Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

45 niños de Donas comen donde caben 25

El comedor escolar mide 35 metros2 y la Anpa inicia una recogida de firmas para exigir a la Xunta la ampliación

El comedor escolar del colegio Souto-Donas, que ofrece dos turnos de 45 y 20 niños cada día.

El comedor escolar del colegio Souto-Donas, que ofrece dos turnos de 45 y 20 niños cada día.

"Donde comen dos comen tres". El popular dicho queda superado en el comedor escolar del colegio Souto-Donas de la parroquia gondomareña. Mide 35 metros cuadrados y está dimensionado para un total de 25 niños, según aseguran miembros de la Anpa, pero son una media de 66 los que allí comen cada día en dos tandas. En la primera, se sientan a la mesa 45 niños. "Son los más pequeños", aseguran las familias, pero aunque ocupan poco la falta de espacio los obliga a "comer agobiados por el calor que se acumula en la sala y con prisa para dar paso al segundo turno", en el que son una veintena de chavales los que toman el almuerzo "y acaban muchas veces a las cuatro de la tarde".

La situación no es nueva. Hace años que la asociación de padres y la dirección del colegio reclaman a la Consellería de Educación la ampliación del local, donde se ubicaba antiguamente la biblioteca del centro. Pero el "overbooking" se ha agudizado este curso porque el número de usuarios no para de crecer. El Ayuntamiento, que se encarga de la gestión del comedor, ha aceptado las 127 solicitudes. "Muchas familias piden plaza por si necesitan mandar a los niños de forma ocasional", explican desde la Anpa. Desde septiembre nunca han coincidido tantos, pero la media diaria es de 66 servicios, confirman.

El ya escaso espacio ha quedado todavía más reducido desde que arrancó el curso porque el catering ha instalado una "mesa caliente" , una especie de encimera para mantener los platos a la temperatura adecuada desde que llegan al colegio, a media mañana, hasta la hora de comer.

La estrechez de la sala impide instalar un lavavajillas, aseguran desde la Anpa. "Si lo ponen, les llegaría el vapor a la cara a los niños", se quejan algunas madres, que aseguran que sus hijos les comentan en casa que "pasan mucho calor y que tienen que comer muy apurados y con mucho ruido".

La "insostenible" situación ha centrado esta semana el debate en el consello escolar. Tanto la dirección del centro como los padres y el Concello de Gondomar están de acuerdo en que la ampliación del comedor es urgente, según señala la concejala de Educación, Araceli Regueiro. "É unha necesidade inminente para nós e imos pelexar pola ampliación. O Concello tén as atribucións do mantemento e estas obras trascenden esas competencias", argumenta la edil.

Con el apoyo municipal y de los responsables del centro educativo, la Anpa iniciará a la vuelta de las vacaciones navideñas una recogida de firmas para exigir a la Xunta una solución al problema.

Las familias instan a la consellería a tomar medidas antes de que "ocurra una desgracia". "Ya ha habido confusiones con platos para niños con intolerancia al gluten y cualquier día, con tanto barullo, se atraganta uno y las monitoras ni se enteran", advierten.

Al problema del espacio se suman además este año las quejas por la calidad de la comida, tras la reciente retirada y devolución de platos en mal estado a la empresa que se encarga del catering. "Por suerte las monitoras detectaron el problema y no dieron la comida a los niños", señalan las madres, que instan un mayor control del servicio.

El alcalde y un grupo de padres del municipio se desplazaron, tras la retirada de platos en varios colegios, a la cocina de la empresa que sirve la comida para comprobar las condiciones sanitarias. El regidor garantizó la idoneidad del servicio tras la visita, pero las familias no se muestran convencidas. "¿De que sirve una visita preparada de antemano?", se preguntan.

Compartir el artículo

stats