Autoconsumo y aislamiento, aliados del ahorro en el hogar
» Consciente de que la mejor energía es la que no se consume, Iberdrola ayuda a sus clientes a reducir su gasto con iniciativas como Smart Solar
A través de Smart Solar, Iberdrola ha puesto el autoconsumo al alcance de cualquier cliente, tenga o no cubierta propia. / Faro
La situación actual de encarecimiento en los mercados energéticos por los altos precios del gas ha demostrado que la electrificación es la solución más eficiente y sostenible, y la que permite un mayor ahorro a las familias.
Consciente de que la mejor energía para los clientes y para el planeta es la que no se consume, Iberdrola ha puesto en marcha distintas iniciativas para ayudar a sus clientes a reducir su gasto energético, manteniendo el confort en sus hogares.
Autoconsumo renovable: Smart Solar
La colocación de un sistema solar de autoconsumo puede suponer para las familias un ahorro en la factura anual del hasta el 70%.
Este ahorro se produce por una triple vía:
- la energía producida por la instalación que el usuario no tiene que comprar,
- la compensación por los excedentes de energía no consumida, que es vertida a la red,
- y el ahorro por menores impuestos.
Además, Iberdrola incorpora la novedad de que en el caso de que aún queden excedentes tras compensar el 100% de la factura con la energía vertida a la red, los autoconsumidores de Iberdrola podrán derivarlos para el consumo en una segunda residencia.
Planta de autoconsumo en domilicio. / Faro
La colocación de un sistema solar de autoconsumo puede suponer para las familias un ahorro de hasta el 70%
Iberdrola ha puesto el autoconsumo al alcance de cualquier cliente, tenga o no cubierta propia. En España, más de dos tercios de la población viven en edificios en altura. Para cubrir este segmento, la compañía lanzó en 2019 sus Comunidades Solares, mediante las cuales varios usuarios pueden compartir su propia energía 100% renovable desde una misma instalación fotovoltaica.
El desarrollo de soluciones inteligentes es una de las líneas estratégicas del grupo Iberdrola, que espera alcanzar los 40 millones de contratos con clientes en todo el mundo en 2025 con servicios como el almacenamiento de energía, la bomba de calor y la movilidad eléctrica, además del autoconsumo.
Los clientes de Iberdrola pueden acceder al excedente generado cuando lo necesitan, sin coste adicional
El 98% de los autoconsumidores de Iberdrola opta por devolver durante el día el excedente a la red una vez satisfechas sus demandas de energía a través de las diferentes modalidades de vertido (individual o colectivo), lo que les permite sacar el máximo partido a su inversión.
De esta forma, las redes de i-DE -la distribuidora del grupo Iberdrola- actúan como una gran batería de almacenamiento energético para sus clientes ya que pueden acceder al excedente generado cuando la necesitan, sin coste adicional.
8 de cada 10 gallegos ahorrarían un 30% con Smart Clima
Iberdrola fomenta el aislamiento térmico de las viviendas, que puede rebajar en hasta un 30% el gasto energético doméstico destinado a calefacción y refrigeración.
En España, ocho de cada diez viviendas se encuentran en edificaciones de baja eficiencia energética, lo que provoca que la mitad de la energía que se consume en los hogares se pierda hacia el exterior a través de los muros y los tejados. En Galicia, el 78,59% de las viviendas podrían ser aisladas con Smart Clima de Iberdrola.
Con Smart Clima se mitigan las pérdidas de energía de forma definitiva en un solo día y sin necesidad de realizar obras en el domicilio, ni de solicitar permisos a la Comunidad de Propietarios.
El aislamiento se realiza rellenando con lana mineral de vidrio las cámaras de aire que se encuentran entre la cara exterior del edificio y la pared de la vivienda. Este doble tabique es habitual en la gran mayoría de residencias en España. También se puede aplicar para aislar el tejado en el caso de áticos o unifamiliares que dispongan de falso techo, así como en viviendas independentes que cuenten con una bajocubierta no habitada.
Esta técnica es en la actualidad la que permite un mayor ahorro de energía por cada euro invertido. Se trata de una solución utilizada desde hace más de 30 años, con gran arraigo en países con clima continental como Reino Unido, donde se han aislado ya más de 13 millones de casas mediante el insuflado en cámara de aire.
Con una inversión total menor a los 1.000 euros, una residencia habitual en España, un piso tipo de unos 80 metros cuadrados, puede reducir su consumo en 1.800 kilovatios térmicos al año, el equivalente a utilizar un mes y medio menos la calefacción al año, lo que con una tarifa de gas de mercado libre supone un ahorro en el recibo de unos 350 euros.
Por otro lado, el aislamiento facilita la sustitución de calderas de gas y gasoil por nuevos sistemas de climatización eficientes y sostenibles, como la aerotermia, al disminuir las necesidades térmicas de la vivienda, lo que permite la utilización de equipos de menor potencia.