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El auge de la contratación resarce la sangría de autonómos en Galicia

El régimen cae a mínimos: el 21% del empleo

Miguel G. Montero

Galicia rompió en marzo con siete meses consecutivos de pérdida de cotizantes y superó otra vez la barrera del millón. A la comunidad le faltan todavía 90.000 para alcanzar las cifras récord previas a la crisis, con el hándicap de que una de las fórmulas más fuertes en la ocupación en Galicia, hacerse autónomo, no está en su mejor momento. Aunque también en este caso las altas a la Seguridad Social el mes pasado volvieron a crecer, solo lo hicieron un 0,2% y en comparación con las mismas fechas de 2018 el mercado laboral autonómico tiene hoy casi 3.000 trabajadores por cuenta propia menos. La sangría afecta a todos los sectores en los que tradicionalmente este régimen especial tiene mucho peso, pero la caída de afiliaciones en la mayoría se compensa por el tirón de la contratación de las empresas. Menos en el comercio, donde el empleo está en números rojos.

El declive viene de lejos. De los 770.000 cotizantes que hubo de media durante 1990, los trabajadores por cuenta propia representaban el 35,5% (273.200). Su peso no ha dejado de caer, hasta el 21% actual (210.000). El mínimo histórico.

El colectivo cogió algo de músculo durante los años más duros de la crisis, cuando el autoempleo parecía la única forma posible de reincorporarse a la actividad. En 2014, por ejemplo, los autónomos alcanzaron el 23,5% del mercado laboral gallego después de moverse alrededor del 22% en los ejercicios precedentes.

Parte de la explicación a la caída constante de los afiliados por esta modalidad está precisamente ahí, según reconocen sus asociaciones, en el emprendimiento forzado en la doble recesión. Proyectos iniciados en aquel momento y que ya no dan más de sí o que se caen por falta de financiación, por la carga fiscal o la falta de relevo generacional: uno de cada tres supera los 55 años.

En el último año, los autónomos en la industria alimentaria gallega se desplomaron cerca de un 35%, en 1.374 trabajadores. La razón del llamativo descenso es el reconocimiento por la Inspección de Trabajo de 1.350 "falsos autónomos" de Servicarne. Su regularización explica casi la mitad de la reducción de autónomos en la comunidad.

El descenso en la reparación de ordenadores y otros artículos personales fue del 5,6% (150), aunque en cifras absolutas las bajadas más fuertes están en agricultura (1.122) y comercio minorista (1.114), donde la contratación por parte de empresas amortigua solo en parte la caída en el total de ocupación hasta los 499. El alza en el régimen general sí compensa la pérdida de 347 autónomos de la hostelería, con un alza global de cotizantes de 1.315; y en la construcción especializada, con 1.553 trabajadores más, pese a reducirse en 295 los que lo son por cuenta propia.Los alimentos subieron un 1,3%.

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