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Balonmano - Liga Asobal

El Frigoríficos trabaja en su ataque

Nacho Moyano insiste en mejorar el rendimiento de los suyos en las superioridades

Menduiña lanza a puerta en un entrenamiento en el pabellón Príncipe Felipe de Pontevedra. |  // G. SANTOS

Menduiña lanza a puerta en un entrenamiento en el pabellón Príncipe Felipe de Pontevedra. | // G. SANTOS

El ataque es la obsesión en la atípica pretemporada que está realizando el Frigoríficos del Morrazo antes del inicio de la segunda vuelta de la Liga Sacyr Asobal, fijado para el próximo 3 de febrero. A salto de mata, entre Cangas (donde solo puede hacer gimnasio por las obras en la pista de O Gatañal), Moaña, Bueu y Pontevedra la escuadra canguesa afina su puesta a punto física, pero sin descuidar los aspectos tácticos. Y a nadie escapa que el juego ofensivo de los de Nacho Moyano es el factor que permite un mayor margen de mejora.

“En defensa posicional creo que desde el partido ante el Logroño dimos un claro paso adelante, y los últimos partidos fueron buenos o incluso muy buenos, tanto en 6.0, como en 5.1 como incluso con un 5.0 en inferioridad”, reflexiona el entrenador madrileño del Cangas. “Curiosamente nos meten más goles cuando los rivales están en inferioridad y vacían portería. Y no tiene mucho sentido, porque seguimos siendo seis contra seis”, afirma.

Con los deberes hechos en la parcela defensiva todos los ojos se centran en incrementar los números en la producción ofensiva canguesa. “Estamos muy pendientes de la faceta de ataque. Es cierto que desde el duelo de Logroño hemos tenido menos pérdidas de balón y eso nos ayuda a recibir menos goles de contragolpe. Ahí hemos mejorado, pero hay otros aspectos en los que no estamos tan bien”, admite Moyano.

El caballo de batalla al que se refiere el preparador de los de O Morrazo son las superioridades. Tener un jugador más en pista es para el Frigoríficos, más que una ventaja, un dolor de muelas. Las estadísticas así lo reflejan, con un aprovechamiento bastante reducido en esas acciones. La eficacia del equipo cangués se sitúa en torno al 42 por ciento, cuando unas cifras buenas serían en torno al 70-80 por ciento. La selección española de Jordi Ribera, apunta Moyano, presenta un 70 por ciento, por ejemplo.

“Hay que trabajar esto porque son acciones muy importantes que nos han restado muchas opciones”, señala Moyano, y ejemplifica con el último duelo de los suyos antes del parón, en Benidorm. “Allí perdemos por las desigualdades numéricas. Provocamos seis exclusiones al rival y las desperdiciamos. Y ante el Ademar, aparte de por otros detalles, también caemos por las exclusiones”, reflexiona. Los ensayos en los entrenamientos son positivos, pero el factor psicológico aparece cuando el partido tiene un carácter oficial. “Necesitamos que nos salgan bien un par de partidos en este aspecto para ganar confianza y empezar a rendir bien en ellas”, manifiesta Moyano.

Por lo demás, a la peregrinación de pabellón en pabellón para poder entrenar se han unido las últimas restricciones marcadas por la Xunta de Galicia, que no han facilitado, ni mucho menos, el trabajo del Cangas. Para empezar, el amistoso ante el Ademar León previsto para mañana en Lugo ha habido de cambiarlo de emplazamiento al no permitirse la entrada de los jugadores leoneses. Ayer el Ademar confirmaba que el choque se disputará finalmente en el pabellón de Fabero, localidad situada a unos 30 kilómetros de Ponferrada, a partir de las 18 horas. Moyano se queja amargamente “porque no tiene sentido que se permita la competición oficial nacional si no te facilitan la preparación con amistosos. Estamos en unas condiciones infinitamente peores que equipos de otras comunidades”. El Cangas confía en poder jugar otro amistoso, ante el Porto, el jueves 28.

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