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Celta de Vigo

Santi Mina zanja cualquier debate

El delantero celeste suma más goles y asistencias que Maxi Gómez, que visita Balaídos el próximo domingo

Santi Mina celebra su gol ante el Alavés Íñigo Larreina

Santi Mina se ha convertido en un nueve más que solvente para el Celta. Sus números desde que retornó a Vigo hace dos veranos no dejan de mejorar temporada tras temporada y ya nadie duda de que su traspaso es todo un éxito, tanto deportivo como económico. El canterano celeste ha zanjado por completo cualquier debate en la comparativa con Maxi Gómez, delantero que hizo el viaje inverso hacia Valencia y que el próximo domingo visitará Balaídos en uno de sus peores momentos desde que llegó a España en 2017.

Más allá de las sensaciones que muestran uno y otro sobre el terreno de juego, los números dejan claro que el actual delantero del Celta está rindiendo por encima del ariete uruguayo, tanto esta temporada como en el cómputo general desde que ambos intercambiaron camisetas.

Santi Mina viene de marcar su quinto gol en Liga este sábado ante el Alavés, un tanto importante que sirvió al equipo celeste para adelantarse en el marcador, algo que tan solo había disfrutado durante 95 minutos en las primeras 14 jornadas. De hecho, el vigués se ha convertido en un especialista en inaugurar el casillero, acción que además de en Vitoria consiguió ante Getafe y Real Madrid.

Si el delantero del Celta vive un momento dulce, el de Maxi se podría decir que es bastante amargo. El internacional charrúa apenas suma un gol en la presente temporada, el anotado ante Osasuna en la cuarta jornada. Ni antes ni después ha visto portería, algo insólito para él. Además, actualmente vive una coyuntura delicada. En los últimos dos encuentros ha partido desde el banquillo, apenas ha disfrutado de un puñado de minutos e incluso en el último de ellos recibió pitos del público de Mestalla cuando entró en sustitución de Guedes. Para más inri, Maxi no fue citado en las dos últimas convocatorias de la selección uruguaya para los partidos clasificatorios de cara al próximo Mundial. Un infierno

Tendencia al alza

El actual estado de forma de ambos jugadores no es una casualidad, sino más bien una tendencia que se lleva produciendo desde que en verano de 2019 ambos equipos intercambiaron sus respectivos delanteros. No hay que olvidar, y no es un dato menor, que en la operación el Valencia abonó 15 millones de euros a mayores de Santi Mina por el mayor valor de mercado de Maxi en aquel momento.

Bien es cierto que primera temporada de ambos en sus actuales equipos fue discreta. A Santi Mina le costó encontrar su mejor versión y acabó el año con seis goles. Maxi, por su parte, tuvo un rendimiento decreciente y finalizó la campaña con nueve goles en su haber, aunque tan solo dos los anotó en la segunda vuelta del campeonato. Era el primer síntoma de lo que pasaría en la 20/21.

Y es que la pasada campaña llegó la explosión de uno y el declive definitivo del otro. Sin embargo, para el actual ‘22’ del Celta no fue todo un camino de rosas. Primero porque contó con poca confianza de Óscar García, entrenado que comenzó la campaña en el banquillo celeste y que no estaba del todo convencido del poder ofensivo del canterano. Coudet sí le dio esa confianza que necesitaba casi desde el primer día, aunque unas molestias limitaron sus apariciones. Con todo, Mina se plantó a mediados de enero con tan solo un gol en su casillero, curiosamente el anotado ante el Elche en el último partido de Óscar en el banquillo. A partir de ahí el vigués mostró su mejor versión y firmó una segunda vuelta sensacional en la que anotó diez tantos y en la que sumó sendos dobletes ante Villarreal y FC Barcelona a domicilio para finalizar con doce dianas en una posición elevada de la tabla de goleadores del campeonato.

Si nos fijamos en el recorrido de Maxi vemos una trayectoria totalmente opuesta. El uruguayo vio portería en tres de los primeros cuatro partidos de la temporada pasada. Los números parecía que podían avalar su fichaje tras una discreta primera campaña en Mestalla, pero la realidad acabó golpeándole de nuevo y la temporada se le hizo extremadamente larga. El internacional sudamericano tan solo celebró dos goles en los últimos 21 partidos de Liga, con un Valencia más que necesitado de su acierto y que coqueteó con la zona baja hasta las últimas jornadas.

Santi el generoso

No solo de goles vive Santi Mina. El delantero demuestra sobre el terreno de juego su excelente relación con sus compañeros y el resto de atacantes se benefician de ello. El punta celeste ya suma tres asistencias esta temporada tras las dadas a Iago Aspas y Brais Méndez ante el Levante y la entregada a Denis Suárez contra el Granada en el último minuto y que a la postre certificó el único triunfo del Celta en Balaídos hasta el día de hoy. En las dos campañas completas disputadas en Vigo repartió ocho pases de gol, por lo que son once hasta la fecha. Los números de Maxi en este apartado son también más discretos, sobre todo esta temporada en la que solo ha asistido una vez a un compañero para que anotase. Con la camiseta del Valencia acumula 9 desde 2019.

Si los números de uno y otro no dan lugar a debate, tampoco el sentimiento de sus respectivas aficiones. Mientras que Santi Mina es un jugador querido, valorado y aplaudido por el público que acude al estadio vigués, a Maxi ya le han pitado sus propios hinchas en varias ocasiones, la última de ellas hace apenas tres días ante el Rayo Vallecano.

Ambos delanteros se verán las caras el próximo domingo en Balaídos, un partido en el que el Celta podría alcanzar al Valencia en la clasificación y en el que los dos delanteros querrán ver portería, uno para continuar con su buena dinámica y el otro para intentar hacer borrón y cuenta nueva.

El canterano es el primer defensor del equipo

A Santi Mina no se le puede negar el esfuerzo aunque no le salgan las cosas de cara a portería. El delantero del Celta acaba exhausto todos los partidos sabedor de la importancia que tiene su figura en el engranaje defensivo diseñado por Eduardo Coudet. El argentino es un firme defensor de la presión tras pérdida y ahí entra en juego el canterano, quien es el primer jugador en acudir a intentar robarle la pelota a los defensas rivales. Y lo consigue. En lo que va de Liga hasta ya acumula 43 recuperaciones, el doble, por ejemplo, que Maxi Gómez, un delantero de área y algo más plomizo en la presión al contrario. Las estadísticas defensivas de Mina se completan con nueve despejes en área propia, ocho entradas con éxito, dos intercepciones y cuatro disparos bloqueados, cifras que le sitúan como uno de los delanteros de la competición que mejor eficiencia defensiva presenta.

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