Blog 
Pantalla Grande
RSS - Blog de Alberto Frutos Díaz

El autor

Blog Pantalla Grande - Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Director y presentador de 'A día de hoy', 'El Submarino' y 'Metrocine' en Metrópolis FM. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine y series. El cine es el primer arte,...

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


Archivo

  • 02
    Enero
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    'The Imitation Game (Descifrando Enigma) - Búsquedas con premio

     

     

    Es lícito buscar premios. Se habla mucho, especialmente en estos meses, de las películas orientadas al éxito en los distintos galardones que se entregan a comienzo de cada año, con los Oscar a la cabeza, de manera, casi siempre, despectiva. Tramposas, lacrimógenas, perfectamente estudiadas en cada uno de sus movimientos, calculadas, previsibles y un poco anticuadas desde su gestación. Y sucede muchas veces que se cumplen todos estos defectos, que las costuras brillan a cada instante, que es sencillo identificar los lugares comunes a las que se dirigen todas y cada una de ellas. Pero, cuidado, hay expertos en la materia que te cuelan su mensaje sin que te des cuenta o, en el mejor de los casos, de manera honesta, identificable pero respetuosa. En los últimos años el cine británico ha entendido que se puede vender a la industria un producto perfectamente destinado a los premios sin que por el camino se pierda la elegancia, la sensibilidad, el buen hacer, la capacidad de contar una buena historia con las dosis exactas de cada uno de los factores que dan forma a un trabajo de éxito. El camino escogido tiene otro elemento común, el de las historias basadas en hechos reales. Sirvan como reciente ejemplo, 'Philomena' o 'El discurso del rey', películas aparentemente pequeñas que, gracias en parte a su humildad y falta de pretensiones, terminan ganando la batalla a unos cuantos Golliats. No siempre sale bien, claro, pero cuando sucede, el triunfo es indudable. 'The Imitation Game (Descifrando Enigma)' es una nueva muestra de que la estrategia sigue gozando de muy buena salud.
     
    Basada en la vida del matemático británico Alan Turing, reconocido como uno de los padres de la informática y famoso por haber descifrado los códigos secretos nazis contenidos en la máquina Enigma, 'The imitation game' contiene todos los elementos que uno espera de una película de estas características, es decir, una historia real potente centrada en un personaje central de altísimo voltaje dramático al que acompañan secundarios que aportan distintos giros a un relato algo mecánico. A través de un soberbio Benedict Cumberbatch asistimos a una trama que mantiene un ejemplar equilibrio a lo largo de sus poco más de 110 minutos, combinando el thriller de corte clásico con la emotividad imprescindible para contar una vida marcada por la soledad. Y en ese terreno es en el que la película se eleva, sin pisar terrenos lacrimógenos, contando con elegancia un drama humano conmovedor, apoyado por una fantástica banda sonora firmada por Alexandre Desplat y unos flashbacks que, en este ocasión, aportan información necesaria para terminar de entender una personalidad tan apasionante y compleja como la de Turing. 
     
    Aunque se le puede achacar cierta falta de riesgo en su apartado visual, rozando por momentos la atmósfera de telefilm, 'The Imitation Game', sabe mantener siempre el interés, dosifica sus golpes de efecto con cabeza, sin prisa pero sin pausa, es plenamente consciente del lugar al que se dirige y lo hace con paso firme, con talento. Nada es excepcional en ella pero todo es notable. Y es especialmente admirable comprobar como momentos que en otras manos serían carne de morbo y búsqueda de la lágrima fácil, se tratan aquí con tanto tacto, sin artificios de andar por casa. Esos tópicos que se convierten en campo de minas para el género del biopic y que, aquí, se esquivan con naturalidad. Una vida apasionante contada con mimo. Una película que busca premios, sí, pero también hacer disfrutar al espectador. Una de las dos misiones ya está cumplida. La más importante de ellas. 
     
     
     
     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook