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Alertan de que los rastreos a los contactos de positivos se demoran hasta cuatro días

Cribado de O Grove, que se llevó a cabo a finales de noviembre pasado. | // NOÉ PARGA

O Salnés está padeciendo, como buena parte de Galicia, una virulenta sexta ola de coronavirus. Para los cargos públicos y sanitarios consultados por FARO hay una conjunción de factores que propician el incremento de contagios: se celebran más actos sociales, existe una menor percepción del riesgo de la enfermedad... Pero dirigentes como el concejal de Sanidade de O Grove, y médico de profesión, Javier Caneda, apuntan a otros condicionantes más relacionados con la gestión política de la pandemia. En este sentido, considera importante, “mejorar el sistema de rastreo”.

“En algunos casos pasan tres, cuatro y hasta cinco días desde que una persona es diagnosticada y se le realiza la prueba a todos sus contactos”

Javier Caneda - Concejal de Sanidade de O Grove y médico

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El edil y sanitario considera que el seguimiento de los contactos de las personas diagnosticadas de COVID funcionó mejor en las primeras olas, cuando la Xunta contrató a un equipo específico para esta función, y además participaba el Ejército. Ahora, sin embargo, opina que el servicio es mejorable. “En algunos casos pasan tres, cuatro y hasta cinco días desde que una persona es diagnosticada y se le realiza la prueba a todos sus contactos”.

Para Javier Caneda, es un plazo excesivo y hay que tratar de recortarlo al máximo, a ser posible a solo 24 horas, puesto que de lo contrario habrá en la calle personas que se han contagiado, pero que no empiezan a guardar cuarentena hasta varios días después de haber estado en contacto con un positivo. En consecuencia, hay muchas probabilidades de que durante ese tiempo haya infectado a más personas, tanto de su núcleo familiar directo como de fuera.

El virus va sin freno en Vilagarcía

El COVID sigue sin freno en Vilagarcía, donde el Sergas ha notificado 174 casos activos, 14 más que en la víspera. Es, con mucho, el municipio de O Salnés más afectado en esta sexta ola. Pero la incidencia también está aumentando peligrosamente en Cambados, que pasó de los 30 casos registrados el martes a los 41 del último balance, facilitado ayer. En O Grove, el Sergas ha notificado 43 infecciones, dos más que el día anterior; en Sanxenxo, 26; en Ribadumia, 16; y en Meis, seis.

A Illa rompe la tendencia de la comarca, puesto que es favorable. A principios de mes había en esta localidad 15 personas con COVID-19, pero en el último balance ya solo quedaban nueve.

En el conjunto del área sanitaria, ya hay más de 1.200 positivos, pero la presión hospitalaria sigue estable, con 36 ingresados en planta (dos en el Hospital do Salnés) y otros dos en críticos. En las últimas horas, además, ha muerto en Montecelo una mujer de 74 años con patologías previas. Es la víctima 211 en el área.

Test de antígenos

Constantino Cordal, concejal de Sanidade de Cambados, plantea que otra herramienta necesaria para evitar la expansión tan acelerada que está teniendo el virus desde hace unas semanas es facilitar el acceso a los test de antígenos.

"Los test de antígenos deberían tener un precio más bajo, para que cualquier persona se lo pudiese hacer sin preocuparse por el precio”

Constantino Cordal - Concejal de Sanidade de Cambados

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Los ciudadanos pueden hacerse la prueba en los centros de salud, en los servicios de Urgencias o en las farmacias. Algunas opciones son gratuitas -como cuando se acude al centro de salud-, pero hay otras de pago. En las farmacias se están vendiendo los test a precios que por lo general oscilan entre los cinco y los siete euros, y el concejal de Cambados entiende que, “hay que facilitarle a la población todas las herramientas para evitar que puedan contagiar a otras personas, y los test de antígenos deberían tener un precio más bajo, para que cualquier persona se lo pudiese hacer sin preocuparse por el precio”.

Javier Caneda también opina que estas pruebas, “deberían ser más baratas”, y recuerda que en Portugal es posible comprarlos incluso en los supermercados a dos euros. De hecho, el médico grovense sostiene que los test serán muy necesarios en las próximas semanas, puesto que pueden ser un medio para reducir el riesgo de contagiar a algún allegado en las cenas y comidas de Navidad.

Los cribados

Para Caneda, también hay que ser más ágiles con los cribados. En su opinión, actualmente se tarda mucho en convocarlos. “Sería bueno hacerlos antes, cuando ya se empieza a detectar un crecimiento sostenido de casos”. Asimismo, hace un llamamiento a la responsabilidad individual, y aboga por la precaución en las reuniones sociales.

Cambados y O Grove tienen zona cubierta para hacer las pruebas

La gerencia del área sanitaria Pontevedra-O Salnés ha habilitado un punto en el aparcamiento del Hospital Provincial a donde los ciudadanos pueden acudir sin cita previa a hacerse una PCR de forma gratuita. El objetivo de este servicio en Pontevedra es cortar lo antes posible eventuales cadenas de contagios, y estará operativo, como mínimo, hasta enero. Este servicio no se presta en O Salnés, pese a que la incidencia de coronavirus también está siendo elevada en esta comarca. Javier Caneda plantea que, “cuanto más acerques a la población la posibilidad de hacer una PCR, mejor”, pero entiende que, “no es posible habilitar un punto de ese tipo en todos los municipios”.

La posibilidad de hacer un test de antígenos de forma gratuita cerca de casa existe en varias localidades de O Salnés, como son Vilagarcía, Cambados y O Grove, aunque en algunos casos las condiciones no son las más idóneas. En el centro de salud de Vilagarcía, los pacientes están a la intemperie mientras se les realiza la prueba, que hace una enfermera desde el interior del edificio, asomada a una ventana y subida a una banqueta. Recientemente, se instaló una lona para evitar que llueva sobre los pacientes.

Las condiciones son mejores en Cambados y O Grove, donde incluso es posible hacerse la prueba sin bajar del coche. En Cambados, el Ayuntamiento instaló con sus fondos una gran carpa en la fachada del centro de salud al principios de la pandemia, mientras que en O Grove fue el Sergas quien costeó el cerrado. Al inicio de la crisis sanitaria era provisional, pero ahora se ha sustituido por una estructura fija. Los sanitarios sostienen que cuando la incidencia es baja es viable realizar las pruebas dentro de los centros, pero que ahora, con tantos casos, sería imposible disponer de una sala limpia todo el día.

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