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Daniel antelo Fernández | Peregrino solidario

“Lo que voy a hacer es una locura que se suele realizar cuando ya estás jubilado”

Entre enero y julio de 2022 recorrerá a pie 5.500 kilómetros desde Jerusalén hasta Santiago de Compostela pasando por Roma

Antelo, ayer, con un ejemplar de su libro en el banco del Xacobeo del Pontiñas.   | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Antelo, ayer, con un ejemplar de su libro en el banco del Xacobeo del Pontiñas. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

En 2019 recorrió casi 900 kilómetros a pie del Camino Francés entre los Pirineos Atlánticos y Santiago de Compostela, una experiencia que ha plasmado en un libro que ya va por su segunda edición. El lalinense Daniel Antelo quiere ahora cumplir el sueño de unir los tres grandes centros de la cristiandad partiendo de Jerusalén, pasando por Roma y terminando en el Obradoiro en una peregrinaje que iniciaría el próximo mes de enero.

–¿Cómo van los preparativos de la gran peregrinación solidaria?

–De momento ya tengo hechas las reservas de los billetes de avión. Es algo que hay que hacer con tiempo. Se trata de volar de Santiago a Madrid y de ahí a Tel Aviv. Tengo que hablar aún con la agencia de viajes porque me comentó que me hace falta presentar una cartilla con todas las vacunas que te piden para viajar hasta allá. Pretendo recorrer los 5.500 kilómetros de distancia entre Jerusalén y Santiago en seis meses para poder llegar al Obradoiro el próximo 25 de julio.

–¿Cuál es el plan de viaje?

–Mi idea es salir en enero desde Jerusalén después de haber recorrido la Vía Dolorosa en ferry hacia Chipre, cruzarlo andando y coger otro barco para ir hasta Grecia, también cruzarla andando, y llegar a un punto de Italia que todavía no tengo decidido. Desde Italia cogería la Vía Francígena hasta Génova, donde me adentraría en la Vía Tolosona en Francia hasta Jaca porque esta vez quiero hacer el Camino Aragonés hasta Puente la Reina para de ahí ir a Santiago en el Camino Francés, que es la parte que ya conozco desde mi última experiencia en el Camino de 2019.

–¿Cómo ha dividido las caminatas para poder llegar en condiciones al Obradoiro el 25 de julio?

–La Vía Dolorosa me puede llevar unos 20 días. Lo de Chipre, en función de los posibles retrasos, que tiene unos 180 kilómetros en línea recta sin señalizar, es toda una aventura y para llegar a Grecia a lo mejor lo puedo hacer en mes y medio. Tengo que embarcar tres veces y sé que desde Italia, por los datos que me facilitaron un peregrino catalán y otro de Madrid, son aproximadamente entre 100 y 120 días. Es decir, que lo haría en seis meses sin problema contando con todos los inconvenientes que encuentre.

–¿Tiene pensado hacer el recorrido en solitario o acompañado?

–En principio, mi intención es caminar solo. Lo que pasa es que una vez que entras en el Camino dentro del continente europeo empiezas a conocer gente. En mi anterior experiencia con el Camino Francés pude comprobar que se hacen muchas amistades con gente de todas partes.

–¿Hay fecha para el inicio?

–Estuve mirando y hay vuelos entre el 14 y el 19 de enero. A no ser que surja un contratiempo mi intención es empezar en uno de esos seis días. Lo que voy a hacer es una locura que se suele realizar cuando ya estás jubilado, como la gente que me comentó que ya lo hicieron con 60 años o más incluso.

–¿Qué previsión de gastos tiene para este reto jacobeo solidario?

–Te puedo decir que tengo un presupuesto para andar en España de unos 1.500 euros en 30 días, en Francia serían unos 2.000 euros, al igual que en Italia, y el resto se pondría en 3.000 euros más sin contar el viaje y el seguro de responsabilidad civil. Yo calculó que todo saldrá en torno a unos 9.000 euros. Espero conseguir cubrir todo con lo que venda de mi libro. También tengo que decir que necesitaba vender por lo menos 800 ejemplares más para poder conseguirlo. De momento, no me quejo porque tengo casi vendida la primera edición completa e incluso me dio para imprimir una segunda, que espero me alcance para que me quede un poco y pueda imprimir una tercera.

–¿Habrá libro para contar esta nueva experiencia de peregrino?

–Pues, no lo sé pero supongo. Lo que sí tengo claro es que realizaré un diario. Todo depende de cómo esté de cobertura de internet la zona para poder publicar en redes sociales algo al día o a la semana. Hay algunas de las partes por las que voy a pasar donde todo va a ser una aventura. Hace poco un peregrino catalán me contó que salir de Israel pero malo será que el consulado no me arregle los papeles para poder hacerlo. Date cuenta que esto lleva un trámite burocrático y de papeleo impresionante. En la agencia de viajes me dijeron que me vendían el vuelo pero que todavía tenían que mirar todo lo que hace falta para entrar y salir de la zona sin problema ninguno.

–¿Se mantiene el carácter solidario de este reto internacional?

–Ahora toca pensar en cómo enfocar el siguiente paso, que es conseguir que cada uno de los kilómetros recorridos se convierta en una obra solidaria a favor de la asociación lalinense Carabelo. Mi idea es que en cada etapa se entreguen dorsales para colaborar con una gente como la de Carabelo, que se lo merecen todo por la gran labor que están haciendo. Esa es la vertiente que más me llena de una aventura como la que tengo previsto iniciar con el nuevo año.

–¿Confía en poder conocer al Sumo Pontífice cuando recale en la Ciudad Eterna en 2022?

–Lq que está claro es que si quiero que me reciba en mi próxima peregrinación, tenía que intentarlo. Y la mejor forma de aventurarse es hacer algo así. Yo supongo que debería de poder saber de la existencia de mi paquete. Me imagino que al Papa son muchos los que cada día le mandan cosas, pero creo que si repara en el contenido de mi envío y, sobre todo, procura leer la carta que le he escrito con todo cariño, creo que tendría muchas posibilidades de llegar a conocerlo cuando pase por el Vaticano.

Un presente para el Papa Francisco como antesala de una posible Audiencia Vaticana

–¿Es cierto que le envió un paquete al Papa Francisco? –Efectivamente. Lo que pasa es que no sé si lo pudo ver aún porque estoy teniendo muchos problemas con la paquetería. Hay gente que aún no recibió lo que ya les mandé, así que no sé si ya le llegó. Le mandé un ejemplar de mi libro, una concha hecha por un peregrino de Madrid que se llama Ramón Villabona y un rosario que lo compré en el año 2019 en el templo de Santo Domingo de la Calzada. Y también una carta explicándole que iba a hacer esta peregrinación.

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