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Pablo Sobrado Vázquez | Edil de Rodeiro y director del CIFP Paseo das Pontes de La Coruña

“La inmensa mayoría de los que hacen FP encuentran pronto un puesto de trabajo”

“La formación profesional está muy dignificada y reconocida, pero creo que le falta un peldaño más para abandonar los complejos”

Pablo Sobrado (dcha.) junto a algunos de los alumnos del CIFP Paseo das Pontes herculino.

Pablo Sobrado (dcha.) junto a algunos de los alumnos del CIFP Paseo das Pontes herculino.

El concejal de Rodeiro, Pablo Sobrado Vázquez, lleva apenas 22 días ejerciendo como director del CIFP Paseo das Pontes coruñés. Sobrado vive a caballo entre Rodeiro y la capital herculina puesto que el nombramiento no implica que abandone sus funciones como edil de la corporación rodeirense.

–¿Cómo consigue compaginar su labor docente con la concejalía a su cargo en Rodeiro?

–La verdad es que como acabo de aterrizar lo estamos intentando llevar lo mejor posible. Evidentemente, los comienzos siempre son un poco complicados como sabes porque llegué con una finalización de curso donde tenía trámites pendientes que llevar a cabo, como pudieron ser reclamaciones de notas y similares. También tienes que iniciar la planificación del curso que viene, con el tema de las matrículas y la oferta educativa. Al mismo tiempo, pues en Rodeiro intento seguir la línea de antes desempeñando mis funciones. Antes, como no tenía dedicación en el Ayuntamiento solía ir en mis ratos libres, tardes, mañanas o cuando en los fines de semana disponía de algún hueco. Tengo que decir que el desempeño de concejal en Rodeiro es algo que me gusta mucho porque disfruto sirviendo a los demás.

–¿Qué tal es la convivencia en el CIFP en tiempos de pandemia?

–Lo nuestro es un poco más complicado debido a que a la hora de hacer prácticas en los talleres hay más movilidad entre los alumnos y había más contacto. El curso pasado fue la cosa muy bien y hubo un índice bajo de contagios. De todas formas, esto sí que nos frenó y limitó un poco a la hora de hacer prácticas un poco más complejas. Muchas veces se creaban eventos donde interactuaban muchos grupos de alumnos. Con la llegada del virus tuvimos que reducirlos y nos limitamos a impartir la formación propiamente dicha pero no pudimos hacer prácticas más complejas y formativas para los alumnos.

–¿La formación profesional ha dejado de ser por fin la hermana pobre de la educación reglada?

–Yo creo que eso afortunadamente está superado porque antes se decía que los que hacíamos formación profesional no servíamos para estudiar cuando no era cierto. Ahora la FP está muy dignificada y reconocida, aunque yo pienso que le falta algún peldaño más pero estamos en un muy buen camino al respecto. Después, a nivel de integración en el mundo laboral, hay que decir que está claro que lo que es la FP está mucho mejor. Los que quieran trabajar haciendo FP encuentran trabajo pronto en su inmensa mayoría. Por lo tanto, yo creo que estamos dignificándola cada vez más y abandonar los complejos que hace años arrastraba. Date cuenta que en estos momentos para entrar ciclos superiores el corte de la nota ya es importante. Me refiero a que se necesitan ciertos requisitos para poder conseguir matricularse y entrar en la FP.

–¿Es atractiva para los jóvenes actuales la FP que se imparte?

–Hay que tener en cuenta que los chavales, como le está pasando al resto de la sociedad en tiempos de pandemia, se encuentran en un momento muy complicado. Sobre todo en este último año, que es cuando a todos nosotros se nos ha puesto a prueba con el coronavirus. No me gustaría decir que los vea desmotivados pero sí que realmente no lo tienen nada claro a la hora de poder decidir lo que quieren hacer y cómo hacerlo. Están en un mar de dudas, algo que es realmente comprensible, y el escenario del COVID-19 ayuda a incrementar esas dudas tan comprensibles.

–A propósito de pandemias, ¿Rodeiro está en condiciones de aprovechar el tirón del turismo de interior que se ha visto tan beneficiado por la actual situación?

–Nosotros en Rodeiro, evidentemente, con el tema del COVID nos vimos un poco limitados para organizar actos y eventos orientados a poder arrastrar gente para que nos visiten en condiciones. Tengo que decir que en Rodeiro tenemos un punto flaco que se pudo haber fortalecido durante la pandemia y que condiciona mucho la oferta turística en comparación con otros lugares. Me refiero a que si tuviésemos mucho más alojamientos que ofertar a los visitantes, como por ejemplo casas de turismo rural, que fueron unas de las beneficiadas por ese turismo de interior del que me hablas, potenciaríamos muchísimo nuestra oferta turística.

–¿No son suficientes los locales hosteleros del municipio?

–De ninguna manera. Los pocos que tenemos son muy buenos pero quiero decir que si nuestra oferta fuera mucho mayor se potenciaría mucho más la imagen turística de un lugar como Rodeiro aprovechando que ahora, en tiempos de pandemia, se está revalorizando mucho el turismo rural y de interior. De todas formas, sí tengo que decir que, a pesar de todo, hemos notado un importante incremento del turismo de proximidad, que fue lo que hizo que algunos establecimientos de Rodeiro fuera un buen año, aunque sin llegar a ser algo espectacular visto lo visto.

–O sea, que hay margen de mejora pero queda mucho por hacer en un municipio como Rodeiro.

–Sin duda, pero pienso también que están puestas las bases para que en el futuro se pueda mejorar.

–¿Esperaban ese éxito tan rotundo en un evento como ese?

–No sé si lo esperábamos o no, lo cierto es que estamos hablando de una actividad que tiene ya un auge muy importante y, de hecho, cuando hacemos las jornadas de Rodeiro de Tapas pues viene mucha gente. Estamos hablando, por ejemplo, de servir la friolera de 5.000 tapas en un sólo día y en un número tan reducido de establecimientos, algo que habla muy a las claras de un éxito que para mi fue realmente algo espectacular. Date cuenta de que te encontrabas en el pueblo a gente que venía de Coruña, Vigo, Santiago y de otros puntos del resto de Galicia.

–Supongo que la idea es poder continuar celebrando el evento.

–Por supuesto. Es algo que funciona muy bien y pienso que no sólo se trata de seguir haciéndolo, sino que habrá que consolidarlo como una cita gastronómica, que es lo que realmente es. De hecho, la idea inicial era poder hacerlo en verano después de retrasarse en la primavera pero no pudo ser. Visto como va todo dijimos que lo mejor era que nos tranquilizáramos para esperar un poco a ver cómo se presenta el segundo semestre del año por culpa del COVID.

–¿Tienen alguna fecha pensada para retomar Rodeiro de Tapas?

–Hay que esperar para cuando podamos y que tenga de nuevo éxito. Yo soy de los que pienso que hacerlo y que esté limitada la asistencia de público y que no sea rentable, pues mejor no hacer nada.

“Hay que esperar a ver cómo se presenta el segundo semestre del año para poder retomar Rodeiro de Tapas”

–¿Cree que Rodeiro se está vendiendo correctamente desde el punto de vista del turismo? –Nosotros estamos trabajando para intentar vender Rodeiro y situarlo en el mapa gastronómico, por ejemplo. De hecho, desde que yo llegué a la concejalía el objetivo más importante al que nos enfrentamos fue ese: colocar a Rodeiro en el mapa de la gastronomía. Sin ir más lejos, como Concello estuvimos ya en varios ferias internacionales del ramo como, por ejemplo, en Alimentaria, en Barcelona, donde realizamos varias degustaciones de productos locales. Tampoco nos quisimos perder el poder estar en Fitur y, después, aquí, en Galicia, personalmente pienso que nos movimos muy bien. Pero, sobre todo, de lo que me siento más orgulloso en todo este tiempo fue poner en marcha una acción tan exitosa como “Rodeiro de Tapas”.

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