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Victoria lleva ilusión a los prematuros

Una niña nacida en el Xeral con un kilo de peso y una cardiopatía congénita regala pulpos de ganchillo para calmar a los bebés del Cunqueiro y anima con su ejemplo a otras familias

Victoria en la incubadora del Xeral en 2012

Victoria en la incubadora del Xeral en 2012

Victoria nació por partida doble. Vino al mundo por primera vez el 27 de agosto de 2012 en el Hospital Xeral de Vigo a las 27 semanas de gestación. Y lo volvió a hacer veinte días después al recuperarse de una delicada operación a corazón abierto en A Coruña para corregir un conducto arterioso persistente que amenazaba con encharcarle los pulmones de fluidos. Este bebé, al que la medicina encuadraba como "gran prematuro", iba sin saberlo a convertir la sanidad gallega en noticia de ámbito nacional. Su historia saltó a los medios debido a que el traslado en ambulancia desde el Hospital Materno Infantil de A Coruña hasta la Unidad de Neonatología del Xeral después de la intervención se realizó en una incubadora sin anclar a la camilla de la ambulancia. El Sergas se comprometió a adquirir nuevas cunas para el área de A Coruña a las pocas semanas a raíz de conocer su caso.

La ahora alumna del Colegio Alborada acaba de cumplir cinco años, quiere practicar atletismo y su madre, que recuerda los meses de ingreso hospitalario como "una pesadilla", ha querido agradecer el esfuerzo realizado por el equipo médico vigués y animar a otros padres en la misma situación visitando a los prematuros del Hospital Álvaro Cunqueiro y llevándoles unos muñecos de ganchillo que tejió su madre en Argentina.

"Al margen de lo ocurrido durante el traslado desde A Coruña y la preocupación que nos causaba traer a la niña en aquellas condiciones, el recuerdo de la atención médica en el Xeral es formidable. Hemos mantenido el contacto con la jefa de servicio y algunas enfermeras y le contamos todo a la niña. Es consciente de lo que superó y de lo fuerte que es", relata muy emocionada Vanesa, que tiene otros dos hijos de once y nueve años que el lunes las acompañaron en su visita a Beade. "Ellos también sufrieron con nosotros, nos acompañaron en todo el proceso de recuperación y les hacía ilusión venir", explica la madre de Victoria Conde Rodríguez.

La niña era un gran prematuro y con 27 semanas de gestación debía haber pesado entre 700 y 800 gramos. "Pero nos sorprendió a todos con sus 1.070 gramos. No abultaba nada en la incubadora pero se movía mucho, era muy despierta y eso nos daba esperanzas", relata la madre, capaz de recordar todavía el nombre de casi todo el equipo médico que hizo posible el milagro. No todos continúan en la ahora denominada sección de Neonatología del Chuvi que lidera la doctora Concheiro Guisán, pero muchos sí recuerdan el caso de Victoria y se hicieron el lunes una foto de familia con la pequeña.

El motivo de subir hasta el Cunqueiro era hacerles llegar un pequeño obsequio a los padres de los bebés ingresados. La abuela de Victoria, que reside en Argentina, leyó un artículo sobre los beneficios de poner en las cunas de los bebés prematuros pulpos de ganchillo para que se aferren a sus tentáculos como hacen en el vientre materno con el cordón umbilical. Y el año pasado se puso a tejer para enviar a España una pequeña colección que pudiera ayudar a los ingresados en Vigo.

Hay estudios que sostienen que estos muñecos de croché ayudan a tranquilizar a los bebés, mejoran su respiración y su tasa de oxígeno en sangre. La iniciativa es danesa pero ya ha dado la vuelta al mundo. Y desde el lunes cuentan con un pequeño cargamento en el Cunqueiro. Victoria en persona se encargó de entregar a las enfermeras los pequeños animales de ganchillo que llegaron desde el otro lado del Atlántico hace unas semanas.

"Cuando mi madre vea por internet que los pulpos llegan a los niños se va a emocionar", avanza Vanesa, que confía en que el ejemplo de su hija anime a familias que ahora mismo atraviesan una situación delicada. "Nosotros estuvimos en el hospital tres meses y cuando venían de visita niños sanos que salieron adelante aquí en Vigo te daba fuerzas, creías que era posible que tu bebé también se recuperara y ese es el motivo de llevar a Victoria al hospital. Fuimos hace un año y esta vez queríamos hacer algo especial", explica su madre. Asegura que hacer pública la imagen y contar su historia personal es una forma de "homenajear" también a todo el equipo médico vigués. "No todo pueden ser malas noticias sobre sanidad. Hay fallos y tragedias, pero también historias buenas y profesionales cariñosos que se desviven por nosotros", recuerda con entusiasmo.

Fue noticia por ser trasladada en una incubadora sujeta con esparadrapos

  • La de Victoria es una historia con final feliz. Crece sana junto a sus hermanos Valentín y Nicolás y no tiene secuelas de la cardiopatía con la que nació. Con apenas dos semanas tuvo que ser trasladada a A Coruña para cerrarle mediante cirugía el ductus arterioso y fue su viaje de regreso a Vigo el 25 de septiembre de 2012 el que se convirtió en noticia nacional. El conductor de la ambulancia de guardia amenazó con no realizar el servicio porque "no se contaba con instrumentos de sujeción y anclaje homologados". La incubadora de la niña se ancló a la camilla de adultos con esparadrapos y la CIG denunció la situación un mes después cuando la pequeña ya se había recuperado de la intervención. El conductor interpuso denuncia y alertó a la Guardia Civil de Tráfico y al 061 y llegó a solicitarse la intervención de la Fiscalía de Menores por el "riesgo para la integridad física del neonato". Era el complejo coruñés el que entonces carecía de incubadoras adaptadas, pero la madre de Victoria recuerda con satisfacción que "a las pocas semanas ya estaban otras nuevas disponibles. Una pequeña victoria", recuerda.

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