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La patronal del gas estima un alza anual de 190 euros en la factura en Galicia

Sedigas cree que que las zonas rurales serán las más prejudicadas por las dificultades para sustituir tanto este combustible como los hidrocarburos

Una tormenta eléctrica perfecta amenaza a los hogares. El precio del kilovatio en el mercado mayorista sigue su escalada por el encarecimiento del gas y el CO2 y la nueva estructura de la factura castiga a los que consumen electricidad en las horas punta. Según la organización de consumidores Facua, en la primera semana de junio la subida ha sido del 45%. Y a todo esto se sumará el Fondo Nacional de Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE), el mecanismo defendido por la ministra Teresa Ribera con el objetivo de aliviar al consumidor eléctrico de los costes del régimen especial de la energía renovable y que, según destaca la patronal gasista, Sedigas, encarecerá el precio de otros combustibles hasta el punto de elevar el conjunto de la factura energética. Los gallegos, según Sedigas, pagarán de media hasta 190 euros más al año.

El Fondo, en caso de aprobarse en el Congreso de los Diputados, “gravará el resto de consumos energéticos” que no son eléctrico y además “tendría un impacto mayor entre aquellos consumidores más vulnerables y aquellos que residen en zonas más despobladas, generando todavía más desigualdades”, señalaron fuentes de Sedigas.

La asociación de empresas gasistas hizo esa afirmación a partir de las conclusiones de un análisis del impacto económico del Fondo en los hogares españoles a partir de datos de fuentes públicas como el INE o el IDAE.

El análisis destaca que los hogares en los núcleos urbanos de menor tamaño y en las zonas rurales utilizan un mix energético más dependiente de energía no eléctrica –gas natural, gas licuado de petróleo (GLP) o hidrocarburos–, requieren de mayores desplazamientos y tienen mayor dificultad para utilizar infraestructuras de transporte público y sustituir su vehículo por uno eléctrico. “El aumento de la factura por hogar en algunas regiones podría aumentar hasta los 261 euros al año”, señala el informe de Sedigas, que en el caso de Asturias lo sitúa entre 55,78 y 190,6 euros si se tienen en cuenta o no exenciones y compensaciones.

El informe concluye que, por factores climáticos, la subida tendrá menos efectos en el área del Mediterráneo y que los consumidores vulnerables experimentarán incrementos al ser más dependientes de energía no eléctrica y porque no tienen tanta facilidad para comprar un coche eléctrico que evite el sobrecoste de hidrocarburos.

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