‘Aloumiños’ y aliento para las familias de pacientes oncológicos
A través de este programa de acción social integral, la asociación Bicos de Papel apoya a las familias de los menores con prestaciones económicas, intervenciones de alojamiento, asistencia psicológica u ocio intra y extrahospitalario
VI Gala Solidaria de la Asociación Bicos de Papel en el Mar de Vigo. / ALBA VILLAR
La Asociación de ayuda a los niños oncológicos del Hospital Álvaro Cunqueiro Bicos de Papel trabaja desde su fundación en 2017 por una intervención integral para la mejora de la calidad de vida de los niños diagnosticados con cáncer. Un compromiso en cuyo marco reivindican la importancia de apoyar a las familias a la hora de garantizar el bienestar de los menores.
La asociación, puesta en marcha por madres y familiares de los propios pacientes, conoce de primera mano cómo esta enfermedad “repercute en todo el núcleo del hogar” y da cuenta de la importancia de cuidar la salud mental y físicadel entorno cercano del menor así como su situación económica en un contexto que, en muchas ocasiones, les exige reducciones de jornada o incluso dejar temporalmente sus empleos.
Visita de Spiderman al área de pediatría del Hospital Álvaro Cunqueiro de la mano de la asociación Bicos de Papel, Asanog y Galiclown para conmemorar el Día Internacional del Cáncer Infantil. / FDV
Las claves del proyecto
Natalia Dieste: “Hay familias que, tras una recaída, han llegado a decirnos que lo único que le daba fuerzas en ese momento era saber que estábamos ahí. Esos comentarios de agradecimiento o las miradas de los propios niños son nuestro impulso para continuar adelante”
De esta convicción nace el proyecto Aloumiños, una iniciativa de acción social de carácter continuista y mejorado, que incide en prestaciones económicas y programas de alojamiento para las familias desplazadas de otras localidades por dificultades de acceso al sistema sanitario; además de servicios relacionados con la asistencia psicológica o el ocio tanto intra como extrahospitalario.
“A veces y como consecuencia de la propia enfermedad, los progenitores se ven obligados a reducir sus jornadas laborales o dejar temporalmente sus empleos para estar con sus hijos, lo que merma su capacidad económica”, nos explica así la directora de la asociación Bicos de Papel, Natalia Dieste, sobre un contexto al que pueden sumarse traslados de una ciudad a otra por derivación hospitalaria.
Es por ello que Bicos de Papel ofrece alojamiento a las familias que se desplazan a Vigo desde el sur de Pontevedra y Ourense, y financia hasta el 50% de los gastos de estancia en ciudades como Santiago o Madrid. Además del alojamiento y en tanto en cuanto el proyecta busca el bienestar integral del menor y su familia, la asociación también desarrolla un amplio marco de actividades relacionadas con la asistencia psicológica, el refuerzo educativo o la fisioterapia pediátrica.
En la misma línea, trabajan para aportar iniciativas vinculadas con el ocio en los contextos intra y extrahospitalario de las familias a través de la promoción y dinamización del voluntariado en todas aquellas áreas de acción de la entidad, con especial énfasis en el apoyo y acompañamiento del niño afectado de cáncer y sus familias.
“Hay familias que, tras una recaída, han llegado a decirnos que lo único que le daba fuerzas en ese momento era saber que estábamos ahí. Esos comentarios de agradecimiento, o las miradas de los propios niños son nuestro impulso para continuar adelante”, relata la directora de Bicos de Papel, Natalia Dieste sobre un proyecto a todas luces imprescindible y ejemplar para la sociedad gallega.
Recaudación organizada por la Asociación Veciñal Cultural e Deportiva de Saiáns a favor de Bicos de Papel. / FDV
“Aprovecho para hacer un llamamiento a la sociedad y recordar la importancia de que todos nos impliquemos”
El programa Aloumiños de la Asociación Bicos de Papel cuenta con el apoyo del Plan Social de Ence, una de las iniciativas empresariales de carácter social de mayor envergadura en nuestro país con la que la compañía ahonda en su compromiso con el futuro de la comunidad. Con un presupuesto de 3 millones de euros, seis áreas de actuación y 306 proyectos beneficiarios en la provincia solo este año, cuenta con la educación y la cultura y la lucha contra la exclusión social entre sus principales prioridades.
“El apoyo de empresas como Ence es prioritario para nosotros. Estamos eternamente agradecidos; sin este tipo de ayudas no podríamos continuar con nuestra labor. También aprovecho para hacer un llamamiento a la sociedad y recordar la importancia de que todos nos impliquemos”, se despide Dieste.