Faro de Vigo

El paraíso fluvial del Baixo Miño que esconde una de las piscinas naturales más increíbles de Galicia

Lejos de los baños de salitre, en Galicia existen alternativas de interior que ofrecen naturaleza, tranquilidad y refrescantes chapuzones como esta joya oculta del Baixo Miño

Alberto Blanco

Los ríos gallegos esconden rincones mucho menos conocidos que los grandes destinos costeros y, en algunos casos, tan atractivos como ellos. También suelen estar menos concurridos. Uno de esos lugares se encuentra río arriba, en pleno Baixo Miño, donde el agua, la historia y el paisaje confluyen alrededor de una sorprendente piscina natural.

El enclave está situado en O Rosal, junto al río Tamuxe, el último afluente español del Miño antes de que este desemboque en el océano Atlántico. Allí, a los pies de un molino centenario, aparece uno de los parajes fluviales más especiales de la comarca: el Muíño das Aceñas.

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El lugar resulta atractivo durante cualquier época del año. El otoño transforma los colores de la vegetación, el invierno permite contemplar el río con más fuerza y la primavera llena de vida sus márgenes. Pero es especialmente durante los meses de verano cuando este pequeño refugio natural muestra todo su potencial.

El principal reclamo de este paraíso natural poco conocido es una amplia poza de aguas tranquilas y transparentes que invita a darse un baño. Aunque permanece relativamente escondida entre la vegetación, llegar hasta ella no supone una aventura complicada. El acceso es sencillo y se puede estacionar el vehículo junto a este espectacular entorno.

Una poza natural para todas las estaciones

La piscina fluvial del Muíño das Aceñas ofrece una intensa combinación de colores. Los tonos verdes de los árboles que rodean el río se reflejan en el agua y contrastan con el ocre de la arena acumulada en el fondo.

Cuando el caudal desciende, esa arena llega a formar una pequeña isla en medio de la poza. El paisaje cambia así en función del nivel del río, creando diferentes zonas para el baño o para descansar junto al agua.

Vista del Muíño das Aceñas en el inicio de la primavera.

Vista del Muíño das Aceñas en el inicio de la primavera.

No se trata, además, de la única piscina natural del Tamuxe. A lo largo de su cauce aparecen otras pozas y pequeños rincones fluviales que han llamado incluso la atención de publicaciones como la revista National Geographic.

El paisaje se completa con el restaurado Muíño das Aceñas, una pequeña cascada y una pasarela de madera que permite cruzar sobre el río y observar el entorno desde otra perspectiva. El puente de la autovía que atraviesa la zona es prácticamente el único elemento que rompe la apariencia de refugio natural de este rincón bien conocido por los vecinos de O Rosal.

Junto a la piscina existe también una amplia superficie verde en la que descansar después del baño. El área cuenta con un merendero protegido por la sombra de los árboles y con varias mesas, por lo que el enclave permite organizar una jornada completa en familia o con amigos.

Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Alberto Blanco
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Alberto Blanco
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Alberto Blanco
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Alberto Blanco
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Alberto Blanco
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Alberto Blanco
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Alberto Blanco
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Concello de O Rosal
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Concello de O Rosal
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Concello de O Rosal
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Concello de O Rosal
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño
Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño - Concello de O Rosal

El plan, sin embargo, no tiene por qué limitarse a extender la toalla y darse un chapuzón. Las aguas calmadas del Tamuxe permiten practicar deportes como el kayak o recorrer el río sobre las cada vez más populares tablas de paddle surf. Remontando desde el Miño hay empresas que organizan rutas hasta llegar a esta pequeño paraíso fluvial donde el chapuzón se convierte en algo obligatorio.

Sendero de pescadores

Los aficionados al senderismo también pueden convertir la visita al Muíño das Aceñas en una ruta apta para prácticamente todas las edades. La caminata resulta especialmente apropiada para realizar en familia y puede culminar con un baño en la piscina natural.

El itinerario es conocido como Sendero de Pescadores y está señalizado como PR-G112. La ruta comienza en la playa fluvial de As Eiras, situada junto al río Miño, y avanza por un paisaje en el que el agua y la vegetación acompañan buena parte del recorrido.

El entorno de As Eiras está integrado en la Red Natura 2000 y destaca por la riqueza de su ecosistema. En sus alrededores conviven bosques de ribera, cañaverales y zonas de pinos, además de una importante variedad de aves.

Esta diversidad convierte el recorrido en una propuesta interesante no solo para quienes buscan caminar, sino también para los aficionados a la observación de aves y a la fotografía de naturaleza.

La ruta permite así enlazar dos de los principales atractivos fluviales de O Rosal: las panorámicas sobre el estuario del Miño y la tranquilidad del río Tamuxe.

Centro de interpretación

El Muíño das Aceñas es un ingenio de la industria harinera que data del siglo XIX y que se mantuvo en funcionamiento hasta la primera mitad del siglo XX, según destaca Turismo Rías Baixas. La palabra «aceña» o «acea» proviene del topónimo árabe «acéniya» y en su origen describía una especie de molino harinero que se situaba dentro de la corriente del río y que se encontraba muy a menudo cerca del mar.

Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño

Muíño das Aceñas: un remanso fluvial en el Baixo Miño

El molino y su entorno fueron rehabilitados en el año 2011 y fue transformado en un pequeño centro de interpretación denominado Área da Natureza do Muíño das AceñasCuenta con dos salas dedicadas a una exposición permanente y otra para la realización de actividades relacionadas con la naturaleza.



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