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Entrevista con Bob Pop - Escritor y colaborador de TV

Bob Pop: "Los enfermos no tenemos que luchar, sino vivir"

El popular showman narra su día a día en un diario escrito de su puño y letra a pesar de las dificultades derivadas de la esclerosis

Bob Pop es colaborador de programa de Buenafuente, Late Motiv.

Bob Pop es colaborador de programa de Buenafuente, Late Motiv. Movistar+

Hace tiempo que Roberto Enríquez (Madrid, 1971) y su álter ego, Bob Pop, se fundieron en la misma persona, asegura este popular escritor y crítico de televisión, que durante un año ha plasmado su día a día en 'Días ajenos', un collage literario dividido en dos tomos en los que además del humor también hay espacio para cuestiones serias que han forjado su personalidad. "Me dejo conocer muy fácil, soy bastante transparente porque quiero que me traten como soy y para eso hay que mostrar quién eres", certifica el colaborador de Late Motiv, el programa de Buenafuente, después de publicar su diario.

-¿Cómo se siente uno después de desnudarse íntimamente durante todo un año en un ejercicio literario que has plasmado en dos tomos titulados 'Días ajenos'?

-Me gusta que hayas utilizado el término desnudez, porque para mí estos 'Días ajenos' también tienen que ver con lo que tiene de físico la escritura, con la forma en la que nos alimentamos de la escritura de otros y de la lectura de obras ajenas, cómo eso lo incorporamos a nuestro cuerpo narrativo y a nuestro cuerpo íntimo y cómo acabamos conformando con ello una obra propia que en el fondo es sobre todo física. Lo que quería hacer era un ejercicio de 'collage' literario, más frecuente en artes plásticas o música, y me apetecía jugar con esto, así que me siento muy bien. Como decía Azaña, si quieres que algo no se sepa escríbelo en un libro (risas).

-¿No tenías miedo a las reacciones?

-No. Hace mucho tiempo que no tengo miedo a contar quién soy y a vivir cómo soy. La verdad es que soy bastante impúdico en la escritura y también en mi día a día. Mi marido siempre lee los textos antes de que los envíe a la editorial. Le siento en el sofá y le obligo a leerlos de una panzada. Hasta que no se levanta no cena el 'pobrecico' (risas).

"La esclerosis estaba marcando mi escritura, no sólo desde lo emocional y lo intelectual, sino también desde lo físico", cuenta Bob Pop

-A pesar de las dificultades derivadas de tu enfermedad, te has empeñado en escribirlo a mano.

- Sí, lo escribí a mano, con muchísima dificultad, pero poniéndome muy pesado para hacerlo. Suena un poco chiflado pero para mí es muy importante. Después de muchos años escribiendo a mano, el ruido que hace la pluma sobre el papel me marca si el tono y el ritmo de las palabras que escribo es el correcto.

-¿Por qué decidiste hacer público que sufres esclerosis?

-Quise hablar de ello porque estaba muy presente en mi día a día. Estaba marcando mi escritura, no sólo desde lo emocional y lo intelectual, sino también desde lo físico.

-Recientemente, un grupo de afectados de enfermedades neurodegenerativas pedía que el Gobierno reconociera el 33% de discapacidad a este colectivo.

-Sí. Apoyé esta iniciativa, pero yo no quiero ser ejemplo de nada. Me molesta muchísimo cuando celebridades se erigen en ejemplo de víctimas o afectados y no especifican que hay un elemento muy importante en la enfermedad que tiene que ver con tus ingresos económicos, con poder permitirte los cuidados y permitirte llevar una vida más fácil.

Bob Pop está acostumbrado a mostrarse tal y como es en televisión.Movistar+

-¿Cuáles son esas facilidades?

- En mi caso, tengo la suerte de tener un entorno laboral y humano que lo hace todo más fácil. Aborrezco cuando los medios de comunicación hablan de luchar porque no luchamos contra nuestra enfermedad. Luchan los médicos, la ciencia y un Estado de bienestar que deberíamos conservar para que la sanidad pública pudiera cuidar de nosotros. La persona que está enferma lo que tiene que hacer es vivir y querer levantarse de la cama todas las mañanas a pesar de las dificultades.

Contra la violencia sexual

-Otro de los capítulos más duros de tu vida tiene que ver con la violación que sufriste de joven a manos de un desconocido en el parque del Retiro. ¿Qué opinas de que tengamos todavía que explicar qué es una violación?

-Es increíble que tengamos que explicar qué es una violación y que muchos hombres heterosexuales se sientan agredidos porque alguien explica lo que está pasando. Nadie está diciendo que todos los hombres heterosexuales sean violadores, pero todos los hombres violadores son hombres heterosexuales, entonces creo que hay mucha parte de educación y de programación machista en todos nosotros que deberíamos cambiar gracias al feminismo.

-¿Todos los hombres violadores son heterosexuales?

-No todos, pero todos los hombres que violan mujeres sí. En mi caso no sé si era homosexual o heterosexual, no me dio tiempo a saberlo.

"El término 'abuso sexual' encierra un componente de lenguaje muy perverso, puesto que alguien entiende que haya 'uso sexual' y que además eso no sea un delito", denuncia

-¿Y qué sientes cuando se pone el foco sobre las víctimas?

-No lo sé. A mí, en autos judiciales como el de La Manada me cuesta mucho entender las razones de los jueces, pero lo que me gustaría es que a la víctima la dejaran en paz y que a las víctimas, en general, dejáramos de juzgarlas. Me parece lo más importante, que entendamos que es algo terrible, que es una tragedia. Ya sólo con que en la sentencia utilizaran el término de 'abuso sexual' me parece que encierra un componente de lenguaje muy perverso, puesto que alguien entiende que haya 'uso sexual' y que además eso no sea un delito. Me parece horrible, porque el sexo no es un uso, es comunicación, es disfrute y nunca debe ser algo que se use para la humillación, para el dolor ni para el terror.

-A pesar de todo, nunca pierdes la sonrisa, y en tu día a día el humor se hace imprescindible.

-Es que yo sobre todo me lo quiero pasar bien. Es una de las máximas de mi vida. Y el humor, además, me parece una herramienta de análisis de la realidad, de buscar una mirada transversal y lateral de las cosas. Es un disfrute que a mí me compensa.

La vida de los otros

-Tu relato del día a día se cruza con lo que escribieron en sus diarios autores como Virginia Woolf, Franz Kafka, León Tolstói o Cesare Pavese, que junto a otros personajes se convierten en una excusa para hablar en primera persona de amor, amistad, soledad, trabajo, enfermedad, televisión y literatura. ¿Podrías vivir sin alguno de estos ingredientes?

-No. Me parece fundamental vivir con todos ellos. Me parece muy divertido y creo que es lo que hace que cada día merezca la pena. Uno cuando escribe un diario como 'Días ajenos', a lo que también se acaba forzando es a que ningún día se dé por perdido, te obliga a vivir algo interesante para poder contarlo.

Bob Pop cuenta que le gustaría vivir la vida de Madame Bovary o Anna Karénina.Movistar+

-¿Qué opinas de la gente que vive su vida a través de la vida de otros?

-Pues que tiene que ser un poco triste, pero claro, la vida que vivimos tampoco nos da tanta experiencia. Si resumiéramos nuestra vida con lo que de verdad hemos vivido se nos quedaría un poco corta. Yo he vivido también muchas vidas a través de la ficción, de los libros de otros, de las películas, de las canciones... Con lo cual, si elegimos bien la gente o las obras a través de las que vivimos nos queda un resumen apañadico, pero elijamos buenas ficciones.

-¿Si te propusiesen vivir la vida de otra persona a quién elegirías?

-Belén Esteban como ficción me parece bastante floja. Me interesa mucho más Madame Bovary o Anna Karénina. Y me encantaría vivir todos los pseudónimos de Pessoa, uno detrás de otro.

"De pequeño escribía un diario contando, en crónica de otros, lo que me pasaba a mí, y creo que al final eso es lo que acaba siendo la ficción", advierte

-¿Escribías un diario cuando eras pequeño?

-Sí. Tenía un diario, pero disimulado. Escribía noticias, como si fuera un periódico, y con otros protagonistas, pero en realidad el protagonista siempre era yo. Era una cosa muy marciana (risas). "En un pueblo ha pasado que un chico le ha pegado a otro al salir del colegio..." Era una forma de negar que me estuviera pasando eso. Entonces lo que hacía era disimular, en crónica de otros, lo que me pasaba a mí, y creo que al final eso es lo que acaba siendo la ficción.

-¿Elegías para ello un cuaderno especial?

No. Me encantan los cuadernos bonitos, pero son lo peor para escribir del mundo. Yo defiendo mucho escribir en libretas de promoción, cuanto más feas mejor, porque no le tienes respeto al cuaderno. Cuando tienes un cuaderno bonito, que te compras con mucha ilusión, dices "bueno, lo que tengo que hacer aquí tiene que ser una obra magna, tiene que ser buenísimo". Entonces dices "uy, esto no sé si está a la altura para este cuaderno tan bonito". Sin embargo, en una libreta 'mierder', arrancas hojas o lo que sea, no te da apuro estropearlo, así que al final salen mejores cosas de un mal cuaderno que de uno bonito.

-¿Y en algún momento cayó en manos ajenas ese cuaderno o lo tenías bajo siete llaves súper escondido?

-Lo escondía muchísimo y si alguna vez alguien lo leyó nunca me lo hizo saber.

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