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Lalín y A Estrada solo disponen de cinco y once policías para sus plantillas de 18

Jubilaciones y traslados merman los efectivos y condicionan las guardias nocturnas | Ningún concello de las comarcas cumple la ratio de un agente por cada 667 vecinos

Dos agentes patrullan a pie por la feria de Lalín. |  // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Dos agentes patrullan a pie por la feria de Lalín. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Ningún concello de las comarcas cumple con la ratio de un policía local por cada 667 habitantes establecida por la Federación Española de Municipios y Provincias (Femp) y la realidad es que todos están muy por debajo de estos cupos. Si los cuadros de personal son ya de por sí escasos, las trabas administrativas para lanzar ofertas públicas de empleo conllevan que estos servicios públicos en algunos municipios estén bajo mínimos y como nunca se recordaba.

Lalín y A Estrada son dos municipios de una dimensión semejante, tanto en población como en extensión territorial y en ambos casos sus plantillas están diseñadas para 18 efectivos. Jubilaciones, traslados y otros imponderables sitúan actualmente en solo cinco los agentes operativos en la capital dezana y once en la de Tabeirós. Durante cuatro meses –cesaron en sus funciones al finales del año pasado– cada concello contó con cuatro auxiliares para reforzar las plantillas en época de vacaciones, aunque estos profesionales no pueden realizar la mismas funciones que un agente al uso.

El comisario jefe de la agrupación lalinense, Jesús López Cuñarro, recuerda que en los últimos años la plantilla se vio mermada por dos jubilaciones, un fallecimiento y otros dos agentes se acogieron a concursos de traslados y se fueron a otras localidades. Si a día de ayer eran cinco los efectivos disponibles, para hoy está previsto que el cuerpo cuente con dos más al incorporarse un guardia que estaba de baja y otro que guardaba cuarentena debido a un contacto con un positivo por coronavirus.

En A Estrada trabajan en la actualidad 11 efectivos y el recorte progresivo del plantel se atribuye principalmente a jubilaciones. Así lo indica su alcalde, José López, quien recuerda que el año pasado se cerró la incorporación de un agente y en cuestión de meses serán otros dos. En Lalín se había previsto la contratación de tres guardias. De todos modos, este refuerzo no llegaría ni de lejos en las dos cabeceras de comarca para cumplir una que la Unión Europea eleva a un policía por cada 556 habitantes; es decir, cada concello tendría que contar con 30. Con unas plantillas tan cortas es inviable la prestación de un servicio 24 horas y en A Estrada el último turno remata a las 22.00 horas. En Lalín hay agentes que realizan horas extras, aunque tampoco está garantizada la vigilancia nocturna permanentemente.

La agrupación silledense está formada por siete guardias, todos disponibles, pero la vigilancia nocturna se limita a los viernes y el resto de los días la jornada para los policías remata a las 21.00 horas. Por el momento el Concello no prevé activar una oferta pública de empleo para ampliar la plantilla.

Vila de Cruces y Agolada son los otros dos municipios de las comarcas que cuentan con esta agrupación, aunque solo con un agente en cada caso. En Rodeiro, Cerdedo-Cotobade y Forcarei no hay Policía Local, aunque en este último municipio contaba con dos agentes dos hace en torno a dos décadas.

Cuñarro mejora de su contagio y medita su retiro

El jefe de la Policía Local de Lalín, Jesús López Cuñarro, se recupera en su domicilio tras haberse contagiado por COVID-19 la semana pasada. El lunes 11 un test confirmaba una dolencia de la que un día antes comenzó a sentir síntomas como cansancio, dolor de huesos, tos o fiebre. Cuñarro relataba ayer a esta Redacción que se sentía bien, aunque no estaba plenamente recuperado y una simple brisa cuando trataba de ventilar su habitación lo había mandado de nuevo para cama. Su obligada baja remataría el día 27, supeditada a un test para confirmar que había superado el proceso infeccioso. El veterano agente –lleva 35 años de servicio– podría retirarse en próximas fechas. “Ya debería estar jubilado”, bromea, pero por el momento sigue al frente de una agrupación muy escasa de efectivos.

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