Retiran varios paneles de protección de un edificio en A Illa a causa del viento

El Umia viaja hacia la desembocadura fuera de su cauce, sobre todo en Ponte Baión

Los Bombeiros retiraron varias planchas de un edificio de la avenida Castelao.

Los Bombeiros retiraron varias planchas de un edificio de la avenida Castelao. / Noé Parga

R. A.

Aunque ayer no fue uno de los peores días de temporal en la comarca, el viento y la lluvia obligaron a intervenir a las dos dotaciones de los Bombeiros de O Salnés en A Illa, donde se desprendieron varios paneles de protección de la fachada de un edificio. Todo ocurrió sobre las 14.30 horas, cuando un vecino del municipio alertó a la Policía Local de A Illa de que se habían caído varios paneles de lo más alto de un edificio situado en la avenida Castelao.

Hasta el lugar se desplazó la patrulla, que pudo comprobar que las láminas que se precipitaron al suelo no habían causado daños materiales. Sin embargo, era perceptible desde abajo qu eotras láminas podían correr la misma suerte, por lo que se alertó a los Bombeiros de O Salnés. La dotación de Vilagarcía fue la primera en llegar, aunque tuvo que recurrir al camión autoescalera de Ribadumia para poder llegar hasta los paneles.

Allí estuvieron durante una hora retirando unos 10 metros cuadrados de láminas para evitar que pudiesen venirse abajo. En principio, todo apunta a que las láminas ya estarían sueltas desde hace algunos días, pero fue ayer, cuando volvieron a soportar fuertes rachas de viento sur, cuando se precipitaron al suelo.

La de A Illa fue la incidencia más importante que provocaron las intensas lluvias y las rachas de viento, pero no fueron las únicas. La más espectacular es la que la constante caída de agua está provocando en el río Umia a su paso por Ponte Baión, entre Vilanova de Arousa y Meis. El río baja totalmente desbordado, anegando fincas y viñedos, sobre todo a la altura de As Aceñas, que han desaparecido debajo del agua del cauce fluvial.

El río lleva varias semanas provocando dificultades en varios puntos de su cauce, como en el refugio de Cabanelas, que llegó a inundarlo hace tan solo unos días. Son muchas las voces que culpan de esta situación a los gestores de la presa de Caldas que, ante las pertinaces lluvias, optan por abrir las compuertas sin un plan premeditado y sin avisar río abajo, lo que acaba provocando subidas inesperadas del cauce y severos problemas en establecimientos, viviendas y carreteras próximas al Umia.

Los Bombeiros tuvieron que recurrir al camión autoescalera de Ribadumia.

Los Bombeiros tuvieron que recurrir al camión autoescalera de Ribadumia. / Noé Parga