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Preocupación por el declive de la marsopa en las Rías Baixas

Recientemente el BDRI avistó una madre nadando junto a su cría

Una marsopa adulta y su cría. BDRI

El Instituto para el Estudio de los Delfines Mulares (BDRI), al abrigo de su plan de seguimiento científico de los mamíferos marinos, tuvo recientemente la oportunidad de estudiar una marsopa que nadaba junto a su cría.

Pero a pesar de la localización de este recién nacido en las Rías Baixas, y de la buena noticia que esto supone, en el centro de estudios asentado en O Grove, que dirige el doctor Bruno Díaz López, insisten en denunciar el declive en Galicia de la marsopa (Phocoena phocoena), conocida en esta región como "toniña".Pesca y contaminación acústica

"Hemos de ser cautos, porque en los últimos años esta especie está disminuyendo en número de ejemplares como resultado del impacto de actividades humanas como la pesca y la contaminación acústica", explican en el BDRI antes de resaltar que la tasa de supervivencia entre las crías de marsopa "es muy baja".

Llegados a este extremo, puede recordarse el estudio sobre las marsopas en aguas gallegas publicado por el propio Bruno Díaz y una de sus más estrechas colaboradoras, Séverine Methion, en el que se detalla que la distribución y número de ejemplares de este "pequeño y tímido cetáceo" disminuye a causa de la presencia de embarcaciones a motor.Más problemas en verano

"Y por desgracia, el verano es el período con mayor tráfico marítimo en aguas costeras, debido a la presencia de embarcaciones de recreo, al igual que aumentan considerablemente los niveles de contaminación acústica", lamentan en el BDRI.

El citado estudio, del que en su momento de hizo eco FARO DE VIGO, se refiere a 273 expediciones realizadas en un período de 38 meses, entre abril de 2014 y noviembre de 2017, en las que fue posible monitorizar 9.417 kilómetros a lo largo de la costa gallega.

Del mismo se desprende que se produjeron en ese período setenta encuentros con otros tantos grupos de marsopas, algunos de hasta 25 ejemplares y con una media de 4,8 individuos por familia.

Gracias a ese seguimiento, que se complementaba con el realizado entre 712 grupos de delfines mulares, el BDRI sentenciaba que en realidad la marsopa no se alejaba de las rías gallegas por la abundancia de delfines, sino por la contaminación acústica y la presión ejercida por el ser humano.

Dados los escasos estudios existentes sobre la marsopa, que llega a medir entre 1,3 y 1,8 metros y alcanza un peso máximo de apenas noventa kilos, en el caso de las hembras, y de alrededor de sesenta kilogramos, si son machos, aquel estudio se antojaba de vital importancia para conocer mejor el comportamiento de esta especie, detectándose así que la abundancia de embarcaciones de recreo y el ruido que emiten, así como los efectos derivados de la actividad pesquera y acuícola, pueden ser la principal causa de la "huida" de la "toniña".

Entran en las rías, pero el ruido las espanta

Lo que quiere decir el BDRI es que "las marsopas evitan estar presentes en zonas de alta concentración de embarcaciones a motor, posiblemente por la contaminación acústica y el comportamiento asustadizo de la especie.

"Las marsopas pueden dejarse ver en buen número dentro de la ría un domingo, cuando no hay actividad pesquera o acuícola y, por tanto, se reduce el número de embarcaciones", explica el biólogo que dirige el BDRI antes de añadir que "es una especie tímida o asustadiza que para evitar la presión decide irse a aguas exteriores, mientras que al delfín mular las embarcaciones a motor le molestan mucho menos".Vulnerable

De este modo quiere demostrar "el alto grado de vulnerabilidad de la que es una de las especies de cetáceos más amenazadas a nivel nacional". Un animal que, a pesar de todo, sigue visitando el interior de las rías y las aguas costeras, como pudo comprobarse nuevamente al descubrir a la hembra adulta que, como se explicaba anteriormente, nadaba junto a su cría.

Desde el BDRI insisten en alertar sobre "la vulnerabilidad de la marsopa común, que se encuentra en clara regresión en aguas de la Península Ibérica y es uno de los cetáceos más pequeños del planeta".

El trabajo científico antes citado también fue recogido en su momento por una publicación especializada tan prestigiosa como "Marine Biology".

Estudio del contenido estomacal, con Cemma

No es, ni mucho menos, el único estudio sobre la especie. Graham John Pierce, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Pablo Covelo, de la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (Cemma), y dos integrantes del Instituto Español de Oceanografía (IEO), como son Alberto Hernández-González y Camilo Saavedra, firman un trabajo basado en el análisis del contenido estomacal de los mamíferos marinos, ya que puede proporcionar información sobre su dieta, ecología y uso de hábitat.

Explican que, "aunque las dietas de otras especies de cetáceos en el noroeste de la Península Ibérica se han estudiado en detalle, hay muy poca información disponible sobre la dieta de las marsopas de esta área, que constituyen una población separada del resto de las marsopas del Atlántico Nordeste".

De ese estudio se desprende que "las marsopas representan el 7% de los varamientos en Galicia, y de ese porcentaje, aproximadamente el 48% mostraron señales de interacción con las pesquerías".Prefieren las fanecas

Tras analizar el contenido estomacal de 76 marsopas varadas en la costa gallega entre los años 1990 y 2017, se deduce que en ellas había restos de "al menos 1857 peces, 74 cefalópodos y 21 crustáceos".

Así las cosas, "se identificaron 21 especies de peces y 6 de cefalópodos, siendo las fanecas la principal presa por importancia en peso (36,9%), seguida de la merluza (18,7%), la bacaladilla (17%) y el jurel (14%)".

Ministerio para la Transición Ecológica

El Ministerio para la Transición Ecológica detalla que la marsopa, la especie de cetáceo de menor tamaño en el Atlántico Norte, "presentan una cabeza roma, sin el típico pico de algunos delfines". Estas son otras de sus características:

  • Sus aletas pectorales tienen el extremo redondeado y "la aleta dorsal se sitúa en la mitad del cuerpo, es baja y triangular, presentando una peculiaridad única en los cetáceos: la existencia en el borde anterior de la aleta dorsal, de algunos ejemplares, de tubérculos epidérmicos a modo de protuberancias que le dan un aspecto aserrado".
  • El color dorsolateral de la "toniña" es negro acastañado, y en la parte anterior de los flancos presenta un color ceniza que se difumina a blanco centralmente.
  • Destaca, además, por las aletas pectorales negras, con una línea que las une con la parte inferior de la boca, que es también oscura rodeando el labio inferior.
  • La parte anterior de la cabeza es un poco más clara, haciendo una figura triangular que se abre hacia delante desde el aventador.
  • A pesar de la variación de color individual, y de cierta asimetría bilateral, no se han encontrado diferencias en las distintas poblaciones del mundo.
  • El cráneo es alargado, aunque con rostro corto, el paladar es plano y presenta una marcada asimetría orientada a la izquierda general en los cetáceos odontocetos.
  • Los dientes son espatulados, caso único entre los cetáceos en los que suelen ser cónicos.
  • Los huesos pélvicos en esta especie son mucho mayores y voluminosos que en los pequeños delfínidos, estando relacionado con el tamaño de los órganos sexuales, sobre todo en el caso de los machos.

Al referirse al hábitat, alimentación y comportamiento de la marsopa, el Ministerio para la Transición Ecológica añade:

  • Su hábitat está limitado a las aguas de la plataforma continental, aunque puede hacer uso de grandes profundidades entre masas continentales.
  • Su dieta es básicamente piscívora y oportunista, está basada en especies litorales o demersales.
  • En áreas litorales profundas pueden alimentarse de presas pelágicas, incluyendo cefalópodos.
  • Detecta a sus presas mediante señales de ecolocación a distancias entre 15 y 27 metros.

La reproducción de la especie

Respecto a la reproducción de la "toniña", el Ministerio para la Transición Ecológica explica que presenta grandes variaciones interpoblacionales, ya que las diferencias locales de disponibilidad alimenticia, junto con diferencias ambientales como la temperatura, pueden generar grandes diferencias en la estacionalidad del período reproductor. Pero hay otros datos a tener en cuenta:

  • La cópula tiene lugar en el Mar del Norte entre julio y agosto.
  • Tras una gestación de 10 a 11 meses, los partos tienen lugar en mayo o junio del año siguiente; un mes más tarde en el Mar Báltico.
  • La madre amamanta la cría durante 8 o 9 meses.
  • No se conoce con exactitud la época de los partos en las costas Ibéricas, aunque los registros de varamientos sugieren que las crías nacen con tamaños superiores a los 80 centímetros de longitud y existen dos períodos de parto, uno en verano y otro, en primavera.
  • Las hembras alcanzan la madurez con una edad de entre 2,1 y 4,4 años, mientras que los machos lo hacen desde que tienen 1,9 a 2,9 años.
  • La hembra, que se reproduce cada uno o dos años y a lo largo de toda su vida pare 3 o 4 crías, puede vivir hasta 20 o 24 años.

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