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El deporte es de las personas, no de los géneros

Noé Charlín, durante uno de sus ejercicios en competición.

Noé Charlín, durante uno de sus ejercicios en competición.

La gimnasia rítmica es uno de lo deportes más duros y sacrificados y, aunque practicado en su mayor parte por mujeres, también es un deporte abierto al género masculino. Así lo quiere dejar claro el club de Ximnasia Rítmica Illa de Arousa, a raíz del ataque de la patinadora rusa Tatiana Navka al gimnasta español Crístofer Benítez en la que cuestionaba su presencia en un deporte tradicionalmente femenino. Desde el club no dudaron ayer en mostrar su repulsa ante este tipo de comentarios al considerar que “en el ámbito del deporte, particularmente en la gimnasia rítmica y en la vida, deben promoverse la igualdad y la inclusión, valores indispensables en todos los deportes”.

La presidenta de la entidad isleña, el club más longevo de gimnasia rítmica de la comarca, Herminia Varela, reivindicaba el papel de los tres niños con los que cuenta el club, tres niños que “debemos reivindicar por su implicación con la gimnasia”.

El club Ximnasia Rítmica de A Illa reivindica el papel de sus integrantes masculinos

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Uno de ellos, Noé Charlín, ha participado en competiciones a nivel estatal, finalizando en la tercera posición del campeonato de España, mientras Óscar Maestú y Alejandro Dios llevan tiempo demostrando que este deporte no entiende de géneros, sino de personas que lo practican. Varela reconoce que “estamos muy orgullosos de ellos, somos conscientes de que todavía no todo el mundo es capaz de asimilar que un niño pueda hacer gimnasia rítmica, cuando es una modalidad, la masculina, que existe desde hace mucho tiempo; incluso nosotros llegamos a contar con un entrenador, Rodrigo Vázquez, que fue fundamental para que este club siga aquí”. Varela hace un paralelismo con otros deportes considerados, entre aspas, masculinos, como es el caso del fútbol, donde “las mujeres están demostrando que están igual de capacitadas que un hombre para jugar; estamos en pleno siglo XXI y no se puede discriminar por cuestión de sexo en un deporte”.

El club de A Illa es el más longevo de la comarca de O Salnés y cuenta, en estos momentos, con 35 licencias de gimnasia rítmica. La intención es poner recuperar en los próximos meses las escuelas que el club tenía diseminadas por varios lugares de la comarca y que, a raíz del coronavirus, cesaron su actividad de forma provisional.

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