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Las denuncias a menores por beber alcohol caen al mínimo histórico: solo 54

Los casos detectados por la Policía Autómica se desploman un 42% tras el año de la pandemia | Restricciones, virus y vetos al botellón, claves

Hace casi doce años, Galicia cambió su legislación y elevó dos años la edad mínima para consumir alcohol desde los 16, vigentes hasta entonces. Desde entonces, los menores de edad tuvieron vetado cualquier bebida espirituosa, pero no fue hasta el año pasado cuando la Policía Autonómica situó en el nivel más bajo las denuncias a jóvenes sorprendidos bebiendo.

El balance provisional del cuerpo de la Policía Nacional adscrito a la comunidad correspondiente al año pasado recoge tan solo 54 denuncias a chavales por consumir alcohol bien en un local de ocio, como bares, cafeterías o pubs, o en la calle, aspecto este último prohibido en la comunidad para cualquier edad desde el año pasado.

A esas denuncias se unieron otras 15 por la venta precisamente de estas sustancias a quienes no habían cumplido los 18 años.

Las denuncias por la ingesta de alcohol, por tanto, se desplomaron un 42% respecto a las 93 de 2020, año marcado por la irrupción de la pandemia de COVID-19. El confinamiento de tres meses y las restricciones a los locales de hostelería y a las reuniones grupales situaron ese ejercicio las denuncias en mínimos históricos, tras las 231 de 2019, a su vez alejadas de los años anteriores.

En 2014 se sumaron 476, 234 en 205, 312 en 2016, 406 en 2017 y otras 406 un año después, según los datos de las correspondientes memorias de la Policía Autonómica, coordinada por la Vicepresidencia Primera de la Xunta.

Las denuncias de la Policía Autonómica a menores por beber alcohol caen al mínimo: un 42% menos. Son solo 69, cuando en 2020 fueron 93 y en 2019, 231. La mayor vigilancia, el miedo al virus, etc están detrás de esa caída, que se produjo, paradójicamente, mientras aumentaban los dispositivos habilitados de forma específica por ese cuerpo para combatir esas cuestiones. Los controles de consumo pasaron de 3 a 38, mientras que los centrados en la venta crecieron de 6 a 15, de acuerdo con la información facilitada por la Vicepresidencia Primera de la Xunta.

A partir de 600 euros

En cuando a las infracciones por venta de bebida a menores, el dato prácticamente quedó congelado, con 14 actas en 2020 por 15 el año pasado, si bien se trata de cifras alejadas de las 98 de 2019.

El consumo de alcohol por parte de un menor está penado desde 2010 en Galicia con multas que oscilan entre los 600 y los 3.000 euros, pero en la Ley de Prevención de Consumo de Bebidas Alcohólicas a Menores se establece que las medidas reeducadoras tendrán prioridad sobre el castigo económico. Si se acepta acudir a cursos o realizar otras tareas en beneficio de la comunidad, se conmuta la multa.

La pandemia también redujo en 2020 las intoxicaciones etílicas de adolescentes en Galicia. Durante ese año, se atendieron 267 casos por parte de los servicios de emergencia del 061, según datos facilitado por el Sergas. Esa cifra es casi la mitad exacta de la que notificaba la Consellería de Sanidade un año atrás, cuando este tipo de casos había alcanzado dígitos de récord en la década en Galicia, con 557 intoxicaciones de este tipo.

Solo entre 2016 y 2017 una veintena de esos chicos precisó ser ingresado en el hospital.

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