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Deza suma 50 sociedades mercantiles nuevas este año y recupera la evolución anterior a la pandemia

Son 16 empresas más que entre enero y septiembre del pasado ejercicio e incluso siete más que las del mismo período de 2019 | Lalín lidera el crecimiento, al subir de 20 a 36 entidades, mientras que Silleda cae de 10 a 7

Isabel Lorenzo Novo, en la tienda que abrió en agosto en Lalín. Bernabé/Ana Agra

Medio centenar de sociedades mercantiles nuevas se han constituido en la comarca dezana en lo que va de año, entre los meses de enero y septiembre. Esta cifra supone mejorar no solo el registro para el mismo lapso de tiempo del anterior ejercicio, sino que incluso supera los niveles previos a la aparición del COVID-19. De hecho, en los nueve primeros meses del presente curso se crearon 19 empresas más (61,3%) que en el mismo período de 2020, cuando habían sido 31 en total, y siete más (16,3%) en comparación con 2019, con 43 firmas.

Deza recupera en este 2021 la evolución positiva que venía manteniendo antes de la pandemia. En concreto, el número de entidades de nueva creación creció un 6,4% comparando las cifras de lo que va de año con respecto a los nueve primeros meses de 2012. [Este es el ejercicio más antiguo al que se refieren los datos del Boletín Oficial do Rexistro Mercantil (Borme), publicados en el Instituto Galego de Estatística (IGE)]. Entonces se habían formalizado 47 compañías, por las 50 inscritas entre enero y septiembre del año en curso.

La evolución ha sido positiva en casi todo el territorio, con Silleda como única excepción. Lalín lidera la creación de sociedades mercantiles, con 36 en lo que va de 2021, que son 16 más (80%) que en los tres primeros trimestres del año pasado y seis en comparación con los de 2019; pero también mejora las 26 constituidas entre enero y septiembre de 2012. En segundo lugar se sitúa Silleda, con siete nuevas entidades, las mismas que el año anterior a la pandemia, pero tres menos que en 2020 y seis en comparación con 2012. Con tres figura Vila de Cruces, que repite la cifra de 2019 después de no haber tenido actividad alguna el primer año de pandemia. Lo mismo sucede en Agolada y Dozón, con dos y una entidades ahora, respectivamente, y ninguna en 2020. Y en Rodeiro se constituyó una sociedad este año, como en el anterior y en 2012, mientras que en 2019 se quedó a cero.

El concello de Camba es el único de los seis de la comarca que no está incluido en el registro de “emprendedores” de la Xunta de Galicia. Esta figura, creada en colaboración con la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), se consolida en el marco de la nueva Ley de simplificación administrativa y apoyo a la reactivación económica, aprobada en el Parlamento de Galicia el pasado mes de febrero.

Facilidades para los “concellos emprendedores”

Ser concello emprendedor implica la colaboración con la Xunta en la captación de nuevas inversiones para Galicia. En concreto, los territorios adscritos contribuyen a alcanzar tres grandes retos: Simplificación administrativa (bonificaciones en IBI, IAE e ICIO para proyectos de nueva implantación o ampliación de empresas existentes: hasta el 95% si crean más de veinte puestos de trabajo; el 75%, como mínimo, cuando sean entre 11 y 20 empleos; y el 50%, hasta 10); facilidades de acceso a suelo industrial, con la concesión de licencia de obra mayor en un plazo máximo de treinta días naturales desde que disponen de todos los informes; y más incentivos fiscales, como incorporación del derecho de superficie para favorecer el acceso a suelo empresarial en el municipio.

Prioridad en ayudas

A cambio, los concellos emprendedores tienen prioridad en convocatorias de órdenes de la Xunta dirigidas, por ejemplo, al emprendimiento, la creación de empleo, la mejora de los parques empresariales, la puesta en marcha de viveros industriales, el impulso de la biomasa, el desarrollo de la actividad comercial o proyectos relacionados con la Industria 4.0. En concreto, la administración autonóimca incorpora un criterio específico en el cual el baremo de puntuación suponga, por lo menos, el 20 % del total. En Galicia son 147 los concellos adheridos a esta iniciativa, incluidos Lalín, Silleda, Vila de Cruces, Agolada y Dozón.

“Es muy difícil, yo no tuve ninguna ayuda. Lo haces con esfuerzo y te tiene que gustar”

Abrir un negocio no suele ser tarea fácil, sobre todo para quienes dan el paso por primera vez. Es el caso de Isabel Lorenzo Novo, que inauguró en agosto Morriña de Bico, una tienda de ropa, calzado y complementos, en la calle Antonia Ferrín Moreiras, de Lalín. “Por mi experiencia, es muy difícil. Yo no he tenido ningún tipo de ayuda, ni del Concello ni de ninguna otra administración. Lo haces con esfuerzo y te tiene que gustar”, declara esta emprendedora de 29 años que ya tenía experiencia en el sector. Precisamente, al haber transcurrido poco tiempo desde el cierre del comercio en el que trabajaba hasta la apertura del suyo no tuvo derecho a una ayuda destinada a personas que llevan al menos un mes en paro. No fue su caso, pues tuvo que darse de alta como autónoma ya en junio para que le enviasen mercancía. “No entiendo como no nos pertenece nada a quienes nos buscamos la vida”, se queja Lorenzo. Contrató a una gestoría para la burocracia, pero tuvo que formarse para saber cómo funciona el mercado, en su caso, viajando a distintos puntos de Italia y España para conocer a sus proveedores. Una vez abierto el negocio, le fue “muy bien en agosto”, pero acusa la cuesta de septiembre.

Más callo emprendedor tiene David Méndez Martínez, que el 27 de abril inscribió la firma Rincón de Amelia SLU para abrir, el 26 de agosto, O Café de Ame en la Praza de Galicia. Él sí opta a una subvención por contratación de personal indefinido; en concreto, cuatro trabajadores. “En Galicia tienes ayudas si te incorporas al sector agropecuario”, resume Méndez, socio en otras empresas familiares.

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