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Faro de Vigo

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Iria Blanco revela su mirada artística a los más pequeños

Los alumnos de 1º de Primaria del CEIP Párroco Don Camilo compartieron unas horas con la pintora el pasado 13 de marzo

Iria Blanco durante su encuentro con los alumnos de 1º de Primaria del colegio Párroco Don Camilo. // Cristina Graña

El pasado 13 de marzo, los alumnos de 1º de Primaria del CEIP Párroco Don Camilo tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano las vivencias y opiniones de una artista de la ciudad, Iria Blanco.

La pintora y farmacéutica hospitalaria es la autora de dos murales en Navia, creados dentro del proyecto municipal "Vigo e cor": uno dedicado al surf, donde priman los tonos azules, y otro donde los rojos, el jazz y los propios vecinos del barrio son los protagonistas.

Los pequeños la eligieron dentro del proyecto documental integrado del colegio "Cos ollos de Vigo", cuya finalidad es darles a conocer la ciudad y sus elementos históricos, geográficos, literarios, etc. pero a través de los ojos del arte.

Previamente al encuentro, los chavales recogieron información sobre la artista y se fotografiaron frente a los murales con sus familias, unas imágenes que presentaron en clase el pasado 8 de marzo, coincidiendo con el Día da Muller.

Llegado el martes, alumnos y pintora compartieron una entretenida charla, durante la cual Blanco fue constantemente interpelada por los pequeños. "Estaban muy interesados en saber a qué años empecé a pintar y cuáles fueron mis motivaciones", relata la artista, quien llevó a la clase distintas fotos personales y de su obra, les mostró que se puede pintar en superficies muy diversas y utilizando materiales muy distintos y les dio a entender que para pintar hay que vivir intensamente. "Les expliqué que todo en la vida influye en tu labor artística; que a mí, que trabajo como farmacéutica hospitalaria, el hecho de pintar me da una sensibilidad que me ayuda a tratar mejor a los pacientes, y viceversa".

Blanco se encontró frente a un grupo de niños apasionados por el arte, que descubrieron maravillados cómo funciona un praxinoscopio y que podrán reflejar su creatividad en los cuadernos que les regaló "para pintar la vida".

Con varios de los pequeños, e incluso con alguna profesora, no era la primera vez que se cruzaba. "A algunos los conocía del tiempo que estuve pintando los murales. Por eso me gusta tanto ese formato, porque me permite interaccionar con el entorno", apostilla la artista, quien juega a menudo en sus obras con el trampantojo y las ilusiones ópticas. "El hecho de que la gente que va a disfrutar de mis murales aparezca pintada en ellos creo que es muy positivo también para que se respete la obra. Son para la ciudad y su gente, y si los vecinos las sienten cercana, las cuidarán".

Actualmente, Iria se encuentra embarcada en varios proyectos, entre ellos un nuevo mural para el CEIP Ramón y Cajal. Así mismo, está invitada a participar en el libro que publicará Alianza Editorial en homenaje a Francisco Ayala, escritor al que conoció en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en el verano del 2001 y al que considera un referente y una persona muy querida en su vida.

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