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Pequeños científicos de Tomiño

El campamento urbano de este verano rompió moldes: los niños construyeron robots y los programaron para ser autónomos

Participantes en el campamento científico de Tomiño.

El campamento urbano de este verano en Tomiño rompió moldes. El Concello ofreció una actividad novedosa, además de formativa, a la que se apuntaron más de un centenar de niños del municipio y alrededores. De lunes a viernes, los asistentes, divididos en grupos por edades (de tres a catorce años), pasaron cada día por distintas actividades. Las clases se extendieron desde el 18 de julio hasta finales de ese mismo mes en el instituto Antón Alonso Ríos.

Hubo una parte científico-tecnológica, quizás la más novedosa y atractiva, en la que niños de pocos años construyeron robots tipo Lego y los programaron por ordenador para ser autónomos, andar, girar, detectar objetos, distinguir colores o ejecutar órdenes por voz. También aprendieron diseño y programación 3D, aeromodelismo y, en la segunda semana, fueron capaces de construir drones y pilotarlos, así como diseñar cohetes y proceder a su lanzamiento, momento que contó con la presencia de la alcaldesa de Tomiño, Sandra González, y otros concejales.

Los pequeños fabricaron drones y los pilotaron, además de cohetes para proceder a su lanzamiento

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Otro de los desafíos de este campamento innovador fue reforzar la destreza mental a través de juegos de estimulación cognitiva, ejercicios de lógica, retos intelectuales o una partida de ajedrez. Pero no todo fue ciencia. Los asistentes también hicieron pintura al óleo, dibujo técnico o collages y fuera, en un aula ecológica, teatro y expresión corporal, con propuestas para estimular la inteligencia emocional y las habilidades de hablar en público, relacionarse o mantener buenas posturas corporales.

También el ejercicio físico fue una parte importante en este campamento, con libertad de elección y de forma lúdica y, por su fuera poco, hubo clases de primeros auxilios, en las que aprendieron a hacer una reanimación, tomar la tensión, medir el azúcar en sangre o reaccionar ante un atragantamiento.

Esta propuesta lúdica y formativa desarrollada en Tomiño durante este verano, tan completa y novedosa, fue obra de la Academia Galespace, de Ourense, formada por personas graduadas en ingeniería aeronáutica, artes plásticas, teatro, educación física, enfermería… Un grupo de profesionales, en su mayoría jóvenes, que además de estas tareas divulgativas de verano, se dedican el resto del año a la formación en empresas, institutos, escuelas o colectivos de mayores.

Al frente de esta empresa ourensana se encuentran Adrián Rodríguez, Samuel Abreu, Noelia Rodríguez, Puri Ferreira, Lucía Rodríguez, Tamara Fuentes, Benito Rodríguez y Nuria Oliveira, esta última, en prácticas.

Este campamento urbano fue una de las propuestas del Concello de Tomiño para los niños del municipio, en una actividad característica de la temporada estival destinada también a facilitar a los padres y madres la conciliación laboral y familiar.

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