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Faro de Vigo

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La carrera hacia un escenario de igualdad

2021: el año en el que el deporte femenino se rebeló

Los JJOO sirvieron para poner sobre la mesa problemas como la falta de conciliación o las diferencias de vestuario | En España, la profesionalización del fútbol sigue dando pasos adelante

Las jugadoras de selección de Noruega de balonmano playa que se negaron a jugar en bikini.

El 2021 ha sido el año en el que se celebraron los JJOO más paritarios de la historia. Simone Biles señaló al sistema como parte responsable de haber permitido los abusos sexuales de Larry Nassar. La selección noruega de balonmano playa se rebeló contra el bikini y Ona Carbonell, junto a otras deportistas, narró las dificultades que tienen para conciliar la lactancia materna con el deporte de élite.

“Todas esas declaraciones sacan de la oscuridad los problemas que hay”, asegura la periodista y voz del deporte femenino Paloma del Río. Los Juegos de Tokio, explica, no han sido el escenario más fácil para compatibilizar la maternidad por la pandemia. Y tampoco para llegar a ese porcentaje de 50-50 que quería el COI, que espera que se consiga en París 2024.

“Cada año que pasa hay un avance. El hecho de que no haya marcha atrás ya es interesante, como lo es que se pongan sobre la mesa las leyes que regulan el fútbol femenino o los anteproyectos de ley que abordan la maternidad”, asegura Paloma del Río.

Sobre esto último, recuerda que en España se ha trabajado este año sobre las ‘cláusulas antiembarazo’ y que ya existen reglamentos en países que lo tratan. Que se hable de ello lo ve como un avance.

Adriana Cerezo, logró la medalla de plata de los Juegos Olímpicos de Tokio. EFE

“Espero que una mujer que compita en cualquier parte del mundo y deporte, por el hecho de tener un bebé no vea su carrera truncada sino todo lo contrario: que al terminar el periodo de embarazo, parto o lactancia se reincorpore sin condicionantes, represalias ni retirada del sueldo o de patrocinios. Al revés. Es una circunstancia que los patrocinadores podrían aprovechar para sacarle rendimiento y beneficio económico”, afirma.

Cambios de vestimentas

La selección noruega de balonmano playa protagonizó otra de las noticias del año al negarse a jugar en bikini. La cantante Pink pagó su multa. Patricia Encinas, internacional de la selección absoluta de este deporte, explica que el tema viene de hace años, pero ayudó a que “explotara de nuevo la polémica de por qué las mujeres teníamos que ir de esa forma, no como quisiéramos”.

Sirvió para que la Federación Internacional optara por cambiar la normativa sobre la indumentaria. Encinas no ha visto aún la nueva. “Si vamos a ir ajustadas, sería prácticamente lo mismo pero sin que se te vea el ombligo”, apunta. En España pueden competir como quieran siempre y cuando todo el equipo vista igual, algo que ve muy positivo.

Del Río recuerda que “las diferencias de vestimentas [entre jugadores y jugadoras] viene especificada en sus propios reglamentos”. “Me parece tremendo que no se tenga en consideración el hecho de que ellos mismos estén propiciando un espectáculo para que la gente vaya, a ver en vez de el deporte, cuerpos y carne”, afirma.

Freno a los abusos sexuales

2021 también fue el año en el que Simone Biles y otras compañeras explicaron al mundo los abusos que sufrieron por parte de Larry Nassar mientras comités y federaciones miraban para otro lado. Eso propició un efecto cascada de denuncias en otras partes del mundo. “Me da muchísima pena que estas gimnastas hayan tenido que pasar por ese calvario, pero con el tiempo se darán cuenta del favor que les han hecho a otras muchas gimnastas”, incide la periodista.

Simone Biles, en una imagen en los Juegos Olímpicos. Mike Blake

En España, el Consejo Superior de Deportes (CSD) ha creado protocolos antiabuso para la protección de la mujer y, sobre todo, de las menores. Son de obligado cumplimiento de federaciones.

Profesionalización del fútbol

Aquí, además de celebrar medallas olímpicas como el oro de Sandra Sánchez en kárate, la plata de Adriana Cerezo en Taekwondo o la de ‘la eterna’ Maialen Chourraut en aguas bravas, el fútbol dio un gran paso adelante.

La jugadora del Barça, Alexia Putellas, balón de oro como mejor jugadora de fútbol del mundo para la revista France Football. EFE

“Estamos viviendo una eclosión. El nivel de atención mediática ha crecido muchísimo este año”, afirma José Manuel Franco, presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD.) Señalan que han contribuido con el anuncio de la profesionalización del pasado 15 de junio a que esto siga así, “pero el mérito responde a las propias jugadoras, que tienen un talento inmenso, como lo prueba el Balón de Oro de Alexia Putellas”.

El presidente del CSD explica que ahora mismo están buscando un acuerdo de todos los clubes para la firma de unos únicos estatutos de la que será la futura liga profesional. “Seguimos en ello. Es evidente que estamos apostando muy fuerte para que los problemas del fútbol masculino no contagien al femenino. Tiene que nacer limpio y nacer bien. Es lo que queremos para nuestras jugadoras”, asegura Franco, que augura que “2022 será todavía muchísimo más importante para el deporte femenino”.

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