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Innovación

Heura: activismo empresarial contra la proteína animal

Heura produce carne 100% vegetal para transformar una industria que genera "un 34% de emisiones contaminantes"

Heura: activismo empresarial contra la proteína animal.

Del inconformismo vital de su fundador, en el año 2007, nace Heura, empresa que produce carne 100% vegetal y que crece obsesionada con revolucionar la industria alimentaria, impulsar una transición proteica y crear un buen sucesor vegetal de la carne. "Nos mueve tener impacto y utilizamos la tecnología y la concienciación como herramientas de transformación", advierte Marc Coloma, fundador y CEO de la compañía.

Desde su creación, hace 14 años, Heura ha ido aumentando su volumen de negocio a un ritmo del 300% anual. En 2020, la facturación se situó en 8 millones de euros. Y la previsión de crecimiento para los tres próximos ejercicios "se sitúa en porcentajes de tres dígitos". Para conseguirlo, la estrategia del grupo pasa por crear más productos, distribuirlos en más países y conseguir que sean accesibles al bolsillo de más personas.

"El inconformismo siempre ha formado parte de mi, desde la infancia -expone Coloma-. Evolucionó al activismo durante la adolescencia y, con 19 años, ya coordinaba la sección catalana de una ONG internacional de defensa de los derechos de los animales". Así, siempre preguntándose "cómo ser más efectivo para construir un mundo mejor", decidió crear Heura, junto a Bernat Añaños, e implantar la carne 100% vegetal, es decir, "pasar de un activismo social a un activismo corporativo".

Coloma argumenta: "El 34% de las emisiones globales provienen del sistema alimentario y podrían reducirse un 73% si no se utilizasen animales para conseguir proteína, lo que significaría pasar del 34% al 9% de las emisiones". Este elevado porcentaje de emisiones se explica, según el fundador de Heura, por la magnitud del impacto que tiene la ganadería en el mundo. "Más del 80% de las áreas agrícolas se destinan a alimentar animales de los cuales sólo aprovechamos el 18% de las calorías globales. Es más, el principal motivo de la deforestación de grandes áreas es la plantación de monocultivos para alimentar animales".

Heura es "una misión convertida en empresa porque queremos que los problemas ambientales que genera la ganadería queden obsoletos con una mejor solución".

Con este punto de partida, desde la compañía, entendían que los productos de proteína vegetal que existían no eran atractivos. Por un lado, lo que había hasta entonces en el mercado depositaba mucha responsabilidad en los consumidores sobre cómo cocinarlo, "si no lo hacías bien, no tenía buen sabor". Tenían claro que debían desarrollar texturas y sabores con formas de cocinar más sencillas. Y, por otro, debían hacer un producto "más atractivo en el lineal de compra que el tofu o el seitán".

Había que idear un cambio en dos partes: la primera de producto y la segunda de comunicación culinaria. "Fuimos los primeros y nos decían que no funcionaría -recuerda su fundador- pero fue tan revolucionario que llamamos la atención de mucha gente que nos estableció como referencia y sinónimo de carne vegetal".

Heura quiere convertirse de este modo en un nuevo estándar, "con un producto mucho más saludable y mucho más sostenible". En definitiva, "productos que quieras comer cada día porque son muy buenos, que puedas comer cada día porque son nutritivos y que puedas comprar cada día porque no son caros".

No obstante, son conscientes que uno de sus retos se encuentra en el precio, más elevado de lo que desearían. "Trabajamos con calidades muy altas y las cadenas de suministro son muy nuevas. Esto hace que todavía no se puedan producir las escalas suficientes como para poder hacer productos más económicos". "Nuestros márgenes de negocio son más bajos que los de la media de la industria alimentaria para poder ser más accesibles. Entendemos que ofrecer mejores precios nos permitirá ser realmente transformadores en el sector".

Un cambio en el que, a su entender, también empujan los consumidores. "La gente quiere productos saludables, más sostenibles y que estén buenos. No puedes resistirte a algo que se pide desde la sociedad. Hay que formar parte del cambio, una transición natural de la que agricultores y ganaderos también serán protagonistas".

Good Rebel Community es la red social que han creado para extender la concienciación sobre el cambio de hábitos. Su leitmotiv es que con "nuestro tenedor podemos cambiar el mundo". De hecho, no descartan abrir tiendas propias para impulsar esta idea. "No vemos las tiendas como una manera de aumentar ventas sino como una herramienta más para generar conceptos que ayuden a visualizar la carnicería del siglo XXI".

El pasado mes de junio, lanzaron un ‘equity crowdfunding’ abierta al público y en menos de 16 horas más de 3.000 personas invirtieron 4 millones de euros. Entre sus accionistas cuentan "con fondos enfocados a impacto y con fondos ‘food tech’".

Empezaron con productos de proteína vegetal con sabor a pollo. Les siguieron los de ternera y cerdo. Y siguen trabajando para ampliar la oferta. "Tenemos uno de los equipos de I+D+i más potente de España. Desde Barcelona impulsamos el futuro alimentario y atraemos talento para transformar esta industria".

Con presencia en más de 20 países, respecto a la expansión internacional, Coloma indica que quieren "ser los líderes europeos del futuro de la proteína". Además, ya tienen presencia en "Singapur, Hong Kong, Filipinas y Malasia, México y Chile" y los ojos puestos en Estados Unidos. Producen, básicamente, en Holanda, Catalunya y Comunitat Valenciana. Cerraron el 2020 con 30 trabajadores, este año acabarán siendo más de 100 y para el 2022, auguran "tener a más de 200 personas en el equipo".

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