Faro de Vigo

Un oasis en Portugal donde los sueños se convierten en jardines

Hay escapadas que apenas necesitan una mañana libre, el depósito con combustible y ganas de cruzar la «A Raia». Ponte de Lima es un clásico que nunca defrauda, sobre todo de abril a octubre. A solo media hora de la frontera de Galicia en Tui, la localidad portuguesa ha vuelto a convertir la ribera del río Lima en una galería de arte vegetal donde el paisaje no sirve de decorado, sino de argumento. Un oasis que este año ha convertido los sueños en jardines

Alberto Blanco

La edición de 2026 del Festival Internacional de Jardines de Ponte de Lima invita, un año más, a la esperanza: «Jardines de Sueño». Como cada año entre mayo y octubre, este espectacular vergel a tiro de piedra de Galicia despliega once jardines artísticos seleccionados por un jurado y una duodécima pieza, la francesa A Paz entre o Homem e a Natureza, que regresa después de haber sido la favorita del público en 2025.

Al Festival Internacional de Jardines de Ponte de Lima no se va únicamente a mirar flores. Los jardines introducen pasarelas, espejos, estanques, cortinas, laberintos, pequeñas arquitecturas y hasta ovejas escondidas. Hablan este año de la infancia, de los recuerdos que se pierden, de la crisis climática, del agua y de ese territorio fronterizo entre el sueño y la vigilia. Y todos ellos están pensados para ser recorridos.

Su emplazamiento, además, ayuda a dejarse querer. El recinto se encuenta en uno de los márgenes del río Lima, en muy cerca del puente romano-medieval que identifica a la localidad. Se puede comenzar la jornada paseando por el casco histórico, cruzar el puente a pie y reservar la tarde para el festival, dejando para el almuerzo alguno de los platos contundentes del Minho, con el arroz de sarrabulho y los rojões como especialidades más reconocibles. Además, para darse un chapuzón en los días de calor, no solo están las aguas del Lima, sino que el propio recinto del Festival Internacional de Jardines presume de una gran piscina. Un plan perfecto para pasar un día en familia.

El precio termina de convertirlo en un plan difícil de discutir: la entrada general cuesta un euro. El Festival Internacional de Jardines de Ponte de Lima recibe más de 100.000 visitantes anuales, una cifra que demuestra cómo este laboratorio de paisajismo ha dejado de ser una curiosidad local para convertirse en uno de los principales reclamos culturales del Alto Miño.

Fechas y horarios:

Fechas: del 30 de mayo al 31 de octubre de 2026.

Del 30 de mayo al 31 de agosto:

Lunes: de 13.00 a 19.00 horas.

De martes a domingo: de 8.00 a 19.00 horas.

Del 1 de septiembre al 31 de octubre:

Lunes: de 14.00 a 17.30 horas.

De martes a domingo: de 9.30 a 13.00 y de 14.00 a 17.30 horas.

*Los lunes permanece cerrado por la mañana para realizar tareas de mantenimiento. El recinto cerrará completamente del 12 al 14 de septiembre, coincidiendo con las Feiras Novas.

Entradas: mayores de 12 años, 1 euro; menores de hasta 12 años, gratis; mayores de 65 años, 0,50 euros. El pase individual para toda la temporada cuesta 2 euros para mayores de 12 años.

Fragmentos de sueño / Oficial

1. Fragmentos de sueño

Un estanque central representa la frontera entre la conciencia y lo que permanece oculto. Una pasarela de madera conduce hasta un espejo suspendido sobre el agua. El visitante puede contemplar cómo la luz fragmenta y multiplica su reflejo. La imagen personal pierde estabilidad y se transforma en una sucesión de identidades.

El jardín interpreta el sueño como una experiencia vivida y observada simultáneamente. Un camino estrecho rodea el estanque y obliga a recorrer el espacio lentamente. Grandes piedras funcionan como puntos de pausa dentro de una composición mineral. Las gramíneas, lavandas y salvias aportan movimiento, aroma y ligereza. Las especies seleccionadas se adaptan a las condiciones propias de un jardín seco. La grava clara refuerza el carácter cálido y silencioso del conjunto. El diseño establece una relación directa entre el paisaje y el autorretrato.

El agua y el espejo modifican continuamente la percepción del visitante. Los materiales crean una atmósfera contenida, meditativa y de inspiración mediterránea. El recorrido favorece la observación pausada de los cambios de luz y movimiento. El resultado es un espacio situado entre la reflexión, la identidad y el subconsciente.

Artistas: Egon Wiesinger, Moritz Unterholzner y Hanna Trybula, con Roland Wück y Julia Wurm como consultores.

Procedencia: Austria (BOKU University de Viena)

Tillandsias oníricas / Oficial

2. Tillandsias oníricas

El jardín plantea un recorrido en el que el espacio se descubre de manera gradual. Diversos planos metálicos se superponen a lo largo del camino del visitante. Algunos permanecen desnudos, mientras otros aparecen cubiertos por vegetación. Las estructuras evocan antiguas técnicas geométricas de poda de setos y cercas.

El diseño combina formas ordenadas con transparencias, sombras y crecimiento espontáneo. Las pérgolas tradicionales de los jardines históricos constituyen otra referencia principal. Su combinación con las pantallas vegetales genera un laberinto aéreo y cambiante. Las tillandsias cuelgan de la estructura formando cortinas de distintas densidades. Las plantas introducen variaciones de textura, volumen y percepción en el recorrido. Cada tramo ofrece una visión parcial que se modifica a medida que se avanza. La arquitectura y la vegetación terminan integrándose en una única composición.

El orden constructivo contrasta con el desarrollo imprevisible de las plantas. Las sombras y los vacíos alteran continuamente la lectura del espacio. El jardín convierte el desplazamiento en una experiencia de exploración progresiva. La propuesta se articula en torno al descubrimiento, la percepción y la extrañeza.

Artistas: Carlos M. Teixeira, Marcella Oliveira, Ana Carolina Oliveira y Frederico Almeida.

Procedencia: Brasil y Portugal.

Línea de sueño / Oficial

3. Línea de sueño

Este jardín reflexiona sobre la dificultad de conservar el recuerdo de los sueños. Su planteamiento recupera la leyenda del río Lima como río del olvido. El espacio se divide en un ámbito agradable, abierto y luminoso. Frente a él aparece un territorio más oscuro asociado con la pesadilla.

El recorrido representa los cambios emocionales experimentados durante la noche. La vegetación suave y colorida caracteriza la parte más amable del jardín. Las plantas rígidas, oscuras o espinosas definen el espacio de mayor tensión. La luz, la perspectiva y las texturas refuerzan el contraste entre ambos extremos. Una zona intermedia permite contemplar simultáneamente las dos realidades. Desde este punto se percibe la relación entre bienestar, inquietud y memoria.

En el centro, el río se representa como un lugar protegido para detenerse. La pausa simboliza el instante previo a recordar u olvidar lo soñado. El agua vincula la tradición de Ponte de Lima con una reflexión contemporánea. El diseño no pretende explicar los sueños de forma literal o definitiva. Su objetivo es hacer visible la naturaleza frágil y cambiante del recuerdo.

Artistas: Iulia-Maria Chita, Dinu Lazar y Mara Moigrădean.

Procedencia: Rumanía, Universidad de Ciencias Agronómicas y Medicina Veterinaria de Cluj-Napoca.

Jardín tic toc / Oficial

4. Jardín tic toc

Una gran puerta de madera señala la entrada a un paisaje de imaginación infantil. Tras atravesarla, aparece un camino de arcoíris rodeado de árboles coloreados. Las flores estivales intensifican el carácter lúdico y fantástico del recorrido. El diseño recuerda una infancia en la que los libros permitían explorar otros mundos. Desiertos, montañas y viajes lejanos se condensan simbólicamente dentro del jardín.

El espacio propone una experiencia alejada de la percepción ordinaria del tiempo. En el centro, una red suspendida permite descansar sobre un gran reloj estacional. Desde este punto puede contemplarse el entorno sin necesidad de continuar avanzando. La instalación invita a observar el paso del tiempo de forma pausada. El visitante permanece temporalmente dentro de un escenario sin horarios precisos. En la salida, el paisaje adquiere una apariencia progresivamente más serena.

Los colores intensos se reducen para representar el tránsito hacia la edad adulta. El maíz, los girasoles y los árboles verdes acompañan esta transformación. La composición representa el crecimiento como un proceso gradual e inevitable. El jardín defiende la posibilidad de madurar sin abandonar completamente la imaginación.

Artistas: Paul Cox y Keith Double, con la colaboración técnica de Maria Carvalho.

Procedencia: Irlanda, Portugal y Reino Unido.

Jardín esponja / Oficial

5. Jardín esponja

Este jardín plantea un modelo urbano adaptado a inundaciones, sequías y olas de calor. Su diseño se basa en el concepto de ciudad esponja. También incorpora distintas soluciones ambientales fundamentadas en procesos naturales. Los pavimentos permeables permiten que el agua se infiltre progresivamente en el terreno. Un jardín de lluvia recoge y retiene parte de las precipitaciones. Una cubierta vegetal contribuye a reducir la temperatura del conjunto. La vegetación mejora además el comportamiento ambiental de los espacios construidos.

Una zona húmeda funciona como sistema natural de almacenamiento y depuración. Las plantas y las islas flotantes colaboran en el filtrado del agua. El sistema reproduce parcialmente los ciclos propios de un ecosistema equilibrado. Alrededor se desarrolla una pequeña floresta con frutales y especies autóctonas. Los árboles proporcionan sombra y aumentan la diversidad vegetal del espacio.

Los bancos con forma de esponja incorporan un elemento accesible y didáctico. La instalación traduce conocimientos científicos en soluciones visibles y transitables. La propuesta presenta el jardín como una herramienta para mejorar las ciudades futuras.

Artistas: Cristina Calheiros, Maria Luís Antas de Barros, Isabella Pereira da Costa y Bilge Bas.

Procedencia: Portugal, Brasil, Reino Unido y Turquía.

Refugio vivo / Oficial

6. Refugio vivo

El jardín interpreta el refugio como un espacio de reconciliación con el presente. Su composición combina dos fuerzas aparentemente opuestas: el orden y el caos. Las estructuras construidas representan la estabilidad y la permanencia. Las plantas, los senderos y el agua introducen movimiento y transformación.

La vegetación parece espontánea, aunque responde a una planificación precisa. El espacio funciona como metáfora de una convivencia basada en la diversidad. Una fachada urbana separa el ritmo cotidiano del interior natural del jardín. Esta transición conduce desde un entorno acelerado hacia otro más tranquilo. En el interior aparece una casa de madera cubierta por vegetación. La construcción está concebida como un lugar desde el que detenerse y observar. El sonido del agua acompaña un estanque que refleja al visitante y al paisaje.

Los aromas, las hojas y las flores generan una atmósfera de protección. Pequeños bancos permiten permanecer en el espacio de forma pausada. El conjunto reproduce la sensación de encontrarse dentro de un bosque. La propuesta relaciona el bienestar con la observación de los procesos naturales.

Autora: Maria João Martins. Colaboradores técnicos: Manuel Coelho y Faverton Silva, junto al equipo de producción de Arolla.

Procedencia: Portugal.

Espacio onírico / Oficial

7. Espacio onírico

Dos túneles de madera conducen desde puntos diferentes hacia un espacio común. Las estructuras representan el tránsito entre la vigilia y el sueño. El visitante avanza inicialmente por corredores estrechos y contenidos. Ambos recorridos desembocan finalmente en una zona central abierta y luminosa. A partir de ese punto, el jardín deja de imponer una dirección concreta.

La geometría sencilla permite que la luz modifique continuamente el espacio. El vacío central está ocupado por una superficie de agua reflectante. En ella se duplican los túneles, la vegetación y la imagen del cielo. El reflejo genera una arquitectura invertida bajo la superficie del estanque. El viento y el movimiento del agua alteran constantemente esta imagen.

La construcción estable dialoga con una copia visual de naturaleza cambiante. El visitante queda situado entre la estructura real y su representación reflejada. La composición dificulta determinar cuál de las dos imágenes resulta más consistente. El jardín utiliza pocos elementos para producir una experiencia visual compleja. La propuesta transforma una arquitectura elemental en un escenario extraordinario.

Artista: Julián Mauricio Castañeda Torres.

Procedencia: Colombia.

El velo de la mora / Oficial

8. El velo de la mora

Este jardín toma como referencia la leyenda portuguesa de la Moura Encantada. El visitante avanza entre plantas, materiales y objetos que funcionan como indicios. Ninguno de estos elementos explica de manera completa la historia representada. Cada esquina introduce una sorpresa o modifica la percepción del tramo anterior.

El recorrido se plantea como una narración abierta de carácter misterioso. La historia permanece integrada en las sombras, las texturas y la vegetación. En el centro aparece un recipiente de acero corten lleno de agua. Una cortina blanca rodea la pieza y limita inicialmente su visibilidad. El tejido obliga al visitante a aproximarse para descubrir el espacio interior. La instalación central adquiere así un carácter contenido y ceremonial. Un espejo situado en otro extremo amplía visualmente las dimensiones del jardín. Su posición modifica la orientación y dificulta reconocer los límites reales.

Las gramíneas y las flores silvestres refuerzan el ambiente fantástico. El recorrido combina elementos delicados con una ligera sensación de inquietud. La propuesta utiliza la desorientación como medio para renovar la percepción del lugar.

Artistas: Farcaș Iulia-Alexandra, Spînu Marinela-Claudia, Șerban Denisa, Engelhardt Alissia-Vanessa y Pop Timeea-Laura.

Procedencia: Rumanía, equipo Spring de la UASVM de Cluj-Napoca.

Espejos del cielo / Oficial

9. Espejos del cielo

El jardín traslada a Ponte de Lima la memoria de los bofedales andinos. Estos humedales se localizan en zonas elevadas de Perú, Bolivia y Chile. Su función ambiental incluye el almacenamiento de agua y de carbono. La propuesta reproduce su apariencia mediante estanques de trazado irregular. Pequeñas islas verdes y masas vegetales compactas completan la composición.

El visitante se desplaza sobre piedras sin acceder a las zonas más frágiles. Dos bancos semicirculares permiten contemplar pausadamente el movimiento del agua. Las especies andinas se sustituyen por plantas disponibles en viveros locales. La selección vegetal se adapta a las condiciones del clima atlántico portugués. Los desniveles generan una alternancia entre áreas húmedas y superficies secas. Los verdes, amarillos, azules y tonos terrosos evocan las mesetas andinas. El jardín aproxima al público europeo un ecosistema distante y poco conocido.

También muestra su fragilidad ante los efectos del cambio climático. La composición destaca la capacidad de adaptación de las especies vegetales. Su interés reside en la resistencia de la vida bajo condiciones ambientales extremas.

Artistas: Eugenia Gazmuri, Victoria Gazmuri, Domingo Molina y Cristian Carvajal.

Procedencia: Chile.

Contar ovejas / Oficial

10. Contar ovejas

El jardín aborda las dificultades habituales para conciliar el sueño. El visitante entra en un laberinto dividido en diferentes estancias. Las paredes abren y cierran el acceso a determinados sectores del recorrido. En su interior aparecen ovejas que deben localizarse y contarse correctamente.

La actividad reproduce de forma lúdica un conocido método para quedarse dormido. La aparente sencillez del ejercicio contrasta con las distracciones del recorrido. Cualquier pensamiento inesperado puede provocar que se pierda la cuenta alcanzada. Quien olvida el número debe regresar al inicio y comenzar nuevamente. El mecanismo reproduce la inestabilidad de la atención antes del sueño. La memoria reciente se convierte en un elemento fundamental de la experiencia.

El público participa activamente en lugar de limitarse a observar el jardín. Las aperturas cambiantes obligan a examinar cuidadosamente cada espacio. El laberinto combina orientación, concentración, juego y repetición. Completar la secuencia representa simbólicamente la entrada en el mundo onírico. La propuesta utiliza el humor para abordar una experiencia cotidiana y universal.

Artistas: Karolina Pelka, Embla Sundkvist y Haotian Xiong, con Roland Wück y Julia Wurm como consultores.

Procedencia: Polonia, Suecia, China y Austria.

Sueños afrutados / Oficial

11. Sueños afrutados

Las manzanas constituyen el elemento principal y simbólico de este jardín. La fruta reúne numerosas referencias procedentes de la historia y la cultura. Entre ellas se encuentran el pecado original y los descubrimientos atribuidos a Newton. También aparecen asociaciones con los Beatles y con la tecnología contemporánea. Estas referencias se conectan mediante una imagen cotidiana y fácilmente reconocible.

Los árboles frutales se reflejan sobre la superficie del agua. El reflejo crea una versión duplicada, idealizada y parcialmente irreal del paisaje. La composición aborda el deseo de alcanzar aquello que se observa o imagina. El jardín también relaciona la fruta con los recuerdos personales y colectivos. El agua amplifica el carácter simbólico de los manzanos y de sus frutos. El laurel, la menta y el romero incorporan aromas a la experiencia visual. La combinación de estímulos busca producir una percepción cercana a la sinestesia.

Una plataforma de piedra ocupa el centro de la composición. A su alrededor se distribuyen zonas adaptadas a condiciones secas y húmedas. Los manzanos transforman el jardín progresivamente con el paso de las estaciones.

Artista: Ildefonso García de Longoria Ramos.

Procedencia: España.

La paz entre el hombre y la naturaleza / Oficial

12. La paz entre el hombre y la naturaleza

Este jardín fue el ganador de la edición de 2025 del Festival Internacional de Jardines de Ponte de Lima. Recrea una naturaleza escasamente intervenida por la actividad humana. La propuesta evita construcciones que transmitan una presencia dominante. Los parterres cubren el suelo como una vegetación aún no alterada. Las piedras y los fragmentos de madera se distribuyen de manera aparentemente natural. Su disposición recuerda materiales desplazados por la acción del agua y del viento.

El diseño relaciona el bienestar humano con la conservación de los ecosistemas. El agua aparece mediante un pequeño arroyo y una cascada de sonido constante. Estos elementos introducen movimiento y favorecen una percepción tranquila del espacio. Una pérgola proporciona protección y un lugar desde el que contemplar el jardín. La composición busca reducir la distancia entre las personas y el entorno natural.

Viaje por el Festival Internacional de Jardines de Ponte de Lima 2025

Viaje por el Festival Internacional de Jardines de Ponte de Lima 2025

En el centro aparece un tronco con rasgos humanos discretamente incorporados. Este elemento representa la relación de dependencia entre humanidad y naturaleza. Ambas realidades se presentan como partes inseparables de un mismo sistema. El jardín regresó en 2026 para mostrar su evolución y maduración natural. La propuesta obtuvo la votación popular de la edición de 2025.

Artistas: Mélanie Fauche, Anna Fourage, Clément Baud, Esteban Fournie de la Martinie y Hugo Chauviere.

Procedencia: Francia, École Supérieure des Agricultures de Angers.



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