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Balonmano - Asobal

El objetivo 20-30 del eterno Suso Soliño

El extremo prueba su hombro para intentar llegar a los 20 años en Asobal y 30 en el club

Suso Soliño durante el entrenamiento de ayer, con Vujovic a la izquierda y Mitic a la derecha. // S. Álvarez

Suso Soliño durante el entrenamiento de ayer, con Vujovic a la izquierda y Mitic a la derecha. // S. Álvarez

20 temporadas en Asobal y 30 años defendiendo la camiseta del Balonmán Cangas-Frigoríficos del Morrazo. Un objetivo al alcance de muy pocos y por el que está peleando el dorsal número 8 del equipo, el eterno Suso Soliño. A sus 44 años el extremo cangués se encuentra con ánimos y ganas suficientes para seguir una temporada más en la élite del balonmano español. La incógnita es su hombro derecho, que durante la última temporada le dio constantes problemas y que apenas le permitió jugar en la segunda vuelta. El jugador está entrenando con sus compañeros para probar su evolución y decidir si puede aguantar una campaña más, ayudando con sus goles al club de su vida.

"Por ahora estoy entrenando bien y las sensaciones son buenas. Pero es aún muy pronto. Tengo miedo a recaer y a dejar tirado al equipo", explica Suso Soliño. El extremo completará la pretemporada con sus compañeros y probablemente en septiembre tomará una decisión definitiva. Motivación, ilusión y ganas no le faltan. "Serían 20 temporadas en Asobal y 30 en el club, en el que entré cuando tenía 14 años. Seguir un año más es todo un reto", cuenta el número 8 del Frigoríficos del Morrazo.

El suyo es uno de los nombres más coreados y queridos por la afición de O Gatañal, un cariño al que también quiere corresponder. "Lo que me gustaría es poder despedirme desde la pista, anotando goles y ayudando al equipo en la lucha por la permanencia", reconoce. La última palabra la tendrá su hombro derecho. Durante la pasada temporada tuvo varios diagnósticos, como una posible calcificación, aunque finalmente uno de los especialistas que visitó en Madrid apuntaba a una fuerte tendinitis. "Me dijeron que con descanso y reforzando bien la zona podría ir bien. Es en lo que estoy. Pero siempre tienes dudas y sientes algunas molestias. Al final no lanzo a donde quiero, sino a donde me deja el hombro", cuenta Soliño. "Por ahora no hay prisa, voy a hacer con el equipo toda la pretemporada y luego se decidirá", apunta.

El jugador tampoco se quiere apresurar a la hora de tomar una decisión para no hipotecar al club, que cada año parte con uno de los presupuestos más "humildes" de la categoría. La continuidad de Adrián Menduíña y el fichaje del joven Carlos Vilanova garantiza al Cangas contar con dos jugadores en la posición del extremo derecho, una demarcación que quedaría aún más reforzada con la presencia de Suso Soliño.

El veterano jugador valora también la apuesta realizada por el club, con la importante incorporación de jugadores jóvenes y un nuevo entrenador. "Los jóvenes van a tener que dar un paso al frente desde el principio, van a tener que tirar del carro. Los veteranos estaremos ahí ayudando y con la afición que tenemos podemos conseguir el objetivo", manifiesta.

De momento parece que Suso Soliño no se vestirá de corto en la tradicional puesta de largo de la plantilla en el atrio de Darbo. Una ausencia que quedaría largamente compensada si finalmente su hombro le permite afrontar la temporada 2019/2020 y seguir batiendo marcas. En la campaña pasada ya alcanzó los 500 partidos y 1.500 goles en Asobal. Cifras de un mito, en las que no figuran las estadísticas de las temporadas en División de Honor Plata. Con el mérito de que todos y cada uno de esos encuentros y goles fueron defendiendo la misma camiseta: la azul del Balonmán Cangas-Frigoríficos del Morrazo.

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