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La selva en el corazón de Portugal: un paraíso para senderistas entre cascadas, antiguos trenes y minas abandonadas

Esta zona ofrece 129 kilómetros cuadrados de naturaleza formados por el río y sus afluentes, todo ello plagado de edificios, ruinas y paisajes

Este recorrido por uno de los lugares menos conocidos de Portugal nos llevará por kilómetros de bosques y ríos ideales para el verano.

Este recorrido por uno de los lugares menos conocidos de Portugal nos llevará por kilómetros de bosques y ríos ideales para el verano. / granderota.riadeaveiro.pt

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Portugal y Galicia comparten algunos rasgos característicos que hacen del país vecino un destino afín para los gallegos y para quienes adoran el buen clima, la naturaleza y la gastronomía.

Aunque los espacios naturales de Galicia nos ofrecen vistas y experiencias impresionantes, algunas zonas del país vecino no tienen nada que envidiar y en ocasiones hasta se comparten, como sucede en la zona del Xurés (Gerês). Un buen ejemplo de esto lo encontramos al paso del río Vouga hasta desembocar en la laguna de Aveiro.

Esta zona ubicada en el corazón de Portugal cuenta con 129 kilómetros cuadrados de naturaleza formados por el río y sus afluentes, cubiertos en un 70% por bosques y que ocultan toda una maraña de senderos, lugares de interés y hasta minas abandonadas.

El corazón selvático de Portugal

A unas dos horas y media de Vigo, cerca de esta particular ría de Aveiro, encontramos una de las primeras paradas en nuestro camino por el corazón selvático de Portugal: el Ponte de Poço de São Tiago, el puente ferroviario en mampostería más alto de la península —28 metros de alto sobre el río—. Esta construcción ubicada en Sever de Vouga —nombre que proviene de un noble del siglo VI— es tanto una obra de ingeniería como un aliciente para un ya de por sí impresionante paisaje.

Se terminó de construir en 1913, solo dos años después desde que arrancó el proyecto, y su labor no era únicamente la de salvar el desnivel para los trenes. Su ubicación cercana a la desembocadura del Vouga ya había hecho durante siglos que el Poço de São Tiago fuese un lugar de paso habitual para los mercantéis, barcos que subían y bajaban el río con mercancías. Desde su construcción, el lugar pasó a ser un puerto fluvial, donde los barcos cargaban y descargaban mercancías para los trenes.

El puente Poço de São Tiago es una monumental obra de ingeniería con 165 metros de longitud, su arco central de 55 metros  y 28 metros de alto.

El puente Poço de São Tiago es una monumental obra de ingeniería con 165 metros de longitud, su arco central de 55 metros y 28 metros de alto. / granderota.riadeaveiro.pt

Para poder apreciar los doce arcos de medio punto que sustentan un paso de 165 metros, lo mejor es colocarse en la carretera N16 por el lado más cercano a Pessegueiro do Vouga. Sobre el puente discurría una línea de tren conocida como Vale das Voltas, un nombre adecuado por las muchas curvas que debían pasar los trenes. Hoy en día, sobre el ramal ferroviario que unía Sernada do Vouga con Santa Comba Dão se creó la Ecopista del Vouga; un recorrido de 11 kilómetros junto al río que nos llevará desde Foz do Rio Mau hasta el lugar de Cedrim.

La ruta nos llevará sobre el puente y bajo las montañas por sus múltiples túneles ferroviarios, todo ello entre la vegetación desbordada que nace al pie del río. Para los amantes de los trenes, la ruta sale de la estación de Paradela, un edificio hoy reconvertido en cafetería, sala de exposiciones y negocio de alquiler de bicis. Por aquí también discurre el Camino Portugués interior para los peregrinos que se alejan de la costa en su camino a Galicia.

Un Parque repleto de cascadas y senderos

A quince minutos del puente y al otro lado de Sever de Vouga, otro río, en este caso el Mau, ha dado lugar a otro impresionante paisaje natural: el Parque da Cascata da Cabreia. Se trata de un lugar perfecto para un plan al aire libre durante los meses de verano. Aquí encontrarás un merendero, la playa fluvial de Quinta do Barco y una impresionante cascada de 25 metros; todo ello bajo la sombra de alisos, fresnos y robles y el frescor húmedo del río.

Entre caminos, puentes de madera y los restos de antiguos molinos; podremos llegar a la joya de la corona de este parque, la Cascata de Cabreia. Este salto de agua de 25 metros desemboca el frío rio Mau en una pequeña laguna donde también podremos darnos un baño refrescante. La humedad de la zona es constante y agradable durante los meses cálidos, ya que se trata de un río que baja directo de la montaña. En esta zona podremos descubrir animales como el esquivo mirlo acuático y la nutria.

En esta cascada el el río Mau se precipitan por un desnivel de 25 metros.

En esta cascada el el río Mau se precipitan por un desnivel de 25 metros. / granderota.riadeaveiro.pt

Por este parque transcurren algunos senderos como el PR2 - Cabreia y Minas do Braçal, que nos llevará desde el área de descanso del parque hasta las ruinas de antiguas minas abandonadas. Y es que en los tres itinerarios distintos que propone este recorrido acompañaremos al río Mau por antiguos complejos mineros y por aldeas como Folharido, Alto das Antas, Fojo y Vale dos Carvalhos. Braçal, el lugar que le da nombre a las minas, junto a las localidades cercanas formaba un importante núcleo económico en la zona gracias a la explotación de galena. La densidad del bosque y el misterioso aspecto de las minas nos proponen un ambiente mágico para una de las mejores rutas veraniegas de Portugal.

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