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El futuro del Celta ya está aquí

Toni Otero, el técnico que reclutó a Gabri Veiga, Miguel Rodríguez y José Fontán para el club, les augura protagonismo "si el técnico se atreve a ponerlos"

Gabri Veiga y Miguel Rodríguez posan con la zamarra de la selección española sub 18 durante un torneo internacional en Portugal.

Gabri Veiga y Miguel Rodríguez posan con la zamarra de la selección española sub 18 durante un torneo internacional en Portugal. // FDV

El debut en Primera División de los canteranos Gabri Veiga, José Fontán y Miguel Rodríguez ha sido seguramente la noticia más gratificante del arranque de temporada del Celta. El buen desempeño de los tres futbolistas en la máxima categoría confirma la buena salud de la cantera de A Madroa, pero sobre todo presenta una solución al déficit del plantel por la falta de fichajes. "Si Óscar [García] los ha puesto e incluso les ha dado la titularidad en algún partido es porque cree que pueden darle un rendimiento inmediato. No es un brindis al sol", concluye Toni Otero, el técnico que los reclutó en su momento.

El exresponsable de las categoría inferiores del club avala su llegada el primer equipo, convencido de que los tres "van a dar mucho", si el técnico tiene la valentía de darles continuidad porque reúnen las condiciones necesarias para ser protagonistas y brillar con el Celta en LaLiga.

De Miguel Rodríguez (Redondela, 2003), Otero destaca su atrevimiento y verticalidad. "Desde el primer momento nos dimos cuenta que era un estrella roja [etiqueta con que se designa a los futbolistas con opciones de llega al primer equipo]. Es un niño y ve el fútbol como lo veía cuando era alevín. Es puro desparpajo. Va a ir al espacio y buscará siempre la portería. Le falta madurez, claro, pero creo que le puede dar al Celta lo que no tiene: verticalidad", expone el exdirector de A Madroa. "Es un delantero muy fuerte, de 1,80 de estatura, mucha corpulencia, grandes patas y no tiene miedo ninguno. Va a fajarse con todos. Tiene pegada, velocidad y regate, un arranque brutal y una conducción peligrosísima. Él va, es muy vertical y no va a tener miedo de jugar en Primera División", precisa Otero. "Si lo ponen a jugar lo demostrará mucho más", concluye.

No menos elogioso se muestra el antiguo responsable de A Madroa con Gabri Veiga (Porriño, 2002), a quien él enroló en el infantil celeste cuando militaba en el Santa Mariña. "Gabri es un todoterreno, lo que llaman los ingleses un box to box [de área a área]. Es capaz de estar en área propia y en la contraria. Recibe bien de espaldas, controla y se perfila, es capaz de mantener posesión de balón y ser a la vez un jugador vertical", explica Otero, que ve en el porriñés condiciones para liderar muy pronto el medio campo del Celta. " Es un futbolista moderno, de perfil muy de Inglaterra, con un físico impresionante y que la va a dar mucho al Celta, porque trabaja, tiene robo y ayuda en la salida de pelota, pero también de conducir y hacer presión alta o recibir de espaldas. Y además tiene mucha llegada", apunta.

El descubridor de Veiga recuerda que el centrocampista porriñés empezó en el fútbol como media punta, pero con el tiempo ha ido retrasando su posición en el campo. "Jugaba un poco más arriba y ha ido retrasando su posición. Pero si lo pones de 10, lo va a hacer bien igual porque tiene la cabeza muy bien puesta", sostiene Otero, que insiste en resaltar su condición de centrocampista total: "Es un mediocampista moderno, de perfil muy de Inglaterra, con un físico impresionante y que la va a dar mucho al Celta, porque trabaja, tiene robo es capaz de meterse por detrás a ayudar el medio centro, pero también de conducir y hacer presión alta o recibir de espaldas. Y además tiene mucha llegada. Hace una función que en el fútbol moderno, hoy por hoy, es vital: el ser capaz de llegar a las dos áreas. Es suma, para jugar en medio campo, es un jugador supercompleto."

José Fontán (Vilagarcía, 2000) no resulta seguramente tan impresionante a primera vista como Rodríguez o Veiga, pero tiene la virtud de hacerlo casi todo bien. "Es un central izquierdo, que es una posición que no abunda ahora mismo en el fútbol, con buena salida de balón. Muy limpio en todo lo que hace, correcto. Se equivoca poco, aunque debe mejorar en las vueltas y en la colocación, observa Toni Otero. "Pero siempre es correcto por eso le gusta a los entrenadores. No es un diez en todo lo que hacer, pero todo lo hace correctamente", describe el exresponsable de A Madroa, que le augura un buen futuro en el primer equipo celeste: "Cuanta más madurez tenga y más tiempo vaya pasando, más asentado va a estar. Es u futbolista que ha sorprendido por su madurez y que va a ir creciendo a medida que vaya pasando el tiempo. El otro día jugó de lateral izquierdo y estuvo basante bien, a pesar de la dificultad del rival. Puede jugar en ambas posiciones. Por altura igual se queda un poco corto para central, pero lo compensa con rapidez y buena salida de pelota".

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