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Javier Castroviejo: "Es irrenunciable pedir responsabilidades a los eucalipcitadores"

"Un Parque Nacional como el de Illas Atlánticas no es un parque temático"

Javier Castroviejo. // Efe

Durante 14 años dirigió la Estación Biológica de Doñana y ahora sigue la actualidad de Galicia desde Sevilla. Biólogo de formación y pasión, se muestra preocupado por el futuro de los montes gallegos.

-¿Por qué arde Galicia?

-Casi el 18% de su superficie ocupada por densas plantaciones de eucalipto, acacia o pinos, altamente inflamables y sin atender. Se debe unas políticas incapaces de poner freno a los intereses de determinadas empresas de celulosa y de extinción de incendios. Esto ha ido demasiado lejos.

-- -¿Existen tramas incendiarias como denuncia la Xunta?

----Las policías, los servicios de vigilancia y prevención, los técnicos forestales, los fiscales dependen de la Xunta o del Estado. Sugiero se lo pregunte a ellos.

-¿En que fallan los Gobiernos?

-La incalculable masa de material inflamable que han permitido acumular es un imán para los pirómanos. Deben saber que cada año la acacia, especie exótica y plaga como el eucalipto, gana 2.500 hectáreas a causa de los incendios. El fuego ya ha devorado una superficie igual a la de toda Galicia. Ello a pesar del aumento vertiginoso, desde los 90, de los fondos públicos destinados a evitarlo. Este año en Galicia fueron 175 millones para extinción y solo 20 a prevención. ¿Quién se beneficia? ¿Cuánto hemos pagado en los últimos 25 años? A este ritmo, en 10 años gastaremos 2.000 millones.

-Portugal ha prohibido el eucalipto, en Galicia la Xunta pide que no se demonice, ¿usted que haría?

-Es una especie plaga cuyo cultivo amenaza ya no solo vidas y haciendas, sino la identidad de Galicia. Ha secado fuentes, esterilizado suelos, eliminado la diversidad biológica acabado con el paisaje y actividades tradicionales, posibilitado que arda Galicia. Y todo ello con el fin de que mejoren las cuentas de resultados de algunas empresas. Debe erradicarse de casi todo el área que ocupa y prohibir su plantación. No cabe demonizar al eucalipto, pero es irrenunciable pedir responsabilidades a los eucalipcitadores.

-¿En que fallamos los ciudadanos?

-En la elección de los que nos gobiernan y en la exigencia de responsabilidades. La Xunta tiene una ley para limpiar montes, pero no multa.

-¿Habría que multar más?

-Pregunta adecuada para la Xunta y las empresas de celulosa. Pero el remedio no son cortafuegos, que no detienen las chispas en esas masas ígnicas, ni la acción de los incendiarios. Debe ponerse al trabajo un grupo de personas preparadas e independientes que aborde el gravísimo problema. Habrá que modificar leyes y toda la política forestal. Pasar los cultivos de árboles a agricultura. Que dimitan los responsables de lo que viene sucediendo. Dedicar la mayoría de los fondos a prevención, educación, investigación, devolver el ganado al monte, los caballos, eliminar de eucaliptos y acacias, limpiar pinares, involucrar al ejército, emplear a parados. Sobran fondos: en 10 años serán cerca de 2.000 millones. Todo menos mantener los mismos errores, personajes e intereses.

-¿Qué otras maneras hay que sacar rendimiento al monte?

-Deben tomarse en serio el uso de los recursos del monte no madereros. Son muchos y valiosos, pero se han marginado y estrangulado al destruir los ecosistemas y favorecer los eucaliptos. La ganadería es crucial como método preventivo. Calcule el impulso que podrían tener con el dinero destinado a aviones y maquinaria pesada. Atraer y fijar la población rural es básico. No es cuestión de dinero solo. Se necesita inteligencia, conocimientos y voluntad. Ahora el riesgo aumenta con la introducción de Eucaliptus nitens, que prospera aun con heladas. El riesgo de que se eucaliptice la Galicia continental es enorme, de hecho ya hay plantaciones en A Terra Chá y en O Xistral. La Xunta no ha demostrado ser capaz de librar a Galicia de esta amenaza.

-¿Cómo han cambiado los montes gallegos en los últimos años?

-Las robledas maduras han desaparecido o casi, algo menos de unan quinta parte son cultivos de eucalipto, otra gran proporción de pinos, el avance de las acacias esta fuera de control, innumerables arroyos y fuentes se han secado. Muchos de los pequeños humedales con sus bosque son vertederos o asiento de construcciones. Luego esta la fauna. La pérdida incalculable está por describir e inventariar.

-¿Cómo afectan los incendios a la biodiversidad de una zona?

-Queda sencillamente aniquilada, especialmente para las aves que crían en el suelo como el urogallo. Los efectos son nefastos sobre el medio físico, la erosión y el paisaje. Tambien la grave contaminación por hidrocarburos aromáticos policíclicos. No se puede olvidar los efectos sobre las cosechas o las colmenas.

-¿Estamos tratando bien el Parque Nacional Illas Atlánticas?

-La gestión debe mejorar y con urgencia. La situación en el Parque Nacional debe ser analizado cuanto antes por un equipo capaz. No es solo cuestión de fondos. No parece que la Xunta quiera y pueda dedicar los recursos necesarios. Si la Xunta se ve desbordada, lo lógico es que vuelva el Estado. Un parque nacional no es cualquier cosa, nunca, en todo caso, un parque temático; no se trata de un juguete en manos de funcionarios. Lo mismo hay respecto a la deprimente situación de las reservas de la biosfera gallegas.

-En Cíes hay ratas, visones, peces y algas tropicales, uña de gato? ¿Son un indicador de peligro para su ecosistema

-Claro. Por no hablar de las poblaciones de chova piquirroca, araos, cormoranes, reptiles, cuervos, perdices, peces de piedra y clupeidos o de la contaminación, pisoteo o basuras. No le extrañe que el Parque pueda entrar en una situación irreversible.

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