últimos cinco años.

Esta campaña fue puesta en marcha por el Concello para poner coto al crecimiento de una de las especies que más problemas causan en la ciudad logrando un equilibrio entre el bienestar humano y la colonia urbana de esta ave. Y es que no solo son un quebradero de cabeza para los hosteleros por los daños que provocan en las terrazas, también para los vecinos de los inmuebles en los que anidan y para la ciudadanía en general por los ruidos, excrementos, vuelos intimidatorios o caída de crías en patios de luces y aceras. Precisamente, las Rías Baixas acogen a la mayor población mundial de la gaviota patiamarilla, que encuentra en los restos de la actividad pesquera una fuente de alimento primordial.

La actividad de la empresa encargada de la retirada, Agronerga, se centró en un sinfín de enclaves de la ciudad: el auditorio Mar de Vigo, calle Placer (número 5), calle Venezuela (6), la sede de los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres, la calle Amieiro (5), el Hospital Povisa, Marqués de Valterra (14) o la central de la Asociación de Industriais Metalúrxicos de Galicia. Otras zonas en las que se han detectado nidos son Rosalía de Castro, Colón, García Barbón, el IES Santa Irene, Hortas, Florida, México o Portanet.

Los responsables de la campaña, que fue realizada por una patrulla de dos técnicos y un biólogo ayudados por tres administrativos, destacan que los datos extraídos de la memoria del 2020 son similares a los de ejercicios anteriores. Ponen el acento en que se haya registrado retirada de huevos en abril, algo que solo había ocurrido en 2015, 2017 y 2018. “Nos lleva a pensar que una climatología benigna favorece la puesta temprana”, anotan. También apuntan que las zonas de distribución de los nidos son “prácticamente idénticas”, ya que la zona portuaria vuelve a ser la más acusada. En el 90% de los casos, los nidos se encuentran en tejados de uralita, tejas o terrazas empedradas. “Los tejados de panel sándwich no les gustan a las gaviotas”, confirman.

A su vez, confiesan que cada vez reciben más llamadas de los ciudadanos para alertar de la existencia de nidos, lo que se valora positivamente, ya que la concienciación de los vigueses es “importante” para el control de la nidificación de las gaviotas, así como la implantación de “barreras físicas” para lograr su disuasión.

Más huevos de paloma

Los responsables de la campaña indican que, en 2020, se recogieron seis nidos de paloma y seis huevos, las cifras más altas desde 2017 y las segundas más elevadas desde 2012. En 2010, se rescataron dos nidos de esta especie, pero ningún huevo.

Evolución de los nidos en Vigo.

Evolución de los nidos en Vigo. Simón Espinosa

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