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Couso defiende su patrimonio

La asociación A Xesteira clama contra la ampliación de la autovía AG59 por la afección a la Ruta dos Muíños del río Vea

Cartel que marca el inicio de la Ruta dos Muíños por el río Vea.  |

Cartel que marca el inicio de la Ruta dos Muíños por el río Vea. |

Corría el año 2011 cuando la Asociación A Xesteira de la parroquia estradense de Couso, en colaboración con Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (Adega” y contando fondos europeos, llevó a cabo un proyecto de apertura de antiguos senderos, eliminación de especies invasoras y señalización de una ruta en la ribera del río Vea. Así nació la Ruta dos Muíños, que atraviesa por una zona que forma parte del coñecido como LIC Sistema Fluvial Ulla-Deza, lugar de interés comunitario y Zona de Especial Conservación (ZEC). Una década después del inicio de unos trabajos que tuvieron su culminación en 2013, A Xesteira ve peligrar este “paraíso” y todo por culpa de la prolongación de la autovía AG59, la que unirá Santiago con A Estrada.

Desde la asociación de Couso han criticado esta ampliación por el impacto que tendrá a nivel ambiental dentro de su zona. Por este motivo, A Xesteira no ha dudado en sumarse a Stop Ampliación AG59, una plataforma social sin ánimo de lucro integrada por diferentes colectivos sociales y personas que buscan la paralización del proyecto de ampliación de la autovía desde A Ramallosa hasta A Estrada, pasando por Couso y por la Ruta dos Muíños.

“Estos senderos eran los caminos que utilizaban antiguamente los habitantes de las aldeas cercanas para llegar a los molinos de esta zona, once en total, en un tramo de dos kilómetros de río, en el que ahora está marcado como la Ruta dos Muíños del río Vea”, recordaron desde A Xesteira a través de un comunicado. “Para esto se hizo un estudio previo con recogida de información sobre los molinos, hablando con el vecindario y con las personas propietarias de los mismos, ya que algunos son de uso comunitario y otros privados, para poder marcar una ruta de senderismo y para poner una placa con su nombre en cada uno de ellos. Se elaboraron y se pusieron también varios paneles informativos sobre las especies que habitan de la zona y sobre el funcionamiento e importancia etnográfico de los molinos, en el que fue y es una actividad de puesta en valor del patrimonio, conservación del medio y trabajo colaborativo y de implicación vecinal”, explicaron.

Una década después, la asociación continúa con los trabajos de mantenimiento de los senderos, con limpiezas y desbroces periódicos, además de organizar todos los años unas jornadas de limpieza de escombreras ilegales descubiertas en la zona durante lo proceso de desbroce y señalización de la ruta. Su intención es seguir adelante con el proyecto y continuar limpiando las zanjas y canales que llevaban el agua hasta los molinos, realizar el mantenimiento general de los propios molinos y mejorar la señalización y los accesos con pasarelas, cuerdas y todo lo necesario para que se pueda disfrutar de la mejor manera de este bello e histórico paraje ligado a un río que une las parroquias de Couso y Cora.

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