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El exalcalde del PP Fernando Guitián dirigirá las obras del polígono de A Pasaxe

El Concello de Gondomar, ahora socialista, le ha adjudicado el contrato por 47.000 euros tras obtener la oferta de su ingeniería la mayor puntuación y llevar dos años fuera de la política

Fernando Guitián, anterior alcalde de Gondomar. // Adrián Irago

Fernando Guitián, anterior alcalde de Gondomar. // Adrián Irago

Hace una década se convertía en alcalde de Gondomar y dos años después de abandonar la política se dispone a supervisar la ejecución de uno de los proyectos más importantes de la historia reciente del municipio. El anterior regidor, el popular Fernando Guitián, ingeniero industrial de profesión, será el director de obra de la primera fase de la urbanización del polígono de A Pasaxe. Unos trabajos de acondicionamiento de viales e instalación de servicios básicos que legalizarán, tras más de medio siglo de crecimiento al margen de la normativa urbanística, una de las principales áreas industriales del área de Vigo. El Concello, gobernado ahora por el PSOE, le ha adjudicado el contrato de dirección de obra por 47.000 euros.

Subraya la "especial satisfacción" que le produce el trabajo por su trascendencia económica y urbanística

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La oferta de su empresa, la ingeniería Inberso S.L., obtuvo la mayor puntuación del concurso público al que se presentaron otras tres firmas del sector. Su propuesta rebajó en 3.000 euros los 50.000 del precio de salida de la licitación pública, que establece una duración del contrato de 31 meses.

Tras gestionar decenas de proyectos de obra pública durante sus cuatro años en la Alcaldía, este es el primero que Guitián asume en su propio municipio desde la esfera privada. Había sido contratado para uno en 2011, pero renunció al proclamarlo el PP candidato a las elecciones municipales de aquel año. Había sido la Diputación de Pontevedra, en aquel momento en manos del PP y con Rafael Louzán a la cabeza, la que le había adjudicado la dirección de obra que dotaría de aceras las céntricas calles San Benito y Emigrante, pero él mismo recurrió la resolución del entonces presidente provincial por incompatibilidad.

El polígono de A Pasaxe, en Vincios. // Jose Lores

"En aquella etapa Zona Franca se comprometió a entrar en el desarrollo del proyecto"

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En los próximos días Guitián firmará oficialmente el contrato de A Pasaxe con el alcalde, Francisco Ferreira, el que fue su principal adversario político durante ocho años. Los cuatro primeros, de 2011 a 2015, el popular era el alcalde y el socialista portavoz de su grupo en la oposición, y los cuatro siguientes, al revés.

No hay lugar para la rivalidad política en la actividad técnica que desempeña ahora el anterior regidor gondomareño, “como un ciudadano más”, recalca. Admite la “especial satisfacción” que le produce este trabajo, no solo por la comodidad de desempeñarlo cerca de casa, sino por la trascendencia económica y urbanística que supone para el municipio.

Logros

Y es que la ordenación del polígono de A Pasaxe ya estaba sobre la mesa durante su etapa como alcalde. Aunque la Xunta no aprobó el proyecto sectorial hasta un año después de que dejase el gobierno municipal y pasase a liderar la oposición, Guitián recuerda un trabajo intenso en los despachos para lograr avances al respecto. Mantuvo “innumerables encuentros con los empresarios, representantes de la Xunta y Zona Franca”, recuerda.

Fue por aquel entonces cuando “a base de reuniones se detectó que el mejor camino para avanzar era partir la urbanización en dos fases”, recuerda, y “cuando Zona Franca se comprometió verbalmente a entrar en el desarrollo del polígono”. “Luego Paco Ferreira y Zona Franca continuaron en esa senda y me parece fantástico”.

El arranque de los trabajos se atasca en el Concello


Con la dirección de obra adjudicada, todavía habrá que esperar al menos hasta el verano para ver la maquinaria en el polígono de Vincios. El Concello sacó a concurso las obras en noviembre por importe de 3,4 millones de euros. Ocho firmas se disputan los trabajos que el gobierno municipal preveía iniciar en abril, pero problemas técnicos del departamento de Urbanismo, explica el alcalde, lo impiden. Según argumenta Paco Ferreira, el volumen de trabajo de la oficina urbanística del Ayuntamiento es intenso. El volumen de licencias, “seis o siete por semana”, la preparación de los proyectos que aspirarán a las subvenciones anuales de la Diputación y otras cuestiones ocupan el tiempo del arquitecto municipal, encargado de realizar un informe sobre las empresas que aspiran a la contratación. El regidor espera que dicha evaluación “pueda estar lista este mes” para convocar de inmediato la mesa de contratación. “El objetivo es que los trabajos arranquen antes del verano, pero no podemos garantizarlo”, recalca. Ferreira pretende resolver el atasco de la oficina de Urbanismo con un funcionario de refuerzo que espera incorporar en verano durante seis meses.

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