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La pandemia rompe la barrera de los 45.000 habitantes en el Val Miñor

Los cambios de domicilio vuelven a situar a Nigrán por encima de los 18.000 y a la cabeza del crecimiento en la comarca, seguida de Gondomar, a solo 80 de los 15.000

Viviendas en Monte Lourido, en el litoral de Nigrán.// Marta G. Brea

Viviendas en Monte Lourido, en el litoral de Nigrán.// Marta G. Brea

Ya lo vislumbraba el bum de empadronamientos en las oficinas municipales de los concellos más turísticos del área de Vigo y ahora lo confirman los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística, una vez reajustadas las cifras con las defunciones y variables del padrón. La pandemia y sus restricciones han incrementado el crecimiento demográfico el Val Miñor en un 1,8%. Los cambios de domicilio en busca de la tranquilidad y los espacios naturales que ofrece una comarca junto al mar la han llevado a ganar 805 habitantes en solo un año y a superar por primera vez en su historia los 45.000.

Nigrán se sitúa a la cabeza en el aumento de la población, según las cifras oficiales que el INE sitúa a 1 de enero de 2021. El éxodo de Vigo ha engordado su censo poblacional y lo ha colocado por segunda vez en doce años por encima de los 18.000 vecinos. Un hito que el municipio había alcanzado por primera vez en 2009, con 18.021 personas empadronadas, en plena burbuja inmobiliaria. El pinchazo fue desinflando el censo poblacional en los años posteriores hasta que recuperó la tendencia al alza en 2017. Poco parece haber influido, en cambio, el desarrollo del parque empresarial Porto do Molle desde 2012 en los movimientos demográficos nigraneses. Todo apunta a que han sido las mudanzas del coronavirus las responsables del mayor incremento de residentes. El municipio ha ganado un total de 434 en solo un año hasta alcanzar los 18.179, seis veces más que en el ejercicio anterior, en que llegaron solo 70 los nuevos vecinos.

Por detrás se coloca Gondomar, que también ha experimentado en sus parroquias la inmigración procedente de ciudades como Vigo en 2020. Son 218 los vecinos que ha ganado a lo largo del año pasado, pero todavía fueron más los que se empadronaron en 2019, 434 en total. El condal es el único de los tres concellos miñoranos que no ha dejado de crecer en los últimos veinte años. La crisis de la construcción dibujó una caída durante los primeros años de la segunda década del siglo en los vecinos Baiona y Nigrán, pero la población del municipio gondomareño siempre ha subido, a pesar del parón urbanístico que supuso la anulación del Plan Xeral en 2005 por parte del Tribunal Supremo. Rebasó los 14.000 habitantes por primera vez en 2014 y se ha quedado a 80 de los 15.000 en 2021. Llegar a ese número de habitantes supondría un importante cambio de estatus para Gondomar, a la hora de recibir ingresos por parte de otras Administraciones. La Xunta, por ejemplo, distribuye cada año 120 millones a través del Fondo de Cooperación Local y hace el reparto según rangos de población de menos de 15.000, de 15.000 a 50.000 y de más de 50.000 vecinos.

De los tres municipios, el de Baiona es el que menos crece. El INE contabiliza 153 nuevos residentes registrados a lo largo de 2020, muchos más que los 7 del ejercicio anterior, gracias también a la multiplicación de los traslados a la costa que trajo el coronavirus.

Juan González, alcalde de Nigrán.

Juan González: "Nigrán atrae porque está a 15 minutos de una ciudad y en plena naturaleza"

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“Superar los 18.000 habitantes es un hito del que llevábamos años cerca y ahora ha sido posible a consecuencia de la pandemia”, destaca el alcalde de Nigrán, Juan González. Por la tendencia que sigue registrando el padrón municipal, el regidor vaticina que el crecimiento continuará en 2021. Y es que en enero se han dado de alta 120 personas, mientras que en febrero y marzo fueron 70 y 79, respectivamente, las empadronadas. “La media habitual antes del coronavirus era de unas 20 o como mucho 30 al mes”, destaca. ¿Por qué ha crecido tanto Nigrán? “Somos un concello que atrae porque está a 15 minutos de la ciudad y en plena naturaleza”, responde.

Paco Ferreira, alcalde de Gondomar.

Paco Ferreira: "El año pasado concedimos 200 licencias. Cada vez más gente quiere vivir en Gondomar"

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El crecimiento de Gondomar es “imparable”, según su alcalde, Paco Ferreira, “porque tenemos la tranquilidad y la naturaleza que busca gente de las ciudades que se ha visto atrapada en un piso durante el confinamiento” , destaca. “La prueba es que el año pasado concedimos 200 licencias pese a no tener Plan Xeral, gracias a la delimitación de núcleos”. El regidor gondomareño espera mantener la línea ascendente y superar el próximo año los 15.000 habitantes, para los que faltan tan solo 80. “Sería un importante cambio para los vecinos, ya que implicaría mejoras en cuanto a percepción de fondos o atención sanitaria”, recalca.

Carlos Gómez Prado, alcalde de Baiona.

Carlos Gómez: "El crecimiento lo trajo el COVID. Baiona fue de los concellos con menos restricciones en 2020"

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Para el regidor baionés, “no cabe duda de que la pandemia es la causante de este crecimiento insólito” de la población baionesa. “No hay que olvidar que nosotros somos unos privilegiados por el lugar donde vivimos, que conjuga naturaleza con una vida urbana tranquila, y también porque hemos sido una de los concellos con menos restricciones en 2020. La gente vino a Baiona porque quedamos fuera de la almendra de Vigo y de los cierres perimetrales hasta diciembre. En octubre teníamos hasta 700 personas más en el padrón”, argumenta. La procedencia de los nuevos vecinos, destaca, es Vigo, Ourense, “pero también Nigrán y Gondomar”.

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