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Faro de Vigo

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El naval gallego sube al segundo puesto europeo con contratos por 500 millones

-Conllevan 2,4 millones de horas de trabajo, el 60% de las firmadas para toda España -El crucero de lujo de Barreras y el arrastrero ruso de Metalships, claves del despegue

Astillero de Armon // J. Lores

La construcción naval gallega ha despedido el periodo postcrisis con fuerza, carga de trabajo en todos los astilleros y barcos emblemáticos como el buque escuela Bima Suci, el flotel Reforma Pemex, el megayate de 59 metros Maybe o el oceanográfico Víctor Angelescu. No parece la misma industria de los ERE, liquidaciones y gradas vacías que dejó el colapso financiero internacional y de, como dice Pequeños y Medianos Astilleros Sociedad de Reconversión (Pymar), "los injustos ataques sufridos contra su tax lease por parte de sus más directos competidores internacionales". Porque a día de hoy los astilleros de las rías de Vigo y Pontevedra son los segundos de la Eurozona que más contratos han firmado hasta octubre, solo por detrás de los polacos, según las estadísticas de Pymar y la patronal European Ships and Maritime Equipment Association (SEA Europe). Doce buques por 467 millones de euros, un volumen de récord tres veces superior al del año pasado. Si se suman los siete pesqueros de Pescanova, que se harán en Armón (Vigo y Burela) por 42,5 millones, se superan los 500 millones.

El alto nivel de contratación de los astilleros privados gallegos ha permitido alcanzar un registro de la cartera de pedidos casi cuatro veces superior a la alcanzada en los peores momentos de la crisis de la industria, en diciembre de 2013. Solo el megacrucero de lujo que Hijos de J. Barreras hará para la armadora Ritz-Carlton Yatch Collection, para el cual ya ha iniciado las tareas de corte de chapa, asciende a 250 millones de euros y 43.982 CGT. Pero además Metalships & Docks se ha erigido como el único astillero no ruso (y ajeno, por tanto, al consorcio público United Shipbuilding Corporation) en asumir la construcción de uno de los pesqueros de última generación promovidos por el Kremlin dentro del proceso de renovación de su flota pesquera.

Sus 108,2 metros de eslora y 21 de manga, dotado de un parque de pesca con capacidad para procesado y enlatado, costarán unos 90 millones de euros. De hecho, y como constató la armadora Russian Fishery a FARO, la alta capacitación tecnológica para la fabricación de buques de alta complejidad es la razón por la que ha elegido un astillero gallego para replicar el modelo ST-192 RFC, diseñado por la noruega Skipsteknisk, que se repetirá seis veces más en las gradas de Vyborg (San Petersburgo). Antes aprenderán de los procesos de la empresa de Grupo Rodman.

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Hasta el 30 de septiembre se contrataron siete pesqueros, dos barcos de pasaje y tres oceanográficos (Freire Shipyards opta ahora a un cuarto, con destino Bélgica y de 65 metros de eslora). Estos pedidos representan más de 2,4 millones de horas de trabajo, un 57% del total del naval español, y 93.530 CGT (el 63%). La mayor parte de los buques que ya han entrado en vigor son para armadores extranjeros pese al empujón del sector pesquero, cuya renovación de flota en España se ha limitado de momento a Rampesca, Pereira, Pesca Baqueiro, Mascato, el palangre y los atuneros vascos. "El esfuerzo de los astilleros privados gallegos, junto al decidido impulso de la Xunta de Galicia y la permanente colaboración de Pymar, han permitido que la actual cartera de pedidos privada en Galicia haya recuperado niveles que no se alcanzaban desde comienzos de 2011", valora la consejera delegada de Pymar, Almudena López del Pozo. Los astilleros gallegos cuentan actualmente con 22 buques en cartera, lo que supone el 40% del total de la cartera en toda España. El importe de esta cartera en Galicia asciende a 684 millones de euros y ha aumentado un 80% en el último año.

Otoño de récord en los astilleros públicos rusos con 33 nuevos pesqueros en construcción

  • El imperio naval de Rusia languideció tras la caída del Muro de Berlín, pero el primer ministro Dmitri Medvédev se ha propuesto recuperarlo con un programa en el que invertirán 1.200 millones de euros hasta 2030. El gancho para convencer a las armadoras han sido las cuotas: con la construcción de nuevos buques tendrán derecho a permisos extra de pesca, de ahí que solo Russian Fishery Company (RFC), Arkhangelsk Trawl Fleet y Norebo hayan anunciado la construcción de 17 megaarrastreros. Eso sí, para beneficiarse de este plan el grueso del pedido ha de hacerse en astilleros rusos. La armadora que ha contratado a Metalships para construir un arrastrero de 108,5 metros, RFC, copiará este buque otras seis veces en gradas de San Petersburgo, por lo que Moscú la agraciará con 200.000 toneladas extra de capturas; a día de hoy ya faena en torno a 300.000. De momento, según la información facilitada esta semana por el consorcio de astilleros públicos rusos United Shipbuilding Corporation, se han contratado 33 pesqueros de gran capacidad. El día 7 de diciembre el Kremlin adjudicará todas las cuotas extraordinarias, por eso hay planes para adjudicar más pesqueros a contrarreloj.

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