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fútbol - Tercera División

Una metamorfosis muy favorecedora

El Arzúa, rival del Arosa, ha convertido su fragilidad defensiva en una solidez granítica

En la primera vuelta en A Lomba el triunfo se había quedado en Vilagarcía (2-1). // I. Abella

En la primera vuelta en A Lomba el triunfo se había quedado en Vilagarcía (2-1). // I. Abella

Si hay algún equipo en toda la Tercera División al que le está sentando realmente bien el 2020, no de ellos sin lugar a dudas es el Arzúa. Y es que el próximo rival del Arosa se ha convertido por méritos propios en la auténtica revelación de la competición en base a una trayectoria más que notable y que se traduce en la sexta posición que ocupa, a solo tres puntos del propio equipo vilagarciano.

El extraordinario rendimiento que sacan a cada uno de sus goles es quizá la cualidad más destacada de los coruñeses. Tanto es así que pese a tener solo una diferencia en el balance goleador de +2 está en plenas facultades actualmente de pelear por las cuatro primeras plazas. La explicación a ello hay que encontrarla en lo que está siendo una segunda vuelta más que notable, especialmente en la faceta defensiva. Aspecto éste en el que la metamorfosis de los arzuanos llama poderosamente la atención. Más aún cuando nos referimos a un conjunto que tenía como principal debilidad precisamente el número de goles encajados.

Un dato llama poderosamente la atención en el devenir del Arzúa. De los 36 goles que han encajado hasta la fecha, 35 de ellos fueron en la primera vuelta. En los seis partidos que se han disputado tras superar el ecuador liguero solo el Somozas, y en una ocasión, ha sido capaz de batir la portería defendida habitualmente por Raúl Marqueta. Curiosamente ese gol encajado coincide con la única derrota de toda la segunda vuelta.

En este sentido, el Arosa está siguiendo una trayectoria inversa en materia de goles encajados, pues en lo que va de segunda vuelta solo ha podido dejar su portería impoluta en una de las seis ocasiones posibles. Curiosamente coincidió esa ocasión con la victoria ante el Estradense. En el resto de encuentros volvió a quedar patente que el talón de Aquiles esta temporada está siendo la fortaleza defensiva. Es en esa faceta donde el Arzúa ha dado un paso adelante más que evidente y que se ha traducido en triunfos y una confianza fuera de lo normal para un recién ascendido a estas alturas de temporada.

El promedio de goles encajados por partido por el rival de los vilagarcianos ha pasado de un 1,8 en la primera vuelta a un increíble 0,1 en lo que va de segunda vuelta. En el caso del Arosa no existe apenas mejoría en este apartado puesto que del 1,2 de la primera vuelta se ha pasado al 1,1 de la segunda mitad de la temporada.

Mención aparte en lo individual merece el extraordinario rendimiento de Íker Hurtado en material goleadora. Sus 20 goles en los 25 partidos jugados es una cifra que habla por sí sola. Cabe añadir que el delantero, máximo realizador de la liga, no ha visto portería en ninguna de las tres jornadas precedentes.

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