Terrorismo

Benjamín Atutxa dice que quiere ´continuar su labor´ pese al ´susto´ sufrido

26.07.2008 | 18:27

El concejal socialista de Eibar (Guipúzcoa) Benjamín Atuxa, a quien ETA planeó secuestrar, ha asegurado hoy que quiere "continuar" su labor "haciendo un trabajo discreto y lo mejor posible" a pesar del "susto" que ha supuesto conocer las intenciones de la organización terrorista.

Atutxa ha comentado, en declaraciones a Efe, que no se explica "cómo se puede repetir" un suceso como el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, "que fue un desastre para él, para su familia y para todos sus amigos".

"Fue una cosa desastrosa que hizo ETA y que pensábamos que no se repetiría, pero no sé por qué parece que tenían de nuevo esa intención", ha señalado.

Precisamente Atutxa conoció a Miguel Ángel Blanco, ya que fue profesor suyo en el instituto de Eibar, donde impartía matemáticas.

Además recuerda que el concejal del PP de Ermua fue secuestrado en la estación de la vecina localidad de Eibar, muy cerca del domicilio actual del edil socialista.

Atutxa desea "que la noticia vaya perdiendo peso y hacer vida normal, como hasta ahora", ya que no se plantea abandonar su labor como edil en Eibar, pese a la preocupación con la que su familia está viviendo esta situación.

"Mi familia está preocupada, pero lo asume, como yo", ha explicado el concejal, de 57 años, que dirige un centro de formación del profesorado del valle del Deba y gestiona además la delegación de Bienestar Social del Ayuntamiento eibarrés.

El edil ha explicado que resultó elegido, tanto en el 2003 como en el 2007, en el puesto 11 de la lista socialista y que la izquierda abertzale, cuya plataforma fue anulada por los tribunales, ha reclamado ese escaño como propio.

Por este motivo Benjamín Atutxa ha sido objeto de intimidaciones en forma de pasquines, algo que le "preocupaba" porque se trata de "una presión como la que se hacía en la Alemania nazi con los judíos, a los que se señalaba en las puertas". "Es una presión de tipo fascista", ha añadido.

Benjamín Atutxa, casado y con una hija de 23 años, decidió entrar en política tras el asesinato en el año 2000 del presidente de la patronal de Guipúzcoa, Joxe Mari Korta.

"Ese atentado me hizo pensar que no se podía estar con los brazos cruzados y que había que tomar partido participando directamente en la política activa", ha indicado.

Lo hizo en las siguientes elecciones municipales, las de 2003, integrado en la lista socialista, aunque él no estaba afiliado al partido, lo que hizo posteriormente porque se sintió "en seguida identificado con los presupuestos del PSE/EE".

En aquel momento ya era consciente de que ser concejal implicaba asumir la amenaza de ETA, lo que causó temor a su mujer y su hija, pese a lo que le apoyaron para desempeñar su labor en el Ayuntamiento.

Ha considerado positivo el hecho de que ETA no pudiera llevar a cabo sus planes porque contaba con protección, aunque ha expresado su deseo de que "en los próximos tiempos nadie necesite llevar escolta".

"Estamos viviendo en una democracia y en Europa y esto es algo trasnochado en este momento, pero todavía lo tenemos que sufrir", ha lamentado Atutxa.

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