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Faro de Vigo

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Un modelo de negocio en cuestión

El delivery es un sector caliente pero al que le rondan algunas sombras. Con diversos modelos según el país, en España el sector está lleno de falsos autónomos como los riders de las plataformas Glovo, Deliveroo o UberEats.

El pasado 23 de julio, Deliveroo perdió el primer macrojuicio en torno a esta figura al concluir el juzgado de lo social madrileño que sus trabajadores son asalariados y no autónomos. Otras sentencias le han dado la razón a la empresa, pero el modelo está censurado. Las empresas piden adaptar el marco normativo a las nuevas formas de trabajo propias de la llamada economía de plataformas. Proponen mantener a sus trabajadores como autónomos a cambio de contribuir fiscalmente para que el Gobierno les garantice una mayor cobertura social.

Mientras, el Ministerio de Trabajo mira para otro lado y ultima una nueva legislación para regular el empleo en las plataformas digitales. Aunque esta nueva norma todavía no cuenta ni siquiera con un primer borrador.

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