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Faro de Vigo

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¿Nueva vida para la vieja Lennon?

La emblemática discoteca estradense ha sido alquilada con derecho a compra por un particular de A Coruña | Operarios ya trabajan en su reacondicionamiento

Operarios retirando ayer el mobiliario del interior del edificio. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

El esqueleto de una gracia antigua, eso parece ahora el edificio en ruinas de la emblemática Discoteca Lennon de A Estrada. Con la pintura blanca de desgaste, dejando sólo la leve intuición de ese azul brillante del pasado, los hierbajos trepando por los pilares del porche, y el tejado cayéndose, muchos ya daban a esta vieja sala de fiestas por perdida para siempre. No obstante, esta semana los que pasaron por la Benito Vigo comprobaron con sorpresa la actividad de varios operarios en las inmediaciones, dedicándose a sacar el gastado mobiliario del interior. No sólo los característicos sillones marrones, apilados unos encima de otros, llamaban la atención, pues el cártel de “se vende” al que los estradenses se habían acostumbrado ya desde el 2017, año en el que los últimos propietarios cerraron sus puertas, ya no cuelga de la fachada.

Cabe esperar, pues, que este icónico templo de la movida estradense vuelva a disfrutar de otra oportunidad. De hecho, la inmobiliaria a cargo de gestionar esta operación ha confirmado a este medio que la propiedad ha sido alquilada con derecho a compra por un particular de A Coruña, si bien el nuevo arrendatario no ha querido compartir de momento sus planes para el inmueble. Por su parte, el concelleiro de urbanismo, Gonzalo Louzao, ha explicado que en el Concello no han recibido todavía ninguna solicitud para tramitar una licencia de apertura. Así, sólo queda esperar para ver qué nueva vida recibirá el edificio, a día de hoy en condiciones que piden a gritos una reforma.

Lo que está claro es que la vida nocturna estradense parece estar buscando su resurgir después de varios años de quietud. Puede que la pandemia haya despertado ese espíritu festivo que algunos los vecinos habían olvidado.

La sala de fiestas repleta de jóvenes en su época dorada.

Un establecimiento con pasado glorioso

Es probable que las nuevas generaciones no lo recuerde. Si acaso, conocerán los testimonios de sus padres, o abuelos, muchos de los cuáles seguramente se conociesen allí. No obstante, la discoteca Lennon, que abría sus puertas por primera vez un 31 de diciembre de 1989, fue un icono de la vida nocturna no sólo para los estradenses, sino para numerosas personas que se acercaban a sus instalaciones desde lo largo y ancho de la geografía gallega.

La sala de fiestas, que abría viernes, sábados y domingos, contaba entonces con una amplia pista de baile, rodeada por una parte elevada en la que se encontraban dos barras a ambos lados de esta, los servicios, y sillones con mesas en los que descansar. El establecimiento albergó actuaciones de conocidos músicos de la época, además de orquestas, y su zona de parking estaba siempre a rebosar.

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