Santa Clara obró el milagro

La lluvia concedió una pequeña tregua para la disputa de la carrera, aunque el viento complicó la situación

11.04.2016 | 01:28
Último sprint entre José Alberto Bastos y Elías Domínguez, ayer en Baiona. // J. Lores

Santa Clara obró el milagro. Días antes a la celebración de la carrera la organización de la Vig-Bay anunciaba que había llevado huevos a la santa para pedirle el milagro de que la carrera se disputase, un año más, sin lluvia.

Las previsiones anunciaban una jornada de lluvia y viento que al final no se produjo. Hubo milagro. Llovió durante el calentamiento, pero tras el pistoletazo de salida, la lluvia concedió una tregua que sorprendió a todo el mundo. Donde ya Santa Clara no pudo hacer nada fue con el viento, que sopló en contra durante toda la prueba, para disgusto de los corredores.

"Fue una de las ediciones más duras", confiesa Elías Domínguez, que ha disputado las 17 ediciones de la Vig-Bay. "Desde que salimos en Samil el viento sopló siempre en contra. Fue bastante duro", añade. Por lo menos, no fue una Vig-Bay pasada por agua. "La verdad es que nos respetó. Sí que llovió mientras calentábamos, pero después paró", indica Elías Domínguez, que da fe que no ha llovido en ninguna edición del medio maratón que une Vigo con Baiona. Quizá la de ayer fue la que contó con unas condiciones más adversas.

También sufrió mucho Daniel Bargiela. "Para mí fue una de las ediciones más duras, porque al venir corto de preparación sabía que se iba a endurecer en la parte final. Pero al final eres competitivo, te metes y lo das todo?", prosigue el corredor de Bikila, que cree que por delante "tuvieron que pasarlo mal porque los últimos kilómetros son de cabeza, el crono ya no importa. Ha sido muy, muy duro". Como muestra indica que "hicimos kilómetros por Playa América a un ritmo de 3:35, eso ya lo dice todo", asegura.

Por lo menos, la lluvia les respetó. "Cuando llueve el músculo se enfría y sufre mucho. En este caso la temperatura era muy buena para correr, pero el viento no acompañó, pero bueno, todo no se puede y, por lo menos, la mitad".

Para Elías Domínguez, el mal tiempo pudo restar algo de participación este año a la carrera, pero está convencido de que la Vig-Bay aún no ha alcanzado su techo. "Puede que en esta edición haya habido un poco menos de participantes, pero creo que esta carrera va a seguir creciendo poco a poco. Tiene capacidad para llegar incluso a los 6.000 atletas", subraya.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine