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Faro de Vigo

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Plan de contigencia

El Gobierno estudia dar consejos de ahorro en la factura de la luz

El Ejecutivo prevé incluir en el recibo información sobre el precio que pagan los consumidores y el descuento por las medidas del Ejecutivo

Alberto Garzón y Teresa Ribera. EP

El Gobierno estudia mejorar la transparencia de las facturas de electricidad para explicar al consumidor cuál es el efecto real de medidas como la 'excepción ibérica' e introducir información sobre el consumo con recomendaciones y mensajes para ahorrar. Esta es una de las medidas que se prevé incluir en el Plan de Contingencia que diseña el Ejecutivo para mitigar el efecto de la guerra de Ucrania, según han trasladado este miércoles la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, y el ministro de consumo, Alberto Garzón, a las organizaciones de consumidores.

"Están buscando una fórmula para mejorar la transparencia e introducir información relacionada con el ahorro en la factura a través de recomendaciones para reducir el consumo de cada factura”, explica el portavoz de portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Enrique García, presente en la reunión en la que el Ejecutivo ha esbozado los grandes ejes del plan y algunas medidas. El documento, que todavía no está cerrado pero sí muy avanzado, no estará escrito en piedra sino que tendrá "cierto seguimiento" para poder evaluar su funcionamiento, según añade García.

Así, en uno de los apartados, el que hace referencia al ‘ahorro’, el Gobierno planea realizar modificaciones en la factura que reciben los consumidores a final de mes para introducir dos peticiones realizadas por las propias organizaciones de consumidores. Por un lado, “facilitar o encauzar cosas prácticas que desde el punto de vista del día a día en los hogares permitan reducir el consumo, reducir el pago de la energía y proteger a los consumidores más vulnerables”, según ha citado la propia Ribera en declaraciones a los medios de comunicación a la salida de la reunión. Y por otro darles información más fidedigna sobre el precio final que pagan y lo que pagarían sin la intervención del Gobierno.

El principal problema, que han criticado asociaciones como OCU o Facua, es que las facturas incluyen la compensación por el tope al gas (diferencia entre el precio real que pagan las compañías por esta materia prima y los 40 euros por megavatio-hora que ha fijado como máximo el Gobierno), pero no dicen cuánto se ahorra el consumidor a final de mes por la rebaja de impuestos, la reducción de los peajes y cargos o por el propio tope al precio del gas, que contiene el precio del mercado eléctrico.

“(El precio de la factura) está muy por debajo del precio que hubiéramos estado pagando en ausencia de las medidas adoptadas por el Gobierno (entre un 20% y un 30%, según sus cifras) y, sin embargo, el modo en que aparece reflejado parece apuntar que por culpa del Gobierno sube el precio de la energía”, ha defendido Ribera.

Ambas cuestiones se pueden incluir tanto en las facturas del mercado regulado como en las del mercado libre, según aclara García. En el caso del mercado regulado, el Gobierno decide el diseño de la factura, que es el mismo para todas las comercializadoras, mientras que en el caso del mercado libre puede establecer “un contenido mínimo obligatorio” que las eléctricas estarían obligadas a incorporar, agrega. 

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