20 de diciembre de 2018
20.12.2018
El futuro de la multinacional pesquera

Abanca, primer accionista de Pescanova con la compra del paquete de BBVA

Se hará con el 5,9% de los títulos de BBVA, que abandona el G7 -Suma este paquete a otros "minoritarios" y rebasará el 24% en el "holding", ya entre sus principales apuestas

20.12.2018 | 00:58
Tareas de pintado del nuevo logo de la compañía. // Ricardo Grobas

Abanca no existía cuando Pescanova SA (entonces vieja Pescanova) entró en quirófano para serle extirpada a la antigua cúpula las facultades de gestión -pasaron a manos de Deloitte como administrador concursal- y recibir una inyección de circulante de 56 millones de euros. Seis bancos aceptaron la marca como hipoteca y, con la Xunta, llevaron al grupo pesquero a cuidados intensivos; era verano de 2013, salió bien la operación y la compañía, entonces entre las diez mayores pesqueras del mundo, evitó el colapso. Una de aquellas entidades fue NCG Banco (ahora Abanca), que había declarado un pasivo de 147,22 millones de euros como acreedor. No fue el gran pillado; uno de los que más, sí, pero otro del centenar de bancos de todo el mundo que sucumbieron al bluf de Pescanova SA. Ahora, casi seis años después, el grupo financiero se convertirá en cuestión de días en el accionista mayoritario de lo que ahora es Nueva Pescanova. En diez meses ha multiplicado por cuatro su participación en el holding, que se ha erigido además como una de sus grandes apuestas corporativas.

Porque Abanca asumirá el 5,9% de BBVA, que ha decidido desprenderse de su participación, como ayer avanzó FARO en exclusiva. Pero a esta operación corporativa -la entidad evitó pronunciarse al respecto- se suma la compra de "más paquetes minoritarios" en los últimos meses, según ha podido constatar este periódico, de los que no han trascendido más datos. El mercado y los demás bancos daban por hecho hace semanas que la entidad que preside Juan Carlos Escotet se convertiría en la principal accionista de Nueva Pescanova. "La cuestión era cuándo". Según otras fuentes consultadas Abanca había participado en pequeñas transacciones, así como otras de ROFR ( Right of First Refusal). Bajo la normativa española, cuando un accionista decide vender su participación a un grupo que no lo es, los ya socios tienen derecho preferente. "Ha habido un puñado de operaciones de este tipo y tenemos entendido que todas fueron suscritas por accionistas actuales", exponen.

Nueva Pescanova es una sociedad limitada y no tiene obligación de trasladar al mercado los movimientos accionariales. De hecho la compañía modificó hace justo un año el artículo 6 de sus estatutos sociales para no tener que celebrar una asamblea extraordinaria cada vez que se produzca un traspaso de títulos. Lo hizo entonces con motivo de la venta del paquete que tenía Deutsche Bank, del 0,46%, que entonces suscribieron Abanca, Sabadell y los fondos Barendina (Luxemburgo), Auriga (España) y Broadbill Investment Partners (Estados Unidos). Con esta última operación Abanca superará a Banco Sabadell, que posee el 23,8% de los títulos y participó también, en 2013, en el rescate urgente diseñado por el equipo de Senén Touza y Santiago Hurtado (Deloitte).

El movimiento erige además a Nueva Pescanova en la participada de referencia de la entidad financiera. Según sus últimas cuentas anuales mantiene en varias sociedades un peso muy superior al que tendrá en la pesquera, pero con un valor en libros notablemente inferior. Solo la apuesta por Elcano, de la que posee el 20,25% del capital -así consta en la memoria de la naviera-, es comparable. La desinversión que ejecute la banca de Nueva Pescanova, y cómo la lleve a cabo, podrá mitigar o revertir la pérdida asumida por Abanca durante la crisis de la multinacional (el conjunto de la banca sufrió quitas de 1.560 millones). Si se utilizan como referencia los valores de Iberconsa, en venta, podría alcanzar a día de hoy los 680 millones de euros.

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