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Javier Cantón, en el laboratorio. | // CEDIDA

Vacunación del Coronavirus

“Lo que ocurra en países sin vacunas nos puede afectar en el futuro”

“Lo ideal será vacunar a cerca del 100% y a los niños cuando alcancen la edad” | “Nos equivocamos muchas veces en un año poniendo la economía o el miedo al pánico social por encima de la salud”

Cuando Javier Cantón preparó su tesis doctoral sobre coronavirus no podía imaginar lo que vendría después. A sus 32 años es uno de los virólogos de referencia sobre este tipo de virus, y se ha hecho conocido para el gran público por su participación en el programa “Horizonte”, de Iker Jiménez, junto a eminencias como África González, José Alcamí o José María Martín Moreno. Uno de sus últimos sus trabajos es una revisión de las vacunas anti-COVID y hace un año fue voluntario del ensayo clínico de la vacuna de Janssen.

Cuando Javier Cantón preparó su tesis doctoral sobre coronavirus no podía imaginar lo que vendría después. A sus 32 años es uno de los virólogos de referencia sobre este tipo de virus, y se ha hecho conocido para el gran público por su participación en el programa “Horizonte”, de Iker Jiménez, junto a eminencias como África González, José Alcamí o José María Martín Moreno. Uno de sus últimos sus trabajos es una revisión de las vacunas anti-COVID y hace un año fue voluntario del ensayo clínico de la vacuna de Janssen.

“Lo que ocurra en países sin vacunas nos puede afectar en el futuro”

–Se ha planteado poner una segunda dosis a los vacunados con Janssen. ¿Se corre el peligro de que estos constantes cambios socaven la confianza de la población en las vacunas?

–Es cierto, y un grupo de científicos han publicado un artículo en “The Lancet” sobre qué podemos esperar en la gente si se empieza a ofrecer una 2ª de Janssen o 3ª de Pfizer/Moderna. Las dosis extra de refuerzo no parecen mejorar las altas efectividades logradas con las vacunas actuales. Estos investigadores, después de estudiar diversos artículos sobre vacunas y variantes, han advertido que “si una dosis de recuerdo innecesaria produce reacciones adversas significativas, podría haber implicaciones en la aceptación de las vacunas más allá de las de la COVID-19”.

–-¿Cree que en España se terminará aprobando una tercera dosis de vacuna para mayores de 65 años?

–No tiene sentido que el único filtro sea la edad. Sabemos que la COVID-19 tiene porcentajes de letalidad mayores conforme a la edad de la población. Pero una tercera inyección, si aún conservan anticuerpos y linfocitos T, no tiene por qué proteger más.

–-¿Hay que olvidarse de fijar un porcentaje de inmunidad de grupo?

–Dada la capacidad del virus para mutar y modificar su capacidad de contagio (que es lo que se toma de partida para calcular ese porcentaje), probablemente sí. Lo ideal será tener datos lo más próximos posibles al 100% e ir vacunando a los niños cuando alcancen la edad. Y luego vigilar la pérdida de protección con los años.

–¿Es previsible un aumento importante de incidencia de COVID-19 este otoño entre los menores de 12 años? ¿La vuelta al colegio se ha preparado bien por parte de las administraciones?

–Es inevitable que aumente la incidencia ahí. Son el sector menos protegido porque aún no están vacunados. Pero el virus sigue circulando y los niños van a relacionarse más. Ya el año pasado se dio clase en peores condiciones que ahora. Siempre se podría hacer más, pero en general los profesores están cargando con la responsabilidad de vigilar que los colegios sean un entorno seguro. Se habría agradecido una inversión mejor en ventilación que, cuando acabe la pandemia, también mejore la calidad del aire y evite dolores de cabeza y cansancio mental derivado de una mala ventilación.

–El célebre inmunólogo Anthony Fauci ha dicho que el SARS-CoV-2 debería ser considerado como el virus del sarampión, no como el de la gripe. ¿Está de acuerdo con ese enfoque?

–Sí, en el sentido de que el virus de la gripe depende de la estacionalidad por sus características (períodos de incubación, o duración de la fase presintomática, por ejemplo). Si tenemos niños que aún no están vacunados por edad y el virus queda residual (independientemente de la estación) en nuestras sociedades, llegará a una guardería o un colegio donde originaría un brote, especialmente a la vuelta de vacaciones. Los adultos vacunados estaremos protegidos.

–Casi nadie cree que se pueda erradicar este coronavirus como el de la viruela, pero ¿hay que aceptar ya que el SARS-CoV-2 será endémico o se puede apostar por la eliminación, como se ha hecho con el sarampión?

–Sí, será endémico en países donde no se vacune. Si el SARS-CoV-2 queda aislado en determinados países donde no se vacuna (por la razón que sea), podrá evolucionar y volverse, con el tiempo, lo suficientemente distinto a lo que tenemos ahora y las vacunas podrían necesitar una actualización.

–-¿Por qué los coronavirus del SARS (2002) y MERS (2012) dejaron de ser una amenaza en poco tiempo y este coronavirus no? ¿Tuvo que ver con una reacción más rápida o por características biológicas diferentes?

–Se debe a las características de los virus. Las medidas aplicadas entonces no habrían parado este virus. SARS-CoV-1 y MERS-CoV están más especializados en el tracto respiratorio inferior, donde la severidad de la enfermedad es más alta. Y ninguno infecta el tracto respiratorio superior (o al menos, no con la eficiencia del SARS-CoV-2), que es lo que más determina la capacidad de contagio.

–-¿Se minusvaloró el peligro que suponía el SARS-CoV-2 desde el principio, al no clasificarse como un virus de máximo riesgo?

–Los otros coronavirus que conocíamos no invitaban (en parte) a pensar en ellos como una amenaza pandémica. Causaban enfermedades respiratorias leves o brotes letales pero muy efímeros. Pero este virus despertó muy rápidamente las alarmas en China. Algo que en occidente no pareció relevante. Nos equivocamos (España, Europa, EE UU, etc) muchas veces en un año poniendo la economía o el miedo al pánico social por encima de la salud.

–Las vacunas son efectivas contra todas las variantes que conocemos. ¿Qué probabilidades hay de que surja una variante del SARS-CoV-2 que tenga un escape vacunal completo?

–Dada la tasa de mutación del virus y el ritmo de vacunación, es difícil pensar que eso ocurra (en países que estén vacunando). Pero no vivimos en un país o continente aislado. Lo que pase en países sin vacunas nos puede afectar en el futuro.

–Hay algunos expertos que plantean que, si la proteína S del SARS-CoV-2 variase tanto como para que nuestro sistema inmune no fuera capaz de reconocerla, esos cambios habrían alterado tanto esa “llave” del virus que el patógeno perdería su herramienta para entrar en las células y replicarse. ¿Es plausible esta hipótesis optimista?

–Hay muchas variables en las mutaciones de la proteína S con distintas implicaciones. Pero sí que es cierto que la realidad que estamos viviendo (que en parte era esperable) es que las variantes más resistentes a las vacunas (beta o gamma) no son las que se están imponiendo. Por ahora.

–¿Qué opina del antiviral de PharmaMar, la plitidepsina? ¿Hay esperanzas fundadas de que pueda funcionar?

–Aún queda ver las publicaciones de los últimos ensayos clínicos, pero parecía prometedor. Ha habido varios problemas con los antivirales en esta pandemia. Uno de ellos ha sido el intervencionismo político (Trump y la hidroxicloroquina lo ejemplifican). Otro de ellos es que, al tratarse de una enfermedad multisistémica, es difícil que un fármaco lo cure todo. Además, parte de la patología del SARS-CoV-2 ocurre cuando la infección ya ha avanzado mucho y no se ha detectado a tiempo. Si no detectamos al virus (rastreo poco eficiente) y ya ha hecho su agosto en nuestros pulmones, las patologías respiratoria, cardiovascular o neurológica se vuelven inevitables.

–¿Es ya tarde para averiguar el origen del SARS-CoV-2?

–No es tarde a nivel científico. Cada artículo científico (serio) relacionado con virus similares al SARS-CoV-2 y murciélagos nos acerca más al origen. Ahora bien, a nivel social, es posible que no se instaure ni se acepte la idea de un origen que no sea el “diseño en un laboratorio” o el “escape de un laboratorio”. Son teorías a veces muy bien hiladas por la presencia de los laboratorios de Wuhan, la verdad. Pero la ciencia se basa en evidencias demostrables.

“Los científicos tienen la responsabilidad social de ayudar yendo a programas de TV”

–Dirige Educaina, un portal de actualidad científica y educación que acaba de renovar. ¿Ha faltado divulgación y pedagogía en esta pandemia en España, por ejemplo, en la cuestión de los aerosoles, la ventilación y el ajuste de las mascarillas?

–Ha habido personas clave en esto, referentes para mí, que han dado información útil y estaba al alcance de todo el mundo. Pero el foco no ha estado en ellos. La OMS ha demostrado ir por detrás de la evidencia científica varias veces en esta pandemia. Es incalculable el valor de esta organización a la hora de gestionar las campañas de vacunación de gripe o erradicación de enfermedades. Pero en este tema, que requería urgencia, atrevimiento y diligencia, ha naufragado. La imagen social que ha proyectado ha sido muy mala, y la gente ha buscado referentes en redes sociales, donde hay expertos, pero también cantamañanas.

–En España ha sido muy destacada la participación de científicos como usted y otros investigadores eminentes en los programas especiales de Iker Jiménez, célebre por una temática de misterio muy alejada de la ciencia. ¿Le han criticado por ello?

–Sí, pero un porcentaje pequeño. La sensación global que he recibido era de agradecimiento por divulgar la ciencia allá donde me han invitado. He de añadir que, a mí, la verdad, no me ha extrañado que Iker Jiménez se metiera en este tema. Pese al encasillamiento social de sus programas (fantasmas, la chica de la curva...), siempre ha habido espacio para la ciencia. En cualquier caso, creo que cualquier científico tiene la responsabilidad social de ayudar, aunque no le guste, yendo a programas de televisión si tienen una audiencia brutal y puede aportar algo bueno. Yo lo he disfrutado muchísimo.

–¿Cómo gestiona las críticas y ataques de los antivacunas en redes sociales? ¿Intenta razonar con ellos?

–Ha generado mucha frustración y dolor en mi familia. He pasado de responder y explicar todo a cualquiera, a empezar a bloquear o restringir quién puede responder a mis hilos en Twitter. Es injusto dedicar horas de estudio y trabajo de condensación para contar artículos científicos en pocos tuits para que cualquier usuario anónimo lo equipare a un vídeo de un supuesto experto que dice que el esperma de los no vacunados se va a revalorizar con el tiempo. Intento impedir (con bloqueos o restricciones) que en mis hilos de ciencia se pueda leer también pseudociencia.

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