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Faro de Vigo

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La factura a pagar en 2022 por concellos y diputaciones: 237 millones

El Estado mantiene este año los anticipos a los entes locales pese a bajar la recaudación | El saldo negativo para los municipios será de 121 millones y de 115, para las cámaras provinciales

Oficinas de recaudación del Concello de Vigo Marta G. Brea

La pandemia está poniendo ya a prueba el endeble equilibrio financiero de muchos concellos gallegos, pero lo peor aún está por venir. El Gobierno mantuvo este año las entregas a cuenta que corresponden a las entidades locales por su participación en los ingresos del Estado sin tener en cuenta la caída de la recaudación ocasionada por la crisis sanitaria y económica. Ayuntamientos y diputaciones han recibido casi 1.200 millones de euros en 2020, un balón de oxígeno para afrontar los gastos extra derivados del COVID. Pero en 2022 se hará la liquidación definitiva y debido a que los ingresos han sido mucho menores, a las entidades locales les tocará reintegrar al Estado más de 237 millones de euros.

En concreto, 115,6 millones de euros se corresponden con las cuantías que tendrán que devolver las diputaciones mientras que los municipios deberán asumir el pago de otros 121,5 millones.

Será un duro golpe a las finanzas locales. “Tendremos que rompernos la cabeza para que salgan las cuentas”, avisan desde la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) en un informe económico que acaban de hacer público.

Los ayuntamientos gallegos tienen una alta dependencia económica de la Administración central. Hasta la mitad de sus ingresos procede de aportaciones estatales. Cada año el Gobierno hace una previsión de lo que va a recaudar y, en función de esos ingresos, paga un adelanto de las cuantías que calcula que le corresponderán a las entidades locales. Cuando está cerrada la recaudación definitiva, se hacen cuentas con las corporaciones municipales y se determina si recibieron menos de lo que les correspondía, en cuyo caso se les ingresa la diferencia, o, por el contrario, obtuvieron más, lo que obliga a las entidades locales a devolver parte del dinero.

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La pandemia tendrá este año reflejo en las cifras de recaudación del Estado. Solo en la primera mitad de 2020 ya se registró una caída del 1 por ciento en el Impuesto de la Renta sobre Personas Físicas (IRPF), del 12,3 por ciento en el IVA y del 12,1 por ciento en los impuestos especiales. El año no ha terminado, pero la Fegamp advierte que “el contexto sanitario actual hace prever que las cifra del último trimestre serán desfavorables”.

A pesar de ello, el Gobierno decidió mantener su previsión inicial de entregas a cuenta a los concellos para ayudarlos a afrontar el incremento de gastos derivados del COVID. En 2020 se transfirieron a las entidades locales gallegas un total de 1.199 millones de euros.

Esta cantidad se basaba en una previsión de ingresos en todo el territorio nacional por parte de la Administración central de 87.559 millones de euros –descontando ya de la recaudación el cupo que corresponde a las comunidades autónomas–. Sin embargo, según las cuentas de la Fegamp, estos ingresos caerán debido a la pandemia en alrededor de 20.000 millones. “Con la bajada de la recaudación conocida a mediados del año lo que realmente nos correspondería a las entidades locales galleras serían 961 millones de euros”, advierten. Es decir, cuando se haga la liquidación, que acostumbra a realizarse cada dos años, a las entidades locales les saldrá a deber por 237,2 millones.

En 2020 y 2021 las corporaciones recibirán en torno a los 1.200 millones

Y si en 2020 las entidades locales de Galicia han recibido 1.190 millones de euros, una cantidad inflada que les pasará factura en dos años, en 2021 los presupuestos del Estado contemplan incluso un incremento en las entregas a cuenta respecto a esta cuantía del 3 por ciento. Según las estimaciones de la Fegamp, el Gobierno les abonará 1.235 millones de euros, 36,3 millones de euros más que en 2020.

De esta cantidad, las cuatro diputaciones obtendrán 493,9 millones de euros (14,3 millones más), a los que se sumarán 100,1 millones del Fondo de Asistencia Sanitaria (tres millones más). Y los concellos percibirán 643,3 millones (19 millones más que en 2020). De estos anticipos que cobrarán el próximo año no se hará la liquidación hasta 2023 y que el saldo resulte finalmente favorable o no a las entidades locales dependerá de la evolución de la recaudación en 2021.

Y la Xunta, según las cuentas autonómicas para 2021, transferirá a las entidades locales 407,6 millones de euros (un 1,57 por ciento más). El problema llegará, por tanto, en 2022.

La factura en las ciudades gallegas: 51 millones de euros

El desfase entre los anticipos pagados este año por el Gobierno y la recaudación real obligará a los concellos gallegos a desembolsar más de 121 millones de euros dentro de dos años y el 40 por ciento de la factura deberá ser asumida por las siete ciudades, cuyo saldo negativo se eleva a 51,3 millones de euros, según las estimaciones de la Fegamp.

La urbe más perjudicada, por ser también la más poblada, será Vigo, con un saldo negativo de 16,4 millones de euros, pero seguida a poca distancia por A Coruña, que tendrá que reintegrar 14,6 millones.

El informe económico elaborado por la Fegamp calcula que Ourense deberá afrontar en 2022 el pago de 6,1 millones de euros, a Santiago de Compostela le corresponde abonar 6,1 millones, a Lugo 4,8 millones y a Pontevedra 3,9.

En el caso de las diputaciones, la de A Coruña es la que presenta un mayor saldo negativo, con 37,2 millones a devolver en 2022. Para la cámara provincial de Pontevedra, la estimación es de 28,4 millones de euros, para la de Lugo son 15,7 millones y para la de Ourense 14,7 millones.

Además las corporaciones provinciales recibirán en 2020 un total de 77,6 millones del Fondo de Asistencia Sanitaria, que también se reparte con cargo a la recaudación, y que al no lograrse las previsiones de ingresos obligará a una devolución de 19,4 millones de euros también dentro de dos años.

Esta deuda pondrá en aprietos a muchos concellos en 2022, aunque su situación ya no es ahora boyante. La Fegamp ha urgido la creación de un fondo extraordinario para ayudarles a afrontar los gastos derivados de la pandemia. Según explican están gastando más dinero en limpiezas y desinfecciones, en medidas de control sanitarias o en el incremento de demanda de prestaciones sociales.

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