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Una problemática judicial para la que urgen medidas de refuerzo

Los informes psicológicos sobre custodias en los juzgados de Familia se demoran hasta 20 meses

La sobrecarga de trabajo de los dos equipos psicosociales causa también retrasos de más de un año en periciales de violencia de género -Las dilaciones paralizan los procedimientos, frecuentemente con menores de por medio

Una funcionaria, en uno de los dos juzgados de Familia existentes en Vigo. // Marta G. Brea

Una funcionaria, en uno de los dos juzgados de Familia existentes en Vigo. // Marta G. Brea

Una problemática que, lejos de resolverse, va a más. Los informes psicosociales que requieren los dos juzgados de Familia de Vigo para decidir sobre aspectos tan sensibles como custodias o regímenes de visitas de menores están sufriendo demoras que superan ampliamente el año y que en algunos casos se sitúan ya en los 20 meses. La carga de trabajo que soportan los dos equipos que realizan estas valoraciones técnicas, formado cada uno por una psicóloga y una trabajadora social, también provoca retrasos, en muchos expedientes asimismo de más de un año, en las periciales que emiten para la sala especializada en Violencia sobre la Mujer. Las dilaciones en estos informes, que causan la paralización de los procesos judiciales obligando a posponer juicios y sentencias, fueron denunciadas hace varios meses por el Colegio de Abogados de Vigo y ayer fue SOS Xustiza la que calificó de "escandalosa" la situación. Esta plataforma afirma que el Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga), de quien dependen estos equipos, envió el pasado mayo refuerzos a Santiago, A Coruña, Pontevedra y Lugo, dejando fuera a la ciudad olívica, por lo que se ha dirigido al propio instituto, a la Xunta y al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) exigiendo un "plan de choque inmediato" consistente en una medida de apoyo en Vigo para resolver el atasco existente y poner al día los expedientes.

Desde que en 2006 se creó el segundo equipo psicosocial en los juzgados de Vigo, la carga de trabajo se ha triplicado. El grueso de la actividad la generan las dos salas de Familia viguesas, que el pasado año registraron 3.174 asuntos, estando una de ellas a la cabeza de litigiosidad de Galicia entre las de su materia. La tercera parte de estos casos -1.052 expedientes- fueron separaciones y divorcios. Aunque las juezas sólo piden informes en pleitos muy concretos, resultan fundamentales en determinados procesos, como cuando hay que decidir sobre una custodia compartida de un menor -las peticiones de este régimen crecieron-, sobre cuál de los dos progenitores está más capacitado para asumir la guarda y custodia de su hijo o incluso en ciertos casos de regímenes de visitas. Los dos equipos de Vigo que hacen estas periciales -para las que deben entrevistar a los padres, al menor o menores y en ocasiones a otros miembros de la familia- acumulan retrasos de hasta 15 y 20 meses respectivamente. Incluso en expedientes con la denominación de urgentes las demoras han llegado a superar ampliamente el medio año. "El proceso se paraliza y toca esperar, mientras no llega el informe no se puede dictar sentencia", afirman en uno de estos juzgados de Familia. "¿Para que sirve una valoración 20 meses después? Muchas veces la medida ya llega tarde", reflexionan otras fuentes, que afirman que se puede dar el caso de que, mientras no llegue ese informe, "hay padres o madres que durante ese tiempo no pueden ver a sus hijos". "La demora dilata los procesos de divorcio, alargando la etapa más tensa de una separación, en detrimento del interés del menor", resume Yolanda Aguiar, de SOS Xustiza.

Otra parte importante de la labor de estas psicólogas y trabajadoras sociales la genera el juzgado vigués especializado en violencia de género, sala cuya carga de trabajo también es alta, con casi 1.200 asuntos el pasado año. Informes de valoración integral, de casos de maltrato habitual... en los que siempre hay presuntas víctimas y que precisan de celeridad. E incluso en estos casos las demoras llegan a superar el año. "Y aquí, como en Familia, también hay menores implicados; los equipos psicosociales, por ejemplo, han de valorar la idoneidad de un progenitor maltratador para el régimen de visitas", añade Aguiar.

Pero además de Familia y Violencia sobre la Mujer, los dos equipos de Vigo deben atender los requerimientos del resto de juzgados de Vigo -en la jurisdicción penal es frecuente la petición de informes sobre la credibilidad de víctimas de abusos u otro tipo de violencia-, así como de los tribunales de los partidos judiciales de Redondela, Tui, Ponteareas y Porriño, también de su competencia. Las demoras han provocado que este servicio haya recibido decenas de requerimientos de juzgados urgiendo el informe, solicitando explicaciones sobre los motivos de las dilaciones y apercibiendo de las consecuencias de esos retrasos, sobre todo cuando son casos con menores de por medio.

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