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Un bateeiro de A Illa crea una funda para aumentar la productividad del cultivo

La funda podría tener un precio por cuerda de aproximadamente 30 euros. | // IÑAKI ABELLA

Dacosta garantiza que no se perderá nada de producto. | // IÑAKI ABELLA

El sector del mejillón contará a su disposición en pocas fechas con la posibilidad de aumentar su productividad gracias al invento que tiene en el isleño Antonio Dacosta a su cabeza visible.

La iniciativa, que ya cuenta con un prototipo comercializable, se basa en proteger cada cuerda de mejillón con un dispositivo a modo de funda que impida que el producto se pierda en el fondo del mar y se reduzca drásticamente la operatividad del proceso de cultivo de cada batea.

“Hay muchas bateas que pierden miles de kilos cada año y se trata de garantizar la recuperación del 100%. Con este sistema de enfundado todas las bateas tendrán todo lo que cultivan”, señala el promotor de lo que considera “una revolución para el sector”.

La transformación de la idea en realidad ha conllevado un total de dos años hasta hacerse realidad, si bien el proceso tiene todavía mucho recorrido por delante. Apunta Antonio Dacosta que “se hicieron muchas pruebas en el mar para ir perfeccionando el sistema. Queríamos pulir todos los detalles y ahora tenemos un producto perfecto y que irá en beneficio de los mejilloneros”.

Trabajando codo con codo con una redería de Marín, experta en venta de tecnología marina, el sistema de envoltorio de cada cuerda de mejillón contará además con la facilidad como característica destacada. “Se necesitará un tubo telescópico a modo de caña de pescar que tendrá una cámara y la pinza para agarrar la funda e introducirla en cada cuerda. Abajo llevará unos depósitos grandes para que no se pierda el mejillón que se vaya desprendiendo de la cuerda”.

Proyecto accesible económicamente

Otra característica del invento es la de su economía puesto por un precio aproximado a los 30 euros por cuerda, las bateas podrán contar con sus protecciones durante años. Añade Antonio Dacosta que “apenas pesan cinco kilos cada una y están elaboradas en un material biodegradable que además no entra en contacto con la cuerda en ningún momento. Y por supuesto no afecta ni a la calidad ni al tamaño del mejillón. Además facilitaría su recogida por lo que todo serían ventajas”.

Apenas pesan cinco kilos cada una y están elaboradas en un material biodegradable que además no entra en contacto con la cuerda en ningún momento

Antonio Dacosta - Bateeiro

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En la misma línea, el promotor de la idea reconoce que “ya tuve ofertas importantes para comprarme la patente, pero no acepto. Yo soy bateeiro también y no quiero hacerle daño al sector pagando precios desorbitados. Se trata de ayudar y me entrevistaré con asociaciones y cofradías para poner todo en marcha”.

Propósito de crear 120 empleos en A Illa

Además, en el caso de que todo vaya como se espera, Antonio Dacosta quiere que redunde en beneficio de A Illa con la creación de una empresa para la construcción de las fundas de las cuerdas de mejillón. Apuntó a este respecto que “se necesitarían alrededor de 120 trabajadores que trabajarían en dos turnos de 60. Tengo el compromiso del alcalde Carlos Iglesias de ayudar a encontrar terrenos para la fabrica”. Además también quiere dar prioridad para el trabajo a aquellas personas que padezcan algún tipo de minusvalía física “porque son tan válidos como cualquiera porque a mí el mar me lo demuestra cada día”.

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