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El bosque más antiguo de Galicia: más de 400.000 años de historia entre montañas y leyendas

Alguno de los árboles de este bosque tiene más de 400 años

El bosque natural de tejos más importantes de Europa, una de las pocas reservas de tejo común o negro existentes en el planeta, y el bosque más antiguo de Galicia.

El bosque natural de tejos más importantes de Europa, una de las pocas reservas de tejo común o negro existentes en el planeta, y el bosque más antiguo de Galicia. / Marta G. Brea

Apodado como «el bosque inmortal» y salvado el pasado agosto de ser pasto de las llamas que acechaban a sus puertas, el Teixadal de Casaio, en Carballeda de Valdeorras (Ourense), constituye el conjunto de tejos más importante de Europa y el bosque más antiguo de Galicia.

Sagrado, mítico, templo de druidas celtas y misterioso son palabras que vienen a la mente de quien se adentra en él como quien accede a un recinto catedralicio de la naturaleza: entre las ramas se filtra la luz a modo de vidriera, mientras que los troncos son los pilares que sujetan las bóvedas que forman las copas de los árboles.

Aunque el acceso a este lugar ancestral, aferrado en una ladera, no es sencillo ni apto para no iniciados en montañismo; la belleza y la historia del lugar son reclamo suficiente para que los amantes del senderismo se acerquen hasta allí.

Un espacio más antiguo que Roma

Situado en el Macizo de Pena Trevinca, a 1.350 metros de altitud, los tejos dominan el panorama de este particular bosque, donde también conviven serbales, acebos, fresnos, avellanos y robles. El bosque más antiguo de Galicia también es uno de los más importantes de Europa por su riqueza natural.

La antigüedad del Teixadal de Casaio va más allá de la longevidad de sus árboles. Aunque destacan sus 408 tejos de más de 400 años, su excepcionalidad viene de más atrás. Y es que el origen del bosque está en el Período Terciario (o Cenozoico), es decir, nació hace más de 400.000 años.

Estas cifras explican la riqueza histórica de la zona. El bosque ha sido testigo de la invasión romana de la Península, la extracción de wolframio en las minas de la zona e incluso se le ha asociado con los maquis durante los primeros años de la dictadura. De hecho, entre la crónica y la leyenda, se dice que los últimos defensores celtas de Gallaecia en ser derrotados por las cohortes de Roma se suicidaron utilizando veneno de tejo.

Desde su rincón escondido en el fondo de una ladera, este espacio es un vestigio de los bosques que poblaban la tierra en la época de las grandes glaciaciones.

Una ruta exigente para hacer en grupo

Si decides llegar hasta el Teixadal debes saber que llegar no es nada fácil. Las rutas que llevan hasta el bosque son largas y exigentes, teniendo que superar fuertes pendientes para las que necesitaremos estar en buena forma.

Su inaccesibilidad explica el estado de conservación de este espacio, por lo que deberás tratar este bosque de la misma forma que lo harías con un monumento histórico. En la práctica, esto se traduce en seguir siempre los senderos, no llevarte ningún 'recuerdo' en forma de rama, hoja o piedra; y procurar no perturbar la paz del bosque y de su fauna.

Las rutas que llevan a este bosque son solo aptas para expertos y se recomienda hacerlas en grupo.

Las rutas que llevan a este bosque son solo aptas para expertos y se recomienda hacerlas en grupo. / valdeorras.travel

Además, la mejor recomendación para emprender esta aventura es hacerlo en compañía, con un buen equipo y, si nadie conoce bien la zona, contar con un guía que nos dirija y nos explique cómo debemos actuar en cada momento.

Cómo llegar al Teixadal de Casaio

Puedes empezar tu recorrido en la ermita de San Xil Novo (a 3 horas de Vigo yendo por la A-52), donde encontraremos indicaciones que nos llevarán por una pista de tierra hasta las minas de wolframio de Valborraz. Desde allí tomaremos rumbo al alto do Seixo que divide las crestas del Couto I y II.

Desde este punto tendremos acceso de los valles del Foxo Castaño y de O Teixadal pasando antes por las escombreras de la mina de Hierro. Ya en el corazón del Teixadal, podrás disfrutar del regato de O Penedo y maravillarte con el también inmemorial del bosque.

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