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Bárbara Rodríguez Navaza: "Mucha gente se va a quedar fuera de las ayudas lanzadas por Donald Trump"

"Aquí, como en otros lugares de Estados Unidos, todavía está permitido salir afuera a hacer ejercicio", explica

La investigadora lalinense Bárbara Rodríguez Navaza, ayer, en su casa de Nashville.

La investigadora lalinense Bárbara Rodríguez Navaza está inmersa en un doctorado en Antropología Médica en la Universidad de Vanderbilt, campus privado de la capital de Tennessee, Nashville. Casada con un coruñés, lleva en los Estados Unidos casi tres años repartidos entre California y ahora la ciudad de la música country, donde vive junto a su esposo de origen coruñés.

-¿Cómo se está viviendo en Nashville estos primeros días de la propagación del coronavirus?

-Mi marido y yo, que es serigrafista, parece que vivimos en dos o incluso en tres realidades diferentes. Estamos tan en contacto con España, con Galicia en concreto, con toda nuestra familia y amigos, y vemos la situación de allí, como que nosotros ya nos lo hemos tomado en serio y antes de que nadie nos dijera nada teníamos la mentalidad de no salir tanto o casi nada.

-¿Cuál es el grado de confinamiento en el estado de Tennessee?

-Aquí, como en otros lugares de los Estados Unidos, todavía está permitido salir afuera a hacer ejercicio. Cuando yo voy al supermercado o salgo a hacer algo esencial me encuentro a muchísima gente corriendo y algunos mantienen la distancia pero otros no. Cuando la cosa en España estaba fatal yo veía aquí los típicos tractores donde se monta un montón de gente detrás y hacen las despedidas de solteros. En este sentido, Nashville es una ciudad un poco estrambótica. Ahora ya han cerrado los bares y todas las empresas. La firma en la que trabaja mi marido, por ejemplo, tuvo que cerrar esta semana y estamos esperando a las ayudas, y lo vivimos sobre todo con un poco de angustia por ver cómo se solucionan los asuntos laborales.

-¿Cómo le afecta a su trabajo en la Universidad de Vanderbilt?

-La universidad ha sacado unos fondos de emergencia para ayudar a los alumnos que más lo necesitan. Como te digo, nosotros estamos intentando llevarlo lo mejor posible con la angustia que conlleva.

-¿Se menospreció demasiado pronto la epidemia en los USA?

-Yo creo sí, y también en el Reino Unido, donde no se tomaron medidas tan drásticas como las de China. Sin embargo, se ha visto que fueron efectivas en ese país y aquí, como es un país muy neoliberal, donde la producción y el capitalismo son lo que prima, el hecho de paralizar la actividad económica, teniendo en cuenta de que no tienes una red de servicios públicos o sanitarios accesibles a la población, yo creo que eso complica mucho la situación. Hay mucha gente trabajando en economía informal que tampoco van a tener las ayudas que ha lanzado Donald Trump porque habrá mucha gente que se va a quedar fuera. Seguro.

-¿Por qué cree que se tuvo ese comportamiento por parte del inquilino actual de la Casa Blanca?

-En realidad yo lo achaco a que algunas veces nos creemos que somos inmunes y que cosas así no nos van a pasar a nosotros. Sobre todo en los países más industrializados o más ricos, donde se piensa que esto se va a poder controlar, y a lo mejor se cae en el error de minusvalorar un riesgo de esta magnitud.

-¿Los recortes también han influido en este asunto?

-Por supuesto. Hay que decir que con este último gobierno norteamericano el CDC, que es el centro de control de enfermedades de los Estados Unidos y cuyo trabajo es precisamente investigar todos estos temas de pandemias, ha visto reducida notablemente su financiación y su capacidad de trabajo. Ahora mismo, todas estas consecuencias proceden de gestiones anteriores que dejaron muy mermadas las infraestructuras para poder hacer frente de manera eficiente a estas situaciones. Si tú piensas que la gente se pague sus problemas, pues de esa forma estás dejando fuera a todos los que no tienen medios suficientes.

-El propio presidente Trump cifró en unas 200.000 las víctimas mortales de esta epidemia. ¿El país lo podrá soportar o no?

-La verdad es que no tengo ni idea. Yo quiero ser positiva y pensar que todos podremos salir juntos de esto. Por ejemplo, aquí en Nashville, que como todo el mundo sabe es una ciudad que vive de la música, una industria muy potente, eso todo ahora mismo está paralizado. Hay músicos que tienen una vida holgada, pero hay otros que están viviendo al día. Va a hacer falta una respuesta más global y más internacional. La capacidad que tenía China para hacer frente al coronavirus no sé si la habrá aquí. Ya digo, vamos a ser positivos y esperar que todo salga bien para todos cuando todo finalice.

-¿Por dónde piensa que debería pasar esa salida de la crisis?

-La única manera es poner el acento en la ayuda y la asistencia social. Incluso están hablando de un posible Plan Marshall porque en la Unión Europea pasa lo mismo, donde España, Italia y Portugal, los países del sur, están pidiendo una colaboración que a mi me parece de cajón. Lo malo es que ahora afloran las fricciones que hay en Europa entre los países del norte y del sur. De todas formas, como no soy una experta en economía, no sé si a los Estados Unidos le va a llegar todo el dinero que tiene pero lo que sí creo que en todas crisis hay que ver también las oportunidades para repensar tanto en política como en economía cómo nos estamos organizando. Yo creo que esta crisis es una oportunidad de oro para ver cómo se pueden hacer las cosas mejor.

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