Las obras de humanización de las calles Principal y Joaquín Loriga de Lalín buscan otorgar más protagonismo al peatón. Esta es la conclusión del Concello, que, en palabras de la técnico Aida Janeiro –de la empresa Promove– “abren el camino a una futura peatonalización”. Así lo indica la representante de la compañía cuya propuesta técnica resultó seleccionada para llevar a cabo la actuación incluida en la estrategia europea Lalín Ssuma 21.

Janeiro subraya en su análisis del proyecto técnico y de ejecución que estas dos calles funcionan como eje de la villa y por eso se consideró que deben tener “una apariencia acorde a esta función y una imagen urbana actual”. Este fue el punto de partida de un concurso municipal cuya finalidad era “humanizar Principal y Loriga para convertirlas en una plataforma única; estas fueron las premisas de cara a la propuesta inicial”, comenta.

La profesional destaca además la idea del Kilómetro 0 como “elemento generador y epicentro de la villa”. Sobre la solución estética para esta zona Janeiro recuerda que se mantendrá la placa de bronce y, tomando como referencia la iluminación existente en el medio del cruce de las cuatro calles, se propone un aro de luz suspendido. “Parece que, cada vez más, el urbanismo va orientado a hacer que las calles sean espacios para las personas, combinando zonas de ocio con zonas verdes, eliminando poco a poco la presencia del tráfico rodado”, alega. Conviene recordar que la intención del gobierno es mantener el tráfico rodado y solo programar cierres en eventos muy puntuales.

Por otro lado, se alude a la participación de los vecinos como un recurso determinante a la hora de plantear qué y cómo hacer el trabajo. “Algunas de las prioridades y necesidades fueron establecidas por el vecinos mediante una serie de reuniones mantenidas con ellos, en las que fue muy importante a participación ciudadana”, indica Janeiro, quien incide en que también serán los que más podrán disfrutar de esta intervención.

“La principal mejora es que la calle pasa a ser para los peatones, cómoda y accesible para todos los vecinos. Se mejora la iluminación y se crean espacios de estar y pequeñas zonas verdes que la hacen más acogedora”, manifiesta.

Estética inspirada en la de principios de siglo

Esta actuación es el resultado de un trabajo en equipo en el que colaboraron las empresas Land30 y Promove y que supuso también una importante labor de documentación. “Nos pareció importante conocer la historia de estas calles y la propuesta nace como una vuelta a los orígenes de unas calles que son el punto de partida del Lalín que conocemos hoy en día”, puntualiza Aida Janeiro. En este sentido añade que a propuesta pretende que la confluencia de las calles Loriga, Principal, Colón y Praza da Igrexa abran el camino la una futura peatonalización. Y la inspiración estuvo en la propia historia de la calle. “Estéticamente nos basamos en la calle de principios de siglo, en la que las aceras se realizaban con loseta de piedra de unos dos metros de ancho y en el resto de la vía se mezclaba el tráfico rodado y el peatonal sin una orden específica’, indica. “Al final, lo más gratificante de estos trabajos de humanización de las calles Principal y Loriga y del entorno del Kilómetro cero es alcanzar un cambio significativo en Lalín que mejore la villa y enriquezca la vida de los vecinos y de los que disfrutamos de ella”, concluye Janeiro.