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Lalín y Silleda, los concellos con menor dependencia de recursos externos

Son los únicos de las comarcas en los que los impuestos propios pesan más que las transferencias procedentes de Xunta y Estado

Banderas oficiales en el consistorio lalinense. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Lalín y Silleda son los concellos de las comarcas más autosuficientes desde el punto de vista financiero y, en consecuencia, los que tienen un menor grado de dependencia de las aportaciones de administraciones superiores. Los datos de la liquidación presupuestaria del año pasado indican que la recaudación procedente de impuestos y tasas municipales pesan más que el capítulo de transferencias corrientes; es decir, las aportaciones de Estado y Xunta.

Los lalinenses dejaron en la caja del consistorio 8.914.160 euros por impuestos directos, indirectos y tasas, mientras que la Participación de Ingresos del Estado (PIE) y las transferencias de la comunidad autónoma se situaron en 7.984.386 euros; es decir, casi un millón menos. La presión fiscal aportó a Silleda 3.525.065 euros, mientras que las transferencias corrientes se quedaron en 2.919.194 euros.

El resto de los concellos están en la situación contraria. La financiación externa –no se incluyen convenios, venta de patrimonio municipal de suelo o fondos europeos, que se contabilizan en otro capítulo– reportó al Concello de Vila de Cruces 2.141.998 euros, que son casi 600.000 euros más que el dinero obtenido por tributos y tasas municipales. Mucho más ajustada es la diferencia en Rodeiro, con 1.074.035 euros aportados por los vecinos y 1.108.199 de las dos administraciones superiores. En Agolada la carga tributaria que soportaron sus vecinos supuso un total de 895.931 euros, mucho menos de los 1.428.021 euros de transferencias corrientes. En Dozón: 341.748 y 746.089 euros, respectivamente.

El caso de Cerdedo-Cotobade

A la hucha municipal estradense llegaron 7.334.590 euros de Xunta y Estado y 6.942.380 en concepto de presión fiscal. En Forcarei son 1.242.230 y 1.151.841 euros en cada caso, mientras que Cerdedo-Cotobade impuestos y tasas ascendieron a 1.473.848 euros, una cuantía mucho más pobre que los algo más de 3 millones por transferencias corrientes.

Agolada encabeza el gasto en personal por habitante

Casi 20 millones de euros dedicaron los concellos a pagar las nóminas de sus empleados, una cuantía que representa el 30% de cerca de 66 millones de gastos. La escasez de personal es uno de los problemas que arrastran las corporaciones municipales desde hace años, con severas dificultades para la reposición de empleos que en casos son fundamentales para el óptimo funcionamiento de un concello. Según los números de la cuenta del pasado curso, la agoladesa es la administración que más dinero por vecino precisó para el capítulo uno, con 541 euros. El gasto per capita en personan el el resto de los ayuntamientos de las comarcas es el siguiente: Lalín (303), Silleda (246), Vila de Cruces (231), Rodeiro (471), Dozón (442), A Estrada (248), Forcarei (264) y Cerdedo-Cotobade (318).

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